De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 26 de agosto de 2012

The Wire: La TV mató a la estrella del cine


      Hasta hace cosa de 10 o 15 años, las series de TV, por muy buenas que fueran, y mira que las había buenas, eran las hermanitas pobras compradas con el cine. Eso comenzó a cambiar hace más o menos una década con las producciones de la HBO, a las que se sumaron otras también de TV por cable.
       The Wire es una de las primeras  (aunque no la primera) porque empezó a emitirse 2002, finalizando en 2008, y una de las mejores.

      En principio es una serie sobre policías y traficantes de drogas, pero aquí acaba todo parecido con lo habitual. Los personajes tienen todos los matices y contradicciones imaginables, y no pueden estar más lejos de los arquetipos clásicos de héroes y villanos.


      Los policías de The Wire no son los típicos buenos de película, glamurosos, abnegados y heroicos servidores públicos sin ningún defecto. Esto no es Corrupción en Miami. Aquí son tipos normales y corrientes, los hay corruptos, los hay perezosos que no tiene un especial amor por el trabajo que hacen y a los que no les importa que los casos se solucionen rápidamente, los hay quemados por la burocracia del sistema, tienen problemas personales, los hay alcohólicos,… en este sentido recuerdan un poco a los policías de una serie muy anterior, la magnífica Canción triste de Hill Street.
      Y los delincuentes de The Wire no son los típicos malos malísimos, tontos por definición. Los hay con dudas morales, los hay con un código moral propio, los hay que estudian en la universidad, y si, también los hay delincuentes violentos y sin escrúpulos.

¿Y de que va?

Jimmy McNulty
       La serie se desarrolla en los barrios bajos de Baltimore, donde un la policía lucha, mas bien  rutinaria y cansinamente,  contra el trapicheo de droga que llevan a cabo las bandas de negros de los projects (las viviendas de protección oficial de renta baja, que son el estercolero de la ciudad y que ellos mismos llama The Hole). El policía protagonista Jimmy McNulty, no está todavía quemado y es un tipo con iniciativa; de hecho para sus compañeros y jefes (que se refieren a él como “el jodido McNulty” - "fucking McNulty”) es lo que oficialmente se denomina un tocapelotas, vamos una verdadera mosca cojonera, incómodo para los jefes cuando se le mete una idea en la cabeza. Tampoco creáis que es un tipo perfecto: separado, con dos hijos casi un alcohólico, incapaz de mantener una relación…
      Debido a su insistencia, y a que le cae en gracia a un juez, logra autorización para montar una operación de vigilancia policial, de ahí el título de la serie, que se podría traducir como “La escucha” o “el pinchazo telefónico”, porque viene de “tap wire”; de hecho en España le añaden al título la coletilla de “Bajo escucha”.
      Pero sus jefes no pueden estar más en contra, supone más trabajo que hacer, mas recursos que dedicar, y todo para algo que probablemente no llegue a nada, así que, aunque tienen que obedecer al juez, le dan lo peor de lo peor: un local abandonado en un sótano y los policías que encuentran entre la morralla del cuerpo: reclutas recién salidos de la academia con un conocido historial de incompetencia, policías violentos con el gatillo fácil, una detective lesbiana, un policía mayor que en lo único que parece interesado es en hacer muebles de casa de muñecas para después venderlos,…
      Sin embargo, con estos mimbres para el cesto, McNulty es capaz de sacar de cada uno lo mejor, pues poco a poco cada uno de los miembros del equipo empieza a revelar que tiene cualidades, quizás no valgan todos para todos, pero cada uno tiene alguna aptitud aprovechable y en lo que es bueno. Y empieza a obtener resultados, para sorpresa y desagrado de sus jefes…

El creador

      Los orígenes de la serie están en un libro llamado “Homicidio. Un año en las calles de la muerte”, publicado en 1991 y escrito por el creador de la misma David Simon, mientras era periodista, en el que describía sus experiencias durante el año que pasó documentándose con los detectives del departamento de policía de Baltimore. El libro se adaptó a una serie (entre 1993 y 1999) llamada “Homicide: Life in the Streets”. La serie tuvo éxito pero hubo continuos conflictos entre Simon y la cadena porque esta consideraba que era demasiado oscura y pesimista, y que no daba una buena imagen de la policía… así que The Wire acabó siendo producida por la HBO, donde tendría más libertad, durante 5 temporadas entre 2002 y 2008.

