De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

sábado, 27 de octubre de 2012

El horario español es herencia del III Reich nazi

      Ahora que vamos a cambiar la hora, como cada año, para adaptarnos al horario de invierno, volveremos a las tardes tristonas y cortas. Esto se nota muchísimo sobre todo en el sur de España, donde pasamos de tener tardes interminables, en las que incluso cerca de las 10 de la noche hay todavía luz diurna, a salir del trabajo prácticamente de noche.

      Un mes de septiembre de hace muchos años, hice un viaje a Alemania Oriental y, mucho después de cenar y ya con noche cerrada llamé “a casa” a España,l pues sabía que todavía no habían dado las 10 de la noche y probablemente no habrían comenzado a cenar. La cara de mis amigos alemanes cuando les pedí usar el teléfono y tras preguntarme ¿pero que hora es en España? es confirmé que la misma que allí  fue un poema: ¡están locos estos españoles!

    Y es que, (especialmente durante el verano) tenemos unos horarios que son lo menos europeos o internacionales posibles (¿cenar a las 5 o a las 6 de la tarde? ¡pero si hay luz hasta 3 o 4 horas después! y además ¡si muchas veces acabamos de almorzar a las 4!). De hecho esto no es culpa sólo del cambio horario, en buena medida nuestros desquiciados horarios españoles, tan poco “europeos” se deben a nuestra posición geográfica tan al sur, y sobre todo, ¡A Hitler y al Tercer Reich! Sí, sí, lo han oído bien: a Hitler.


Pero vayamos por partes.
      El cambio horario fue propuesto por el inglés William Willet (como curiosidad: el tatarabuelo de Chris Martin, el vocalista de Coldplay), pero se atribuye a menudo a Benjamín Franklin, aunque parece ser que lo escribió más bien en tono satírico e irónico. En cualquier caso, aunque se empleó por primera vez en Alemania durante la Iª Guerra Mundial para ahorrar carbón, pero no fue hasta la crisis del petróleo de principios de los años 70 cuando la medida se extendió a la mayoría de los países y se generalizó definitivamente.

     De hecho no son todos los que lo aplican: los países de Norteamérica, Europa, algunos de Sudamérica,  Australia, Nueva Zelanda, Oriente Medio y algunos otros como Turquía o Marruecos adelantan y  atrasan sus relojes cada año. Pero prácticamente toda África  central, los países árabes, Indonesia y el sudeste asiático ni lo hacen ni lo han hecho nunca. Y el resto (es decir Rusia, casi toda Asia, Centroamérica y el resto de Sudamérica, el norte (el Magreb) y el sur de África) lo han aplicado alguna vez, aunque no lo hacen ahora.
      Esto es una prueba de que no está del todo demostrado que las ventajas, supuestas o reales que tenga el cambio horario, superen a los inconvenientes que también acarrea. Pero no es mi intención entrar a discutir eso aquí, sino, por qué el horario español se lo debemos, en gran parte al menos, a Hitler.

      En el caso de España, ha habido años en los que se ha hecho y años en los que no. Así por ejemplo, la primera vez que se aplicó fue en 1918 pero una vez acabada la Guerra Mundial, desde 1920 a 1923 no se hizo cambio de horario, nuevamente en 1924 sí, y en 1925 otra vez  no ¿?. Luego de 1926 a 1929 sí, y nuevamente entre 1930 y 1936 tampoco hubo cambio horario.
      Durante la Guerra Civil sí que se cambiaba la hora en verano, pero el desbarajuste era mayúsculo pues las zonas nacional y republicana hacían el cambio en fechas diferentes, luego se dio el caso de que había un par de meses al año en que había dos horarios en España. Por ejemplo cuando en 1939 la zona republicana tenía una hora de adelanto, que recuperó cuando terminó la guerra en abril, y se adoptó el horario de los vencedores.
       Durante los primeros años del franquismo nuevamente unos años se cambiaba  al horario de verano y otros no. Así, durante la década 1940-1949 se hacía pero no se cambió en tres ocasiones: en el 41, en el 47 ni en el 48. A partir de 1950 se abandonó el horario de verano, hasta que se volvió a adoptar en 1974, como dije antes motivado por la crisis del petróleo. Como de puede comprobar aquí, todo un desbarajuste,

      No fue hasta 1981 cuando esto se reguló por ley y fue entonces cuando se decidió que el cambio tuviera lugar siempre durante la madrugada de un sábado a un domingo (los días que menos afectaba por motivos laborales), y en concreto entre las 2 y las 3 (antes se hacía a medianoche), por la misma razón: hacerlo antes, a medianoche  o después, más cerca del amanecer, implicaba que habría más movimiento y gente despierta y por tanto los trastornos con los horarios serían mayores. Además se eligieron el último domingo de marzo y el último domingo de septiembre como fechas para efectuar el cambio, para que hubiese 6 meses con un horario y 6 con el otro (antes de 1981 se había cambiado la hora unas veces en marzo, otras en abril y otras  en mayo en primavera, y en septiembre o en octubre en otoño, según el año en cuestión).
      En 1996 se adoptó una directiva comunitaria (2000/84/CE) por la que se fijaba que el cambio tendría lugar el último domingo de marzo, y el último de octubre,  no de septiembre, que es como está ahora mismo.

