De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

sábado, 1 de septiembre de 2012

Ted: Mimosín en versión putero y fumeta

      Una vez pasados los grandes estrenos de este verano (Prometheus y la tercera entrega de El Caballero Oscuro) y dejando aparte el aluvión de películas de animación y sus secuelas  (Brave, Piratas, Madagascar 3, Ice Age 4), el panorama de la cartelera se parecía bastante a un erial veraniego, así que destacaba en ella Ted,...
       ¿Y por qué no? El trailer y los anuncios están graciosos, tiene pinta de ser una peli cachonda y gamberra: al fin y al cabo su director, Seth MacFarlane es el mismo tío que había hecho Padre de Familia, Padre Made in U.S.A. y El Show de Cleveland... prometía y allá que fui.




      Pero... el problema de Ted es que da para poco más que para el trailer... Cuando has visto el trailer y te han bombardeado con los anuncios en televisión (lo del “oso guarroso” y demás), prácticamente y has visto todos los chistes y puntos graciosos que merecen la pena de la película. Queda poco, en lo que se refiere a humor gamberro, para la pantalla de cine, y lo que queda pasa de ser algo irreverente se acaba de convirtiendo en una historia más convencional, una comedia romántica más normal sobre los problemas del protagonista con las relaciones, su inmadurez, etc. Bastante más tierna, bastante más sentimental, y por desgracia bastante menos divertida de lo que parecía y de lo que esperaba.

      Y el caso es que la idea inicial de la película es muy buena: ¿qué pasaría si un osito de peluche cobrase vida como resultado del deseo que pide su dueño? Hasta aquí bien como película navideña infantil, pero la idea es ir más allá: El osito (al que su dueño llama, lógicamente Ted, se hace famoso y se convierte en una celebridad al que todo el mundo conoce, pero pasan 10, 20, 25 años,...
      ¿Y qué ocurre con el osito cuando el niño (que acaba siendo Mark Whalberg) crece, se echa novia, tiene un trabajo de mierda en una agencia de alquiler de coches, se aficiona a la cerveza y a fumar maría...?

       Pues que la gente acaba olvidándose de él, acaba siendo una celebridad venida a menos, y que el osito también crece con su dueño (ya no es tan tierno e inocente) y acaba emulándolo en todo: es malhablado, fuma hierba, bebe cerveza, le gusta ir de putas (pese a no tener pene, cosa por la que ha enviado un montón de cartas quejandose al fabricante) y a la larga también acaba buscándose un trabajo de mierda y echándose una novia choni.

         Porque Mila Kunis, la novia del niño que ahora ha crecido ya no aguanta que el osito de peluche de su novio viva con ellos, así que acaba dándole un ultimátum: o el peluche o yo. Y ya se sabe...
      La verdad es que la idea es original y atrayente: Ted es como el osito de mimosín pero en versión putero, fiestero y fumeta. Y opina que los ojos del gato Grafield son como dos tetas. Y en cuanto a su dueño, pese a tener más de 30 tacos, sigue siendo, como el oso, demasiado inmaduro e infantil  por dentro, al menos en opinión de su novia.

   El problema es que ese humor cachondo y gamberrete que queda también en los episodios de cualquiera de esas series animadas no queda también cuando tienes que adaptarlo a una película de hora y media. Pasados los tres o cuatro chistes y situaciones cómicas que ya has visto en el trailer,  la historia se alarga con una trama de secuestro, con las rupturas y reconciliaciones de la pareja, con esos personajes de padre e hijo un poco siniestros que dan repelús etc. etc.

      Supongo que lo peor que le puede pasar a Ted es que se lo compare con un episodio de Padre de Famila o de Padre Made in USA, sobre todo si te gustan estas series y disfrutas con las barrabasadas y las burradas de Stewie o de Peter Griffin. Porque entonces te parecerá que Ted es más bien sosa, que le falta esa mala leche característica de las series de MacFarlane y que la incorrección política, que alguna tiene, es muy light (creo que la burrada más grande que aparece en la películas es la del osito “jugando” con el jabón líquido). Supongo que todo ello es para que no le pongan una calificación para mayores y así  poder llegar a más público. ¿Os acordáis del oso cabroncete de Toy Story 3? Pues quizás le hubiese sentado bien a la película menos ñoñería y más raciones de ese cabroncete.
      La historia tiene muchas referencias ochenteras (a series, a películas, a programas de televisión,...) que supongo que se pillarán todas en Estados Unidos y se perderán  aquí en España, en la que se sustituyen por referencias a Paquirrín, a Belen Esteban, etc. (supongo que será inevitable, aunque no se si es peor el remedio que la enfermedad). Otras muchas si que se pillan, sobre todo las actules, como las pullas a Katy Perry o a Justin Bieber.
      La verdad es que algunas de las apariciones y cameos son muy buenas, como la de Tom Skerrit, o la de Norah Jones (haciendo de malhablada y borde, uno de cuyos conciertos son público real se aprovechó, metiendo a Mark Whalberg en él, para la trama de la películas) o como la idea de repescar al protagonista, ya un poco pureta, de Flash Gordon, interpretándose a si mismo.

      Tampoco se, porque la vi doblada, si la voz original de MacFarlane, que es quien pone voz al oso, es mejor o peor que la de Santi Millán, que es quien lo dobla, pero no me parece especialmente malo el doblaje, sobre todo teniendo en cuenta las barbaridades que se hacen últimamente eligiendo a famosillos como actores de doblaje para películas de animación. Otras cosas del doblaje si que me parecen bastante peor, como por ejemplo que la novia que se echa Ted se llame La Vane y hable como una  choni poligonera de pura cepa... eso me chirría más.

      El resultado es una película desigual, que tiene su puntillo, que empieza bien pero que no llega, que acaba amenazando con ser una ñoñería tediosa, con la que te ríes menos de lo que esperabas, sobre todo porque ya te has reído antes de entrar a verla, y porque el director la acaba convirtiendo de comedia gamberra en comedia romántica. Si podéis, id a verla sin haber visto los tráilers y los anuncios. Claro que si no fuera por haber visto el trailer ¿para que coño iba yo a ir a ver una película sobre un osito de peluche, por mucho que estuviera Mila Kunis en ella?

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