      Además del propio Simon, uno de los escritores principales fue Ed Burns, un exdetective de Policía Baltimore y ex profesor en una escuela pública (esto se nota sobre todo en la temática de la 4ª temporada), ya retirado de ambos trabajos

      Una curiosidad es que la sintonía de la serie es siempre la misma: la canción de Tom Waits “Way Down in the Hole”, pero en versiones diferentes para cada temporada: la del grupo The Blind Boys of Alabama para la 1ª, la original de Tom Waits para la 2ª, la de los Neville Brothers para la 3ª, la de DoMaJe (que se grabó específicamente para la serie por un grupo de adolescentes) para la 4ª, y la de Steve Earle para la 5ª, que además era actor en la serie, interpretando a un exdrogadicto ya rehabilitado. Aquí las podeis oir todas...



Los temas que trata.

      Durante los sesenta episodios de una hora de duración que tiene la serie no sólo se tratan los temas de la investigación policial, los yonquis confidentes de la policía, las escuchas, las bandas y el trapicheo de drogas, ese es el núcleo, pero a partir de la primera temporada, se introducen más temas.

      Por ejemplo en la segunda (la más aislada del resto de la serie y que se puede ver más como una unidad separada, aunque sigue estando relacionada) se pone el énfasis en cómo llega el suministro de drogas a las bandas, por lo que se trata más de los proveedores internacionales de un nivel más alto, tnato de drogas como de material robado, como de prostitutas inmigrantes ilegales y de por donde entran las drogas, el contrabando, las mujeres,…: el puerto de Baltimore.

      En la tercera temporada, sin abandonar el tema de las drogas se pone el acento en la política y en los trapicheos entre políticos, jefes de policía, al alcalde. Esta temporada tiene una de mis subtramas preferidas en las que un jefe de policía (Colvin), a espaldas de sus superiores, llega a un acuerdo con los traficantes de su distrito para que solo vendan drogas en una zona acotada, para rebajar la criminalidad del resto, les explica que, de la misma forma que en Ámsterdam está legalizada la marihuana, si se limitan a trabajar en esa zona, la policía no los molestará, pero fuera les harán la vida imposible. Los negratas de las bandas acaban llamando Hamsterdam a esa zona…

      En la cuarta temporada se tratan los orígenes de las bandas, es decir como niños pequeños de los barrios pobres acaban convirtiéndose en pandilleros y traficantes, así que se critica al sistema educativo y gran parte de la acción tiene lugar en una escuela pública.

      Y la quinta temporada introduce una crítica a los medios de comunicación, y particularmente en la prensa escrita, mientras se sigue tratando el tema de las guerras entre bandas.

      Realmente, aunque cada temporada trata un caso más o menos aislado, sobre todo la 1ª y la 2ª, hay una continuidad en la historia de fondo en los personajes a lo largo de las 5 temporadas.

      De hecho una de las cosas que hace de The Wire una serie “difícil” y no apta para todos los espectadores es el ritmo  y la manera de tratar los casos: cada caso que se investiga dura toda una temporada de 10 o 12 capítulos. Es decir, esto no es como una serie “normal” en la que en cada episodio se plantea un caso, se investiga y se resuelve, o mucho menos como C.S.I., en el que en un mismo episodio se plantean y resuelven 2 o 3 casos a la ve. No esto va mucho más lento…

      La nómina de personajes no para de crecer, cada vez hay más y más, y para empeorar las cosas, los personajes de las bandas tienen todos apodos: Shamrock, Slim Charles, Bird, Wee-Bey, Bodie, Poot, Stinkum… Hay cerca de 100 personajes importantes a lo largo de la serie, en los distintos ámbitos: la policía, las bandas, los políticos, la escuela,  los narcotraficantes,… lo cual los  hace casi imposibles de seguir. Mención especial merecen los diálogos, brillantes y llenos de humor negro, que merecen ser escuchados en versión original, sobre todo los de los pandilleros negros de las calles para apreciar esa forma gangsta de hablar tan particular que tienen.

      Además de esa lentitud engañosa en la que parece que no pasa nada, la trama es sorprendentemente complicada, y funciona de manera precisa como un reloj: cosas (o personajes) aparentemente sin importancia que ocurren en un episodio, pueden ser importantes para acontecimientos de episodios (o temporadas posteriores). Un ejemplo de esto es cuando en uno de los primeros episodios de la serie, uno de los personajes cuenta a sus compañeros como una vez tuvo que matar por encargo a una mujer, y como para llamar su atención desde fuera de la casa tocó con el cañón un par de veces el cristal de la ventana. En episodios posteriores, los dos detectives protagonistas están investigando ese crimen, que había sido ya archivado, por supuesto el espectador normal (por lo menos yo) ni se acuerda  de que es el mismo crimen, pero en un momento de la escena uno de los detectives hace toc-toc con el cañón de su arma en el cristal de la ventana como pista para que el espectador recuerde… Esta escena (que podeis ver en el vídeo) además es una de las más logradas de la serie por otro motivo: en 4 minutos resuelve la escena de la investigación y se muestra cómo sacan la conclusión acertada, sin ningún diálogo, solo repitiendo fuck, y sus variantes (y sin ningún tipo de punteros láser ni demás cacharritos de alta tecnología tipo CSI).


