De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 13 de agosto de 2012

Las Nieblas de Avalon: Las historias del Rey Arturo vistas con otros ojos.


      Hace algunos años, bastantes ya, descubrí casi casualmente un libro sobre las leyendas del Rey Arturo (tema por el que no me había interesado especialmente hasta entonces, la verdad sea dicha) llamado Las Nieblas de Avalon. Pese a ser un libro bastante largo (casi 900 páginas) recuerdo que me lo “bebí” literalmente, y eso que en condiciones normales yo no soy precisamente rápido leyendo. El libro me encantó e hizo que me interesara más por las leyendas del ciclo artúrico y leyera otras cosas sobre el tema. Recientemente me lo he releído, y creo que merece la pena recomendarlo: libro bellísimo, épico, pero también poético...




      Las historias sobre el Rey Arturo son numerosas y sobradamente conocidas, y han dado lugar a toda una mitología, generando multitud de libros y películas: partiendo de los más antiguas, como las obras que el monje Godofredo de Monmouth escribió en el siglo XII, pasando por la que probablemente sea el “canon clásico” Le Morte d'Arthur, (una colección de historias y leyendas recopiladas y a veces inventas por  Sir Thomas Malory publicadas en 1485),  hasta re-escrituras modernas, algunas de la pluma de escritores de prestigio como Los hechos del Rey Arturo y sus nobles caballeros de John Steinbeck, interesante, pero no demasiado asequible para el gran público en mi opinión.

      Ya en las últimas décadas empezaron a surgir  otras versiones de la historia mucho más comerciales y asequibles para el gran público, como la impresionante saga del Ciclo de Pendragon, formada por 5 novelas, de Sthepen R. Lawhead, también recomendables, (especialmente las 3 primeras).

       Es curioso como, mientras la visión más clásica de los mitos artúricos que nos viene a la mente es la de los caballeros medievales de la tabla redonda el Santo Grial, y demás, típicos de la baja edad media, es decir más o menos de la época en que comenzaron a contarse y escribirse las primeras leyendas, (y sobre todo la visión típica de caballeros del siglo XV motivada por las historias de Malory), el personaje de Arturo tiene cierta base histórica, aunque imprecisa y oscura, pero que se remonta a la Britania del siglo VI, o sea mucho más antiguo y nada que ver con la imagen de los caballeros medievales que nos han vendido.

      Sólo en las últimas décadas se empezaron a re-crear y re-escribir estas leyendas tanto en libros como en películas, situándolas en su época correcta, y en algunos casos como por ejemplo el ciclo de Pendragon que mencioné antes, yendo aún más lejos y vinculándolas en sus orígenes con las leyendas sobre la Atlántida.

      Las Nieblas de Avalon (originalmente publicada en 1982) se sitúa en este punto intermedio, al final de la edad antigua y al comienzo de la alta edad media, en una Britannia semi-romana, semi-celta, en la que aunque el lejano y otrora poderoso imperio romano acaba de sucumbir, pero ha quedado la romanización, aunque también quedan rastros de la cultura céltica y las tradiciones druídicas.

      Sin embargo, la mayor originalidad de la novela no es esa. Lo que la hace realmente diferente son dos cosas: primero que está contada desde el punto de vista de los personajes femeninos, y segundo que está contado desde el punto de vista de los “malos de la película”, es decir de aquellos personajes que en la tradición posterior han pasado por ser los malvados, los oscuros, los nigromantes.


La autora...

     No es raro que la novela esté contada en femenino, pues su autora, Marion Zimmer Bradley (1930-1999) lesbiana declarada (aunque antes estuvo casada y tuvo descendencia) fue una feminista militante, que no sólo incluyó estos temas en sus historias (tanto de ciencia ficción como de fantasía) y a personajes femeninos carismáticos y fuertes, sino que en la mayoría de los casos los convirtió en los protagonistas y caracteres principales de dichas historias.

      Zimmer Bradley es sobre todo conocida por su serie de ciencia ficción Drakover, una monumental serie de cerca de 30 libros entre novelas y recopilaciones de cuentos sobre la colonización e historia del planta Darkover, donde sus habitantes, originalmente humanos náufragos de una nave espacial, aislados del resto de la humanidad, y a base de generaciones de cruces entre ellos y con los habitantes nativos del planeta han acabado desarrollando facultades psíquicas.