      Así que en verano vamos desfasados con respecto al horario natural o solar. Es decir el mediodía solar (momento en el que el sol está más alto sobre el horizonte y directamente en dirección sur) ocurre después que el mediodía oficial (las 12:00 que marcan los relojes), por eso también anochece después (según lo que marcan los relojes) de lo que debería ocurrir de forma natural o astronómicamente hablando.
      A esto se suma el lugar donde viva cada uno. Por un lado cuanto más la sur significa días ligeramente más largos (y en dirección Norte-Sur la España peninsular ocupa unos cuantos grados, desde el paralelo 36 al 43, lo que puede suponer una diferencia significativa), pero sobre todo en dirección Este-Oeste el efecto es mayor, con 12 grados de latitud de diferencia. Si vives más al este ves salir el Sol antes que si vives más al oeste, lo que en el caso de España supone casi una hora de adelanto entre alguien que viva en Gerona y alguien que viva en La Coruña, por ejemplo.
      Es decir teniendo en cuenta que el huso horario por el que se rige España está centrado en el meridiano que pasa aproximadamente por Castellón, el desfase entre la hora solar y la hora oficial para los gallegos es siempre mayor que para el resto, sea invierno o sea verano, pero en verano además, como a todos los españoles se les suma una hora más de desfase.
Color Diferencia entre la hora oficial y la hora solar media

Entre 30 minutos y 1 hora 30 minutos de retraso

Entre 30 minutos de retraso y 30 minutos de adelanto 

Entre 30 minutos y 1 hora 30 minutos de adelanto

Entre 1 hora 30 minutos y 2 horas 30 minutos de adelanto

Entre 2 horas 30 minutos  y 3 horas 30 minutos de adelanto
Durante el horario de invierno
Durante el horario de verano
Pero es que aún hay más: como se puede ver en estas imágenes, en España, todos vamos ya con una hora de retraso de media en invierno, a la que en verano se suman otra hora por el cambio horario, haciendo que en la península, como media, llevemos dos horas de retraso respecto al sol.

      ¿Por qué? Pues porque el 16 de marzo de 1940, a las 23:00 horas, los relojes en España se adelantaron 1 hora, hasta las 00:00 horas del día 17, como habría ocurrido otras primaveras anteriormente. Sin embargo, cuando llegó el otoño de ese año, esa hora perdida, no se recuperó, ni ese año ni ningún otro. En 1941 no hubo cambio horario, pero cuando llegó la primavera de 1942, en concreto el 2 de mayo, si se volvió a adelantar otra hora, a sumar a la que ya llevábamos. Desde entonces, los años que se hacía cambio horario adelantábamos una hora en primavera y la retrasábamos en otoño, pero siempre sumada a esa hora de más que ya llevábamos, y que nunca recuperamos.

      Desde entonces los españoles hemos arrastrado una cierta fama de país de perezosos, en donde se trasnocha mucho, y se madruga poco, y por tanto donde se cena muy tarde, y además se almuerza también muy tarde, lo que encima nos hace “poco productivos” pues las jornadas partidas acaban muy tarde después de opíparas y largas comidas.

     ¿Y que tiene todo esto que ver con el Tercer Reich y con Hitler?. Bueno, la segunda parte de la frase anterior, tiene menos que ver: a principios de siglo, y hasta la Guerra Civil los horarios españoles no eran tan distintos de los europeos o americanos. Todavía no había llegado 1940 con su “hora perdida y nunca recuperada” y además, estudiando las hemerotecas y documentos de la época, parece se que  la gente tenía por costumbre almorzar más temprano, y por tanto también cenar más temprano que ahora, de forma parecida a nuestros vecinos europeos.
      Sin embargo, tras la Guerra Civil llegó la posguerra, y la gente tuvo que empezar a buscarse la vida en unas condiciones económicas durísimas. Así, sobre todo en las ciudades, quien pudo, tuvo que pluriemplearse para complementar sus magros ingresos y conseguir un segundo trabajo. Eso favoreció las jornadas intensivas y continuas frente a las partidas, por motivos obvios: se tenía un empleo por las mañanas, y (al menos quien podía) otro distinto por las tardes, después de comer, con lo que se retrasaron tanto los horarios del almuerzo como los de la cena (también ocasionó que se empezara a trabajar antes por las mañanas, a las 8 o incluso antes, y no a las 9 como nuestros vecinos, cosa que se olvida mencionar cuando se nos acusa de poco productivos).