      Todo esto hace que no sea una serie fácil: no entra inmediatamente, pero si se tiene paciencia, y se le dan unos cuantos (bastantes) episodios de margen de confianza, acaba enganchando y revela su genialidad: es una serie de televisión que tiene la calidad de las mejores películas de cine, y que es mucho mejor que la mayoría del cine que se hace hoy en día.
 
Los personajes

     Como ya dije antes, hay tantos personajes que es imposible ni siquiera enumerarlos todos aquí, sin embargo hay algunos especialmente carismáticos que merece la pena destacar.

Lester Freamon

      Entre los policía aparte del ya mencionado McNulty, uno de mis preferidos es el detective Lester Freamon, que aunque inicialmente es presentado como un verdadero “paquete”, un inútil, se acaba convirtiendo en el cerebro de toda la operación de escucha, pues es veterano, sumamente inteligente, tenaz y analítico: simplemente estaba “quemado” y había sido aparcado por los jefes como castigo realizando trabajos administrativos tediosos.

“Estáis siguiendo a las drogas, a las drogas y atrapáis a los drogadictos y a los camellos. Pero comenzad a seguir el dinero… y ¿Quién sabe donde coño os llevará?”

      Otro de los detectives con un personaje muy interesante es Bunk Moreland, que además estaba  basado en un detective retirado real de Baltimore Rick Requer, apodado Punk. Es un detective de homicidios veterano, amigo y compañero de fatigas de McNulty, pero no tan tocapelotas como él: sabe nadar y guardar la ropa, por lo que se adapta mejor al sistema.

Bunk y McNulty
Bunk:  Esos griegos, seguro que tienen nombres raros de mierda.
McNulty: Eh, no te metas con los Griegos. Inventaron la civilización.
Bunk: Si, y dar por culo también.

(uno de los proveedores internacionales de drogas es conocido por el griego)

Stringer Bell y Avon Barksdale
        De entre “los malos”, es decir los de las bandas de traficantes, son muy interesantes Avon Barksdale, el líder de la banda, un hombre de acción ("Yo no visto traje de hombre de negocios como tu… ya sabes, supongo que sólo soy un gangster") y Stringer Bell, su mano derecha y lugarteniente, ambicioso, inteligente, que asiste a clases de economía y que quiere diversificar y legitimar el negocio, pese a la oposición de su jefe, por lo que comienza a mezclarse con abogados y políticos.
Stringer Bell: Hijoputa, ¿Qué es esto?
Shamrock: Robert dijo que teníamos que tener un acta de la reunión ¿no? Esto es el acta.
Stringer Bell: Negro ¿Estás tomando notas sobre una jodida conspiración criminal?

      D’Angelo Barksdale, conocido como Di, es uno de los personajes más interesantes. Como es el joven  sobrino de Avon, el jefe de la organización, tiene no tiene un mal puesto dentro de esta; es un buen líder de su grupo, pero poco a poco va dudando más de los métodos violentos, y va teniendo más dudas morales. 
"¿Pensáis que Ronald McDonald va a bajar al sótano y decir, “eh, señor Nugget, es usted la bomba. Estamos vendiendo pollo más rápido de lo que podemos deshuesarlo. Así que voy a escribir mi nombre de mierda de payaso en este enorme cheque para usted.”
¡Mierda tío! ¿El negro les inventó esas cosas? Aún está trabajando en el sótano por el salario mínimo, pensando en alguna mierda para hacer que las patatas sepan mejor o alguna otra mierda así. Creedme."
      Uno de los mejores momentos de la serie es esta escena, en la que les enseña a otros dos traficantes las reglas básicas del ajedrez, lo que acaba convirtiéndose en una metáfora de que piezan son cada uno de ellos dentro de la organización.


Omar Little
      Omar Little es otro de los personajes secundarios más carismáticos. No es un traficante, pero se dedica a robar a los traficantes y ha sobrevivido durante varios años para contarlo. Es abiertamente gay, muy inteligente, tiene un código moral que sigue muy estrictamente y una gran afición por los cereales cheerios con miel. Es casi una leyenda en las calles, y una molestia para los jefes de los traficantes, en especial para Stringer Bell. Suele usar una escopeta  y cada vez que aparece silvando todos corren a quitarse del medio al grito de “¡Que viene Omar!”.

“¿Cómo esperas andar con los lobos cuando llega la noche si pasas todo el día entrenando con los cachorros?"
 