      Sin embargo, yo la descubrí, no gracias a la famosa Darkover, sino a un pequeño librito llamado Viaje Interminable, con una premisa inicial muy prometedora: en un futuro lejano, la humanidad en una gran diversidad de culturas y razas, está esparcida por miles de mundos de la galaxia, y dispone de un sistema de teletransportadores que permite el viaje instantáneo entre ellos. Pero alguien tiene que ir el primero hasta un planeta en el que se va a colocar un teletransportador e instalarlo. Estos son los llamados “Exploradores”, que pasan toda su vida en una nave espacial que es su único hogar, y la novela es la historia de una de estas naves. Seleccionan los planetas, los exploran, algunos son habitables y otros no, o son peligrosos, algunos están habitados y son excluidos por hostiles y otros, cuyos habitantes son amigables, otros son incorporados a la red de mundos. A fuerza de vivir la mayor parte de su vida en el espacio, los más viejos acaban debilitados por la falta de gravedad, y viven sus últimos años convertidos en “flotantes”, siempre encerrados en tanques ingrávidos y sin bajar a los planetas, pues ya no soportan la gravedad  Pero en el fondo los exploradores son apartidas, extraños en cualquier parte, sin más hogar que su nave ni más familia que los otros exploradores, porque son extraños en los mundos a los que llegan, pero también de aquellos de donde partieron, debido a los efectos de dilatación relativista del tiempo (lo que para ellos es un viaje corto, para el resto de la galaxia ha significado el paso de décadas o siglos). Además el método para “renovar personal” los rodea de cierta mística y misterio y tampoco les granjea muchos amigos: son reclutados en los mundos que visitan, adquiridos o requisados, cuando son niños pequeños, y los niños son su máximo capital de futuro.
      También este libro está lleno de puntos de vista femeninos, aunque menos. Incluso la capitana de la nave es una mujer. Pero ya me he dispersado bastante, volvamos a Avalón.


¿Y de que trata la novela?

     El argumente es ahora, 30 años después de su publicación, bastante conocido, aunque en su momento hacía retroceder las historias del rey Arturo algunos siglos, hasta el momento en que las legiones romanas en retirada, debido a la caída del imperio, ya han abandonado Britania, con su fondo y su corazón celta y su superficie de romanización y cristianización. Mientras otros pueblos procedentes del continente: anglos, sajones, juntos comienzan a llegar y establecerse, enfrentándose y desplazando hostilmente a los débiles reinos britanos que quedaron tras la caída de Roma se hace cada vez más evidente que Britania necesita un rey único que acaudille a todos y la defienda frente a los ocupantes invasores: Arturo.

      Hasta aquí hubiese sido lo normal, es decir, que el argumento se centrara en las batallas de Arturo, sus guerras de conquista y de defensa, justas y torneos, caballeros y armaduras, etc... pero no. Esto queda completamente en segundo plano. En su lugar Marion Zimmer Brandley prefiere contar en primer plano la historia de cómo las nuevas costumbres y creencias, y la  nueva religión que trajeron los romanos (el cristianismo) han calado en la gente y se hacen cada vez más fuerte, desplazando de una forma exclusiva y excluyente a los viejos ritos y tradiciones célticas, y a la antigua religión druídica, que en la novela es retratada como matriarcal (es la religión de La Diosa, y tiene sacerdotisas) y no es otra cosa que la vida que emana de la propia tierras, siguiendo armónicamente los ciclos de la naturaleza. Sólo unos pocos intentan resistir el empuje de la cristianización, y defienden el mundo que ellos han conocido y presentan batalla (ahora sabemos que perdida) contra esa ola imparable, y entre ellas está Morgana, la narradora y protagonista absoluta del libro.