      Con los años esto fue calando en las costumbres, y con el despegue de los medios de comunicación, primero la radio, pero sobre todo la televisión desde los 60, ya cuajó definitivamente: la franja horaria de máxima audiencia de la televisión (lo que los americanos llaman el prime time) en España empieza después (a las 9 o 10 de la noche) que en Europa o en Estados Unidos. Por un lado es porque es cuando la gente se sentaba a ver la TV, y por tanto es la hora elegida por las cadenas para emitir sus mejores programas, pero también ocurría al revés: es cuando la gente se sentaba a ver la tele porque era cuando esta emitía las noticias y luego sus mejores programas, ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?

      Esto explica una parte de nuestro horario, pero no explica la otra ¿por qué en 1940 se adelantó una hora que nunca se recuperó? Un poco de teoría sobre los husos horarios, (así que si ya te la sabes, ve directamente al final):

       Hasta el siglo XVIII la hora de cada cada pueblo o ciudad del mundo se regía por la salida y puesta del sol: era lo más cómodo y natural y no suponía demasiado problema  que, por ejemplo, alguien de Creus y alguien de Finisterre tuvieran casi una hora de deferencia, sobre todo porque para ir del uno al otro se tardaba bastante más que una hora.
       Con la aparición de medios de comunicación rápidos (el telégrafo) y medios de transporte rápidos (el ferrocarril) la cosa empezó a complicarse y a finales del siglo XIX cada país estableció una hora oficial para su territorio, que solía ser la hora solar de su capital, es decir con referencia al meridiano que pasaba por la capital. Así la hora oficial inglesa era la del meridiano de Londres, la francesa la del meridiano de París, y la española la del meridiano de Madrid.
      Esto solucionó el desbarajuste dentro de cada país, pero países vecinos, a veces fronterizos, tenían horas ligeramente distintas. Por eso se decidió internacionalmente,  por convenio, tomar como meridiano cero o de origen aquel que pasaba por el observatorio de Greenwich, en las afueras de Londres, y hacer que la hora oficial de cada país estuviera referencia la hora local de Greenwich, llamada desde entonces GMT (Tiempo Medio de Greenwich), aunque a partir de 1972 se llama UTC (Tiempo Universal Coordinado). La referencia consistía en un número de entero de intervalos (normalmente de una hora pero a veces de 30 minutos) que se restaban (si el país estaba más al oeste) o se sumaban (si estaba más al este) a aquella. Así la hora en cualquier lugar del mundo se expresaba como GMT, GMT+1, GMT+2,... o GMT-1, GMT-2 (actualmente UTC+n o UTC-n)

      ¿Cómo se hizo esto? Arbitrariamente se dividió todo el planeta en husos, como los gajos de una naranja, de 15º de anchura de forma que al pasar de uno a otro se sumaba (o se restaba) una hora. La circunferencia completa del planeta, es decir los 360º, quedaba dividida así en 24 husos horarios correspondientes a las 24 horas de duración del día. El límite entre un huso y otro quedaba fijado por las líneas imaginarias de los meridianos. El huso de referencia (GMT) se extendía entre el meridiano 7,5º Este y el 7,5º Oeste, estando centrado en el meridiano cero o de Greenwhich y a partir de ahí todos los demás: GMT+1, centrado en el meridiano 15ºE, iba de 7,5ºE a 22,5ºE, GMT-1, centrado en el meridiano15ºO, iba de 7,5ºO a 22,5ºO, y así sucesivamente con todos los demás.
       Lógicamente en el mar esto podía ser práctico, pero en tierra las fronteras políticas normalmente no seguían estas líneas rectas Norte-Sur, imaginarias y entonces el límite de la zona horaria seguía la frontera político-administrativa correspondiente. Si un país era poco  extenso en dirección Este-Oeste resultaba práctico que todo su territorio tuviera la misma hora, aunque se “saliese” ligeramente de los “márgenes” que marcaban los meridianos, pero si era muy extenso resultaba más práctico que el país ocupara varios husos horarios y tuviera varias horas oficiales según la región en cuestión (como en el caso de España con Canarias).

