De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

viernes, 14 de septiembre de 2012

Sherlock: Holmes versión 2.0

      Desde que en 1887 Arthur Conan Doyle creara el personaje de Sherlock Holmes este ha sido adaptado en numerosas ocasiones, con muy desiguales resultados. De hecho el libro Guiness de los records certificó que era el personaje de ficción más adaptado, habiendo sido interpretado por 75 actores en más de 200 películas. Eso contando sólo el cine, porque también ha sido adaptado al comic, como personaje de animación, y a series de televisión.

      Incluso ha aparecido como personaje en otras historias nuevas, que nada tenían que ver con adaptaciones de los relatos originales, bien como protagonista, bien como secundario mezclándose con los más variopintos personajes: por ejemplo persiguiendo a Jack el Destripador en la excelente Asesinato por decreto de Bob Clarke.

      Además su personaje ha inspirado más o menos lejanamente a otros muchos. Por ejemplo, si ir más lejos el Dr. House no es más que un trasunto de Holmes (como él,  es extremadamente inteligente, prepotente, antisocial, adicto a una droga,...) acompañado por su fiel escudero y contrapeso Wilson, que sería su Watson (la coincidencia con las iniciales es intencionada).

       En 2010, la BBC decidió hacer una nueva adaptación para TV del personaje, pero esta vez, en vez de hacer una serie de época, decidieron trasladar los personajes y sus historias del Londres de finales del siglo XIX al Londres de principios del siglo XXI.

       El resultado huye de una adaptación demasiado acartonada y reverencial con el original, y es fresco, descarado,  ágil, irreverente y la mayor parte del tiempo brillante... pero, contra todo pronóstico, se las apaña para ser sorprendentemente fiel al espíritu del personaje, en el fondo aunque no en la forma,  a diferencia de otras adaptaciones modernas que aunque lo sitúan en la época victoriana traicionan completamente su espíritu (por ejemplo las decepcionantes Sherlock Holmes y Sherlock Holmes: Juego de Sombras de Guy Ritchie, que no son más que películas de acción.

      Eso lo consigue porque el carácter de los personajes se traslada a una época moderna, pero sigue siendo el mismo que en el original. Por ejemplo, el Doctor Watson original era un médico veterano herido en la segunda guerra anglo-afgana que acaba compartiendo casa con Sherlock y dándolo a conocer al público al escribir sus historias. El de la serie es un soldado, también médico, que acaba de volver de Afganistán y que para poder permitirse un alquiler en el centro de Londres acaba compartiendo piso con Sherlock y lo da a conocer escribiendo sus aventuras en un blog. Análogamente el Holmes de Conan Doyle siempre estaba experimentando y utilizando como herramienta en su trabajo todo lo que la ciencia de su época ponía a su alcance. El Holmes de esta serie manda SMS, utiliza el GPS y no se separa de su smartphone para conectarse a internet y buscar información.

       Además incorpora todos los elementos esenciales del “canon” que nos gustan a los fans del personaje: el inspector Lestrade, su casera la señora Hudson, su flemático hermano Mycroft, su archienemigo James Moriarty, etc. Algunos "detalles" de forma natural (ambos peronajes tocan el violín) otros incluso como broma, por ejemplo la distintiva gorra de Sherlock Holmes, que por cierto jamás apareció en ninguno de los relatos de Conan Doyle, siendo obra del ilustrador del periódico donde se publicaban.
James Moriarty: el enemigo por excelencia de Holmes
Mycroft Holmes, su flemático hermano

         Lógicamente todo ello es adaptado a los tiempos modernos. Aquí Sherlock ya no es un drogadicto que necesita consumir morfina o cocaína para mantener su cerebro ocupado mientras no está trabajando en ningún caso, sino que es adicto al tabaco, y por lo tanto necesita parches de nicotina. Eso sí, sigue siendo poco hábil socialmente hablando, arrogante...
[Shelock]:  - ¡Callate!
[Lestrade]: - ¡No he dicho nada!
[Shelock]:  - Estabas pensando. Es molesto.
...hiriente....
“Anderson, no hables en voz alta: bajas el cociente intelectual de toda la calle.”
...y mordaz:
“Vaya panda... ¿es agradable no ser yo? Tiene que se muy relajante.”
       Y por supuesto muy observador, con una memoria prodigiosa y extremadamente  inteligente, como corresponde al personaje. Una rara combinación, como el mismo se define:
“No soy un psicópata, soy un sociópata con muchas habilidades”.
      Como en las historias de Doyle hay una ambigüedad calculada con respecto a la sexualidad del personaje, no dejando aclarando nunca si no le interesan las mujeres o si simplemente no le interesa el sexo en absoluto. Sólo en una de las historias de Holmes (Un escándalo en Bohemia) aparece un personaje femenino, Irene Adler, que parece hacer mella y dejar huella en él: lo mismo ocurre en la serie. De hecho Doyle acabó haciendo que Watson se prometiera con una mujer, se casara con ella y dejara de vivir con su compañero: ya se sabe, dos solteros viviendo juntos en la Inglaterra victoriana... en la serie también se nos deja claro que a Watson si que le interesan las mujeres.