      Porque si os he hecho pensar que Las Nieblas de Avalon es la historia del Rey Arturo, os he llevado a engaño, y si pensáis que es la historia del Rey Arturo escrita desde el punto de vista de sus personajes femeninos, también estaréis equivocados, al menos en parte. Realmente es la historia de Morgana, y su lucha. La que en otras versiones es su enemiga y siniestra hermana (tradicionalmente descrita por los clérigos medievales a los que combate como una bruja: ya sabemos que los vencedores son los que escriben la historia…) aquí es descrita como una sacerdotisa de La Diosa, heredera y defensora de las antiguas tradiciones.
“Así que contaré esta historia.
Algún día los sacerdotes también la contarán, como fue conocida por ellos. Tal vez entre las dos, algunos destellos de verdad podrán ser vistos.
Porque esto es lo que los sacerdotes no saben, con su Dios único y su única verdad: Que no existe tal cosa como una sola historia verdadera. La verdad tiene muchas caras y es como el antiguo camino a Avalon; depende de tu propia voluntad y tus propios pensamientos, adónde la carretera te llevará y si, al final, llegarás a la Sagrada Isla de la Eternidad o entre los sacerdotes con sus campanas, su muerte, su Satanás, su infierno y su condenación… Pero tal vez soy injusta, incluso con ellos.”
       Junto con esa novedosa (y podríamos decir feminista)  manera de enfocar la historia y de re-escribirla para contar lo que a ella le interesa y no una colección de batallas medievales, Zimmer Bradley se permite el lujo de introducir otros temas polémicos y poco tratados en este tipo de libros: feminismo, religión, paganismo, lesbianismo, incesto, bisexualidad,...
“Ya no sé lo que creo - dijo el caballero-, pero he visto morir a muchas personas en esta larguísima guerra. Y en esos momentos pienso que la fe es una ilusión, que todos morimos como las bestias, sin que haya más. Que los dioses y las diosas son fábulas para consuelo de los niños. Ah, Morgana, ¿por qué estamos hablando así?"
(habla Lanzarote a Morgana)
El escenario...

      En esta novela se superponen dos mundos, que coinciden con las dos maneras de ver el mundo que tiene sus distintos personajes: el mundo real y el mundo mágico de Avalon, que comportan el mismo espacio, pero sólo unos pocos elegidos son capaces de ver el segundo y cruzar la delgada frontera entre ambos.

Glastonbury Tor, en Somerset, Inglaterra
      Por un lado tenemos la Britania del siglo VI, básicamente la parte sur de la actual Inglaterra, y centrado sobre todo en Glastonbury, un lugar real, famoso hoy en día por acoger un festival de rock, por su abadía y por estar rodeado de misticismo céltico, pues lo que ahora es una colina en medio de la llanura de Somerset (Glastonbury Tor) con las ruinas de una torre del siglo XIV, y que siempre ha sido terreno sagrado (un dato curioso: allí fueron esparcidas las cenizas de la autora tras su muerte). En la novela es sede de la famosa abadía y epicentro religioso de la Britania cristiana En el siglo VI y tal como lo retrata la novela, la llanura no es más que un brumoso y oscuro pantanal,  en cuyo centro surge la colina, convertida en así en una especie de isla. En realidad, en esa época los britanos la conocían como Ynys yr Afalon, la isla de las manzanas (afal en galés y aval en bretón significa manzana) es decir  La isla de Avalon.

      Y este es el otro: el mundo mágico cuyo epicentro es la isla de Avalon, puerta del legendario reino de las hadas y otras deidades celtas y druídicas y permanentemente rodeada de nieblas y brumas que la ocultan a los ojos de los no iniciados, de forma que sólo los elegidos, los que han aprendido a ver con los ojos de la mente (Morgana entre ellos) son capaces de disipar las brumas y cruzar de un mundo a otro. Mientras Glastonbury es la sede de una poderosa abadía cristiana, en el mismo lugar, al mismo tiempo, Avalon es también la sede de las sacerdotisas de La Diosa, gobernadas por su suprema sacerdotisa: la Dama de Avalon, la Dama del Lago. 

Los personajes...

      En esta novela los personajes son lo que ya conocemos, los típicos del ciclo Artúrico, pero están vistos desde otro ángulo, son redefinidos y reescritos de una manera muy original y novedosa en su momento.
(Nota.- A continuación puede que haya algunos spoilers entremezclados con la descripción de los personajes, leves, pero spoilers al fin y al cabo... A ver, no es que te vaya a reventar la trama del libro ni nada de eso, sobre todo si ya la conoces de otras novelas o películas, pero puede que se revelen algunos detalles del argumento que no conozcas.)