       Y así muchísimos más: Proposition Joe, otro narco, con su taller de relojero, los Sobotka, familia de estibadores del puerto importantes durante la trama de la segunda temporada, Carcetti el concejal, tan ambivalente que nunca sabes si es un político integro o solo le preocupan las intrigas para ascender en su carrera, el griego, un enigmático personaje casi desconocido por todos tras su apariencia de vejete inofensivo pero que es uno de los mayores traficantes de drogas y prostitutas del este, Snoop una asesina sanguinaria sin escrúpulos que está interpretada por una exdelincuente real,... hasta completar decenas de personajes que pueblan la serie.

      En definitiva, quizás The Wire no sea la mejor serie de TV de la historia, pero se le aproxima bastante.

7 comentarios :

  1. Seldon, como siempre...estupenda y completísima entrada. Esta serie la conocía pero todavía no ha tenido su oportunidad para mí (se me acumula demasiado trabajo así que algún día será) pero me he interesado leer tu entrada y saber un poco más a fondo de qué va la serie y cómo está hecha.
    Decirte sólo una cosa y es sobre esto: "le dan lo peor de lo peor: un local abandonado en un sótano y los policías que encuentran entre la morralla del cuerpo: reclutas recién salidos de la academia con un conocido historial de incompetencia, policías violentos con el gatillo fácil, una detective lesbiana, un policía mayor que en lo único que parece interesado es en hacer muebles de casa de muñecas para después venderlos,…" veo que entre la morralla y lo peor de lo peor incluyes (o incluyen, da igual) a una detective lesbiana...en fin...ya estoy acostumbrada...nada va solo como observación...
    Saludos!

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    1. Ya. Veras, cito intencionada que Kima es lesbiana como una sus "cualidades" indeseables como miembro del equipo porque: es negra, es mujer y es lesbiana. Lo primero, en Baltimore no es mucha desventaja, ni siquiera dentro de la policía, pero ser mujer y además ser abiertamente lesbiana no la hace encajar bien con el resto de sus compañeros. Encima resulta que normalmente los eclipsa al ser bastante más habilidosa, luego tampoco va haciendo amigos entre sus colegas: por eso lo mencionaba. Y ya cuando avanzas en la serie te das cuenta que también tiene problemas con su pareja, que es periodista y que quiere que deje de ser policía por lo que la obliga a estudiar derecho (sin estar muy convencida de ninguna de las dos cosas). Vamos que también es otro personaje "imperfecto".

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  2. Bendita sea 'The Wire'!!!! Y pensar lo mucho que me costó empezar la serie.... Personajes inolvidables, lo más cercano a Shakespeare desde la televisión. Inolvidable!!!!

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  3. ...La encontré!
    Empecé en tu blog por la serie Akta Manniskor, y como no, acabé aqui.
    The Wire es para mí el Puto Santo Grial de las series.
    Vale, Los Soprano es otra obra maestra, peropara mí The Wire está incluso un puntito por encima, que ya es decir.
    Añado a tu excelente disertar sobre The Wire, que prácticamente todos -por no decir absolutamente todos- los personajes están basados o son directamente gente real.
    Si, parece increíble, pero te pones a bucear un poco y acabas alucinando.
    Incluso hay un personaje que es el alter ego de David Simon: El periodista Gus Haynes, al que le ocurre EXACTAMENTE lo mísmo que le ocurrió a David Simon en realidad.
    Es una serie tan densa, tan magistral, tan maravillosa y tan perfecta, que es la única que no solo es recomendable vlver a ver, si no que diría que es 0BLIGAT0RI0 revisitarla.
    Porque la primera vez no puedes reparar ni en la mitad de los detalles pequeños y mágicos que los guionistas -varios de los escritores más talentosos de los EEUU como Ed Burns, George Pelecanos o el mísmo David Simon- esconden en cada capítulo.
    AVIS0 A NAVEGANTES: No es una serie fácil. The Wire no es para "desconectar al llegar a casa", si no al contrario: Es una serie para conectar. Para conectar con lo que es una grandísima historia. Una de esas que se te quedan en la memoria de por vida...
    De hecho el lema de David Simon, su creador es:
    -Que se joda el lector medio.
    Él no se anda con paños calientes. No se pliega a las audiencias. No se baja los pantalones con recursos baratos como el cliffhanger...
    Lo más parecido a ver The Wire es leer una novela clásica de esas gordas, potentes y graníticas.
    No sé, un clásico ruso por ejemplo.
    Aunque a la hora de analizar lo que hay dentro es verdad lo que dice el autor del blog: En The Wire hay muchísimo Shakespeare...
    Graciñas desde Galicia por tu interesante blog!

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    1. Pues muchas gracias por leerme. Me alegro de que estemos de acuerdo. The Wire también es (junto con Los Soprano y alguna otra) de mis series favoritas.

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    2. Graciñas a tí por escribir.
      ...Y no te olvides de Six Feet Under! :-)

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