Lestrade, Watson y Holmes
       Frente a Holmes está, como siempre su fiel escudero Watson, que le sirve de inspiración, lo conecta con el mundo real, lo da a conocer al público y le suaviza algo el carácter, aunque muchas veces no comprende su frialdad racional y carente de sentimientos:
[Watson]  - Hay vidas en juego, Sherlock, vidas humanas ¿es que no te preocupa lo más mínimo?
[Sherlock] - ¿Eso ayudaría a salvarlas?
[Watson]   - No
[Sherlock] -  Entonces seguiré sin cometer ese error.
[Watson]   - ¿Y eso te resulta fácil?
[Sherlock] - Sí, mucho ¿te sorprende? [...] No conviertas a la gente en héroes John, si existieran los héroes yo no sería uno de ellos.

        El estilo y la técnica de la serie es muy ágil, rápido, con planos cortos, diálogos rápidos, especialmente cuando habla Holmes, y visualmente muy impactante: sobre la pantalla se sobreimpresionan mensajes de texto que los personajes reciben, lo que están consultando en Internet, o incluso se señala al espectador con palabras sobre los objetos o las personas las pistas que Sherlock está viendo, para de esa manera ahorrarse tener que explicarlo con diálogos.
       Hay muchas elipsis, y algunos casos ínfimos que se resuelven con dos líneas de diálogo pero que luego tienen que ver con el caso principal que constituye la trama del episodio. Los argumentos son enrevesados y bastante inverosímiles en algunos casos, lo que puede llegar a ser un poco irritante.


       El formato de la serie también es poco habitual: los episodios duran muchísimo, algunas veces quizás incluso demasiado, y no meter tanta trama en un mismo episodio la mejoraría. Muy lejos de los tres cuartos de hora por episodio que son el formato habitual, y de los 60 minutos en el caso de las series con episodios largos, aquí los episodios duran hora y media cada uno.

       De hecho más que una serie parece que se trata de varias películas para televisión, porque la primera temporada en 2010 constó sólo de 3 episodios, el primero de los cuales (Estudio en Rosa) es una adaptación libre de Estudio en Escarlata, la primera novela de Sherlock Holmes, donde se presenta al personaje y se  cuenta como se conocen el detective y el doctor. Los otros dos no están basados en textos de Conan Doyle.

       La segunda, en 2012, también tuvo sólo 3 episodios, todos ellos basados en novelas o historias cortas de Conan Doyle: Un escándolo en Belgravia se basa en Un escándalo en Bohemia,  Los sabuesos de Baskerville en El sabueso de los Barkerville, y Las cascadas de Reichenbach en El problema final, el cuento en el que Doyle, harto ya del personaje decidió matarlo al caer desde las cascadas del título durante la lucha contra su archienemigo Moriarty, para acabar teniendo que resucitarlo unos años después ante la insistencia del público.

       Al parecer hay prevista una tercera temporada que no se emitirá hasta 2014, luego también la serie tendrá que resucitar al personaje...
Holmes y Watson en Los sabuesos de Baskerville
James Moriarty y Sherlock Holmes



   



   



3 comentarios :

  1. Bienvenido a la blogosfera. Elemental tu llegada querido Seldon, sólo era cuestión de tiempo.

    Me has descubierto cosas que no sabía del personaje, como su final y resurrección por el público, que chulo.
    Disiento en cosas de tus apreciaciones a esta serie que me encanta. Los argumentos no me parecen enrevesados en exceso, sólo que exigen más atención que la media de series actuales. La duración se me hace perfecta, una peli corta de TV es un formato agradable que te permite ser autoconclusivo aún siguiendo hilo argumental, sobre todo si tiene la factura técnica de una peli de cine. En este caso la resurrección estaba calculada, al final del último episodio se deja claro que está vivito, para nuestro deleite of course :)

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  2. Gracis. A lo mejor el problema con la duración viene por ver la serie a la hora de la siesta en verano :-)

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  3. Jejej, yo veo episodios en las cenas, y si la sobremesa se alarga un poco con algo tan inteligente como esto no nos importa, ni de coña dormirse con lo que mola.

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