Morgana ccon la isla de Avalon al fondo
Morgana (Morgaine, a veces también llamada Morgan Le Fay) es la protagonista absoluta de la historia, además de la narradora. Es nieta de Merlín, pues su madre Igraine era la hija que este tuvo con la gran sacerdotisa, la Dama de Avalón, y ha heredado los poderes de sus abuelos, así como la misión de defender y preservar el mundo antiguo y la isla de Avalon. Pero además es la hermanastra de Arturo, pues aunque el padre de este es Uther Pendragon, su madre es también Igraine, la reina consorte de Gorlois de Cornualles (padre de Morgana). Durante todo el libro su corazón está dividido entre el amor que siente por su hermanastro Arturo y sobre todo por Lanzarote, habitantes de ese nuevo mundo contra el que trata de defender a Avalon y los ritos antiguos, y su misión. Mientras que en la mayoría de las narraciones sobre el Rey Arturo es presentada como una bruja malva y archienemiga de Arturo, que representa a “los buenos”, aquí es más un hada poderosa, defensora  de los ritos célticos y druídicos y del mundo antiguo que va siendo progresivamente desplazado un una nueva Britania cristianizada.

     Morgana pese a estar inicialmente muy enamorada de Lanzarote, el primer caballero de su hermanastro menor Arturo, al que quiere mucho, acaba casada con Uriens, Rey de Gales del Norte, pero acaba enamorada de su sobrino Accolon, uno de los 4 hijos que Uriens tuvo con un matrimonio anterior (otro ejemplo de  amor incestuoso en el libro). Además Accolon es el instrumento que elige Morgana para restaurar el poder Avalon, intentando convencerle de que mate a Arturo para ello.

Arturo recibiendo a Excalibur (Caliburnus)
Arturo, es hijo de Uther Pendragon, un ambicioso señor de la guerra descendiente del gran rey Ambrosius y destinado a sucederlo, y de Igraine, la esposa de Gorlois, por lo que además es hermanastro de Morgana, a la que quiere muchísimo al principio del libro, pese a que acaben convertidos en enemigos. Cuando su padre muere siendo el un adolescente se convierte en el futuro heredero destinado a unificar el reino para los hombres de Britania, pero también en el salvador de Avalon para las sacerdotisas de La Diosa.


Taliesin, el Merlín de Britania
   Merlín es Taliesin (en otras historias artúricas Taliesin es padre de Merlín), porque realmente aquí merlín no es más que un título hereditario (el Merlín de Britannia, el Bardo de Britania, una especie de archidruida) y acabará pasando a otro personaje: Kevin. Merlín, junto a Morgana son los “conspiradores” que van tratando de influir en la historia y el resto de los personajes para tratar de preservar sus ritos ancestrales, pero realmente se consideran a si mismos instrumentos del destino.
“Aún así, nadie puede mandar sobre la conciencia ajena. Ni siquiera los sabios lo saben todo. Y tal vez Dios tiene propósitos que no podemos ver..." 

(habla Taliesin a Ginebra)
      Por ejemplo, juntos planean y lograr realizar el rito del “gran matrimonio” entre el hada Morgana, representante de la tierra, de la madre Diosa, ye el joven Arturo, como el gran astado, el aquetipo del macho, representante de los hombres, y juntos engendaran un hijo como resultado: Mordret, conocido entre por su nombre celta de Gwydion. Mordret será  infelizmente criado y educado por su vanidosa, egoísta e intrigante tía Morguase (la hermana menor de Morgana), y acaba resultando tan taimado e intrigante como ella. Ve a su padre Arturo como un usurpador, decadente representante de la nueva era, y al que debe derrocar y matar.

Viviana es la hermana mayor de Morgana, es la suprema sacerdotisa, una líder política y religiosa, pues sucede a su madre como Dama de Avalon (Dama del Lago) posición que ocupa durante la mayor parte de la historia hasta que a su vez el título de sacerdotisa pasará a Niniana, hija de Taliesin, y por tanto hermanastra de Morgana, cuando esta última declina aceptar el título que le correspondería a ella.

