De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 4 de octubre de 2012

Dexter: Mi psicópata favorito


      En el año 2004, un tipo llamando Jeff Lindsay  creó al personaje de Dexter Morgan, un forense que trabaja para la policía de Miami analizando patrones en las manchas de sangre de las escenas del crimen. Desde entonces ha publicado varias novelas, que, como chiste privado, tienen todas el nombre de Dexter y palabras que empiezan por D en su título: Darkly Dreaming Dexter, Dearly Devoted Dexter, Dexter in the Dark, Dexter by Design, Dexter is Delicious, Double Dexter,...

       ¿Dónde radicaba el éxito del personaje para dar lugar a tantas novelas? Pues en el oscuro secreto que guarda: para todo el mundo, Dexter es un soso y aburrido analista forense, no es ni siquiera realmente un policía “de acción”, pero realmente Dexter es un asesino en serie implacable que utiliza su profesión y sus conocimientos para su pequeño “hobby” privado. Eso si, es un asesino justiciero y con conciencia: sigue un estricto código de conducta por el cual sólo captura y ejecuta a aquellos que se lo merecen, es decir a aquellos que son asesinos y escaparon de la justicia escabulléndose entre las grietas del sistema.


      En 2006, cuando se acaba de publicar el segundo de los libros, la cadena de televisión por cable Showtime decidió adaptar el primero de ellos como una serie de TV de 12 episodios de una hora de duración teniendo como protagonista a Michael C. Hall, que se había hecho famoso por su interpretación de uno de los dos hermanos dueños de la funeraria en la serie A dos metros bajo tierra.


        Desde entonces, la serie ha ido renovando temporada tras temporada, hasta las 6 que se han emitido hasta el momento (con un total de 72 episodios), y la cadena ya ha anunciado que habrá al menos hasta una 8ª temporada. Curiosamente, mientras que la primera temporada de la serie se basa en la primera novela, aunque con algunas variaciones, a partir de ahí los argumentos de la serie son originales y se alejan de los libros.

      La premisa de la que parte la serie es original, al menos lo suficiente para hacerse su hueco y atraer público en un espacio que ya parecía estar un poco saturado: ¿cuantas series de policías o afines  investigando crímenes hay por ahí?
    Pero también era arriesgada, porque poníamos como héroe a un antihéroe con el que podría ser difícil empalizar a una gran mayoría del público: Dexter es un cazador, que acecha a su presa, la atrapa, la mata sin atisbo de piedad, y guarda como trofeo una gota de su sangre. La verdad es que funciona por dos cosas:


       Primero por las motivaciones de Dexter: se trata de un niño huérfano, adoptado por un policía, razón por la cual acabó trabajando para la policía junto con su hermana adoptiva (hija del policía) Debra, también agente,. Y pronto se nos revela que fue traumatizado en la infancia cuando presenció el sangriento asesinato de su madre biológica.

       Y segundo por el código de moral que se autoimpone, o mejor disco, que le impuso su padre adoptivo, ya fallecido, cuando comenzó a observar que el niño era un poco “rarito” y que tenía unas tendencias no muy del agrado del común de los mortales. Desde entonces, Dexter se esfuerza por mantener una fachada de normalidad y de falsa empatía con la gente (incluso se echa novia y empieza a salir con una mujer madre de dos hijos) mientras da rienda suelta a sus tendencias sólo con asesinos, es decir, mata sólo a quien merece morir según su código de justicia.

       Uno de los grandes aciertos de la serie es las dosis de humor negro que tiene y  las interpretaciones de los actores, sobre todo del protagonista. Un detalle curioso: en la primera temporada, uno de los detectives que trabajan en la comisaría con Dexter, interpretado por el actor negro Mathew St. Patrick, comienza a sospechar y a investigar a Dexter, acosándolo y mostrándose bastante hostil con él mientras trata de desenmascararlo. Irónicamente, en A 2 metros bajo tierra, la serie anterior que protagonizó el actor que interpreta a Dexter (Michael C. Hall), este actor negro también interpretaba a un policía pero en este caso eran novios, pues ambos eran abiertamente gays.

       Lo que le da cuerpo y continuidad a la serie son las historias personales de sus personajes (el ascenso de la hermana de Dexter dentro de la policía, la propia vida pública de Dexter tratando de lidiar con los dos niños pequeños de la mujer con la que sale, las pequeñas tramas entre sus compañeros de trabajo como la forma de trepar en el escalafón de su jefa, la teniente María LaGuerta, etc.) que sirven como telón de fondo a la investigación de un caso que dura toda la temporada y que habitualmente es la investigación de los crímenes de un asesino en serie.

       De esta forma en cada temporada, mientras se siguen los pasos de un nuevo serial killer, Dexter acaba echado una carrera para ver quien lo atrapa antes, si la policía, o él a título privado, lo que a veces  lo lleva a correr ciertos riesgos y a involucrarse demasiado.

       Quizás este sea uno de los puntos débiles de la serie: una estructura  en la que en cada temporada se repite básicamente el mismo esquema. De hecho confieso que siempre que comienzo a ver una nueva temporada de Dexter lo hago con desgana y bastante desconfianza. Pero es cierto que los guionistas suelen ser lo bastante habilidosos como para que la historia vaya “in crescendo” a lo largo de los doce episodios de la temporada.

      Así, a lo largo de las series va cambiando tanto el asesino al que se persigue (El asesino del hielo, Trinity, el asesino del Juicio Final,...) como personajes que entran y salen de la vida de Dexter y que conocen en mayor o menor medida su oscuro secreto (Rita, su novia, Lila, una mujer con tendencias pirómanas que empieza a perseguirlo obsesivamente, Miguel Pardo, ayudante del fiscal del distrito, Lumen, una víctima a la que él salvó de morir asesinada...). Y ello con  desigual suerte según las temporadas. Por ejemplo, mientras que la cuarta temporada, la del asesino Trinity, es de las mejores, la quinta es de las peores, Y la sexta, y última por el momento, acaba en un grandioso cliffhanger dejando un final abierto a muchas posibilidades para la siguiente temporada... ¡A ver que tal!, seguramente acabaré viéndola, con desgana, pero viéndola.


1 comentario :

  1. Jejej, yo la veré con muchas ganas la 7ª, soy fan de Dexter a muete, ya sabes.
    La recomiendo a todo el mundo, porque aunque la estructura sea siempre la misma es verdad lo que dices de que saben acerlo adictivo e interesante con cada caso. Una serie con nivel de cine vamos.

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