Viviana, como Dama del Lago (Dama de Avalon)
“Para todos los Dioses hay un Dios”, me dijo ella entonces, como había dicho muchas veces antes, como yo he dicho a mis propias novicias tantas otras y como cada sacerdotisa que me siga dirá, “y para todas las Diosas hay una Diosa. Sólo hay un Iniciador y a cada quien su propia verdad y su Dios interior”.
Y así, tal vez, la verdad sopla en algún lugar entre la carretera de Glastonbury, la Isla de los Sacerdotes y el camino hacia Avalon, perdida para siempre entre la niebla del Mar del Verano.
Pero ésta es mi verdad; yo, que soy Morgana les cuento estas cosas, la Morgana que en aquellos últimos días era conocida como Morgana Le Fay."
(habla Viviana a Morgana)
         Aunque la Dama en si no toma parte directa en los asuntos de los hombres, sus hijas y hermanas, las hijas de La Diosa, son poderosas herramientas de influencia en el mundo de los hombres, pues son cuidadosamente seleccionadas para desposarse con reyes y ocupar así lugares de influencia en el mundo de los hombres, o para tener descendencia con ellos, fruto del rito que llaman "el gran matrimonio" que nada tiene que ver con el matrimonio de los cristianos.

      Por ejemplo, Igraine, la hermana menor de Viviana y la madre tanto de Morgana como de Arturo, es dada en matrimonio a los 15 años al Rey Gorlois de Cornualles, y en la historia tradicional es seducida por el lujurioso Uther Pendragon (el padre de Arturo) con la ayuda de las “malas” artes de Merlín. Aquí, como ejemplo de la reescritura de la historia clásica que os mencionaba., Igraine está destinada por Viviane y por Merlín a traicionar a su marido y seducir a Uther, para así traer el mundo al salvador de la Avalon: Arturo.


Lanzarote y Ginebra
Lanzarote o Lancelet  (también conocido por su nombre celta de Galahad) es el hijo del Rey Ban de la Baja Britania.  Además de ser su Primer Caballero, también es primo del Rey Arturo, pues su abuela también fue la antigua Dama de Avalón, aunque su madre (Viviana, la actual Dama de Avalon, por la que siempre ha vivido atemorizado) sólo es medio hermana de Igraine
      Así que también es prima de Morgana. Como podéis ver aquí todos son primos entre si, (je je je).
     De hecho Lanzarote, finalmente acaba tomando por esposa a Elaine, una prima de Ginebra. 
   En el libro es algo así como el hombre perfecto, extremadamente guapo, extremadamente valiente, un habilidoso guerrero,.... encandila tanto a las mujeres por lo primero (de hecho es el primer amor de Morgana) como a los hombres (y no siempre por lo segundo). Es el leal caballero de Arturo, su íntimo amigo, y algo más...



La mesa redona
Ginebra (Gwenhwyfar en su nombre célitco) es la hermosa pero infeliz esposa de Arturo, con el que su padre, el rey Leodegranz la desposa como una alianza política (de hecho la mesa redonda es el regalo de bodas que  su suegro hace  a Arturo). Poco a poco se va haciendo cada vez más fanáticamente cristiana, influyendo igualmente en Arturo, lo que hace que este se aleje de Morgana y por tanto las va conviertiendo en enemigas.
       En la versión tradicional de la historia, el triángulo Arturo-Ginebra-Lanzarote está tratado de forma que Arturo es el íntegro y el traicionado por su mejor amigo (deslealtad) y antes leal caballero que o bien es seducido por las malas artes de su esposa Ginebra, o bien al revés, esta es seducida por aquél, y en vez de ser ejemplo de esposa frívola, lo es de mujer débil. En cualquier caso entre ambos lo convierten en cornudo.
     Aquí el cuento cambia bastante: Arturo, rey joven y ocupado en sus intrigas políticas concierta un matrimonio de conveniencia, como alianza con Leodegranz, con una niña de 15 años a la que nunca ha visto, y envía a recogerla a su leal amigo y “hombre de confianza”, el guapísimo Lanzarote. Cuando llega y la niña, que nunca ha salido de sus casa, ve al caballero, ambos se enamoran perdidamente, pero claro, el deber es el deber.... y además de amar a Ginebra,  por quien realmente se siente de verdad interesado el Primer Caballero es... por su primo Arturo, cosa que le atormenta bastante (aquí tenéis el tema de la bisexualidad). 
      Arturo es jovencito e inexperto, pero no tonto, y es consciente de todos esto. Pese a sus años de correrías nunca tuvo un bastardo, ni tampoco un heredero legítimo con Ginebra, por lo que sospecha que es estéril, así que Arturo de hecho “tolera” la situación y propicia el contacto más íntimo entre su mujer y el caballero y él mismo, como medio de que ella le de un heredero con su amigo (¿con quien mejor?) y a la vez de estar con él. De esta forma tanto Ginebra (a la que Arturo no hacía mucho caso, pues se sugiere que en el fondo nunca dejó de amar a Morgana)  como Lanzarote, como él mismo quedan  “satisfechos” todos a  la vez: eso es matar tres pájaros de un solo tiro ¿no os parece?

      Y así hay decenas de personajes más que pueblan este libro, la mayoría de ellos descritos con bastante profundidad, pero no quiero acabar sin mencionar a uno, como ejemplo: Patricius, es en el libro un sacerdote cristiano que llega a Camelot desde Ierne (Irlanda), de hecho es el más poderoso de ellos. Realmente se trata una reelaboración del personaje histórico que luego acabaría siendo San Patricio, misionero, predicador y patrón de Irlanda, en la que introdujo la palabra escrita y el cristianismo de la que, según la tredción, expulsó a las serpientes (de hecho, realmente, Irlanda es la única región de las Islas Británicas en la que no vive ninguna especie de ofidio, ni ninguna clase de serpiente). En el libro él usa “serpientes” como término despectivo para referirse a los druidas, y se jacta de haber librado a la isla  de Ierne de ellos. Es presentado como un implacable, misógino e inmisericorde fundamentalista religioso.
 
Secuelas, precuelas, adaptaciones...

     Lamentablemente, y debido al enorme éxito del libro Bradley decidió explotar el filón y acabaron produciéndose siete voluminosas precuelas durante los siguientes 25 años, que se remontaron la hiostoria hasta la Atlántida  (lo mismo que hizo después Lawhead en su ciclo de Pendragón pero en el orden cronológico correcto).
      Más que escribirlos ella, realmente tiró de uno de sus habituales negros o escritores fantasmas (realmente debería decir “negras” porque eran casi todas mujeres) ¿cómo si no se pueden escribir cerca de 30 libros de la serie Darkover?. En concreto los tres primeros (La caída de Atlantis, Los bosques de Avalon y Dama de Avalon), fueron probablemente escritos en su mayoría por la que fue su cuñada, Diana Paxson, aunque es Bradley quien oficialmente firma los libros. Sin embargo, en los siguientes (Sacerdotisa de Avalon, Ancestros de Avalon, Cuervos de Avalon y Espada de Avalon), ya publicados tras la muerte de Bradley, no se molestaron en mantener la ficción y directamente los firma Paxson, así que no merece la pena que perdáis demasiado tiempo con ellos.

The Mists of Avalon      Por otro lado, en 2001, la cadena TNT adaptó para televisión el libro  con el formato de una miniserie de 3 horas, titulada Las brumas de Avalon  y protagonizada por Julianna Marguiles (la enfermera de Urgencias, ¿os acordáis?) como Morgana y por Anjelica Huston (la hija de John Huston) como Viviana la Dama de Avalón.

      Por si tenéis curiosidad, esta disponible al completo en youtube, incluso en español, pero aquí os dejo uno de los fragmentos más representativos: Morgana, de niña, es iniciada por su tía Viviana, ya convertida en Dama de Avalon, en los misterios de la magia antigua y el culto a La Diosa, hasta finalmente, al cabo de los años, aprender disipar las nieblas que rodean Avalón, y ser capaz de abrir la puerta y cruzar la frontera entre los dos mundos. Merece la pena un vistazo.


      
      Si sólo ves la serie sin haber leído el libro, puede hasta llegar hasta a darte el pego, está razonablemente bien hecha, la ambientación no es mala, las actrices  están correctas, la música de Lorena McKennitt le da ese aire celta... pero no llega, ni se aproxima, al original. Como adaptación se queda muy lejos. Probablemente, tanto el presupuesto, como el formato (miniserie) se quedaron cortos, y no fueran suficientes. ¡Quien sabe!, quizás llegó demasiado pronto, antes de la era de HBO y sus grandes series como Roma o Juego de Tronos...

2 comentarios :

  1. Muy buen articulo. Gracias!!!!!!!!!!

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  2. Deberías darle una oportunidad a Dama de Ávalon y la Casa del Bosque, son geniales, la verdad.

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