       Poco a poco todos los países fueron adoptando este sistema. España lo hizo a las 00:00 horas del 1 de enero de 1901. Hasta entonces la hora oficial española era la del meridiano de Madrid, es decir, unos 15 minutos más que la de Londres. A partir de entonces fue GMT (es decir la misma que Londres) en la Península y GMT-1 en las Islas Canarias, con lo que este ligero adelanto se eliminó. Obsérvese cómo entonces nuestra hora oficial coincidía con la Inglesa, no como ahora que tenemos una hora más, debido a la famosa hora perdida en 1940.

      El sistema era coherente muy práctico, pues países vecinos tenían la misma hora. Así por ejemplo Gran Bretaña, Francia, Holanda, Bélgica, España y Marruecos tenía la misma hora (GMT) y apurando un poco se estableció que la tuvieran también Irlanda (que por aquella época era todavía colonia inglesa) y Portugal (de la misma forma que se apuraba para que Galicia tuviese la misma hora que el resto de la España peninsular). Asimismo, Italia, Austria, Suiza, Alemania, Dinamarca, Suecia y Noruega también compartían hora, pero una más que España (GMT+1).

      Pero llegó la IIª Guera Mundial, y con ella la expansión de la Alemania nazi por Europa. Alemania ya compartía hora con su aliada Italia, y con los primeros territorios que ocupó: Austria y parte de lo que hoy es la república Checa, pero a media que iba ocupando más países por el continente, a todos les fue cambiando la hora oficial para que coincidiera con la de la metrópoli, Berlin. Así cuando invadió la URSS, a las repúblicas más occidentales (Estonia, Letonia, Lituania, Bielorrusia y Ucránia) que les correspondía GMT+2 (una hora más que Alemania, y dos más que España) les restó una hora, lo mismo que a Grecia y a lo que hoy es Rumanía y Bulgaria. Y lo mismo hizo por el oeste: al invadir Bélgica, Holanda y Francia, cuyo horario (GMT) coincidía con Inglaterra les sumó una hora para que coincidiesen con Alemania. Y así prácticamente toda Europa (salvo Gran Bretaña y Portugal que no llegaron a ser invadidas) quedó con el mismo horario que Berlin (GMT+1) aunque estuvieran tan distantes que ocuparan 3 husos horarios distintos (o sea 3 horas de diferencia de horario solar).

       En la primavera de 1940, como ya se venía haciendo (aunque intermitentemente) desde hacía unos años, Alemania, Francia, Reino Unido (que incluía entonces a la actual Irlanda), Holanda, Bélgica, España y Portugal cambiaron a la hora de verano. Durantre  mayo de ese año el ejército alemán termino de ocupar Holanda y Bélgica y para finales de junio, ya se había merendado también a Francia. Como ya dije antes los alemanes imponían su horario a los países ocupados por el Reich, así que les adelantaron otra hora más (a sumar a la del cambio de primavera) para que todos tuvieran GMT+1 como ellos.

      ¿Y España? Bueno, pues como no fue invadida por los alemanes, se quedó con su horario de verano GMT+1, pero como todos sabemos era aliada de facto de los nazis, y el General Franco en 1940 todavía estaba convencido de que Hitler ganaría la guerra, así que al llegar el otoño, decretó que no se volvieran a atrasar los relojes para recuperar la hora perdida en primavera y de esta forma, cuando Alemania si hizo el cambio, España pasó a tener la misma hora que el Tercer Reich.
     El Reino Unido, decidió tomar una medida muy práctica en tiempos de guerra para no entorpecer las operaciones militares: adoptó el horario de Alemania y los países ocupados y en primavera de 1941, ya tenía también el mismo horario que toda Europa, incluyendo España. En 1941 no se hizo el cambio de horario veraniego en ningún país europeo, pero en primavera de 1942, el Reich decidió adelantar de nuevo los relojes para hacer el cambio horario de primavera, arrastrando así a España por afinidad y a Gran Bretaña por razones militares prácticas. Y así se siguió haciendo en los años sucesivos hasta el final de la guerra, adelantando en primavera y atrasando en otoño toda Europa de forma conjunta.
Husos horarios en Europa y horas oficiales en cada país:
Azules: GMT, Rojo/Rosa: GMT+1, Caqui: GMT+2, Verde: GMT+3
       Pero en 1945 las cosas cambiaron bastante: en mayo terminó la guerra en Europa, todos los países del este liberados por la URSS, así como las repúblicas más orientales de ésta sumaron una hora y recuperaron su horario tradicional GMT+2 mientras que en el oeste, el Reino Unido y  Portugal (que también se había adaptado durante la Guerra al horario alemán) volvieron en otoño al horario GMT que les correspondía.
     Sin embargo España, Francia y El Benelux se quedaron con el GMT+1, aunque como se puede observar les cuadraría más lógicamente el huso horario (limitados en la imagen por las líneas rojas) correspondiente a GMT
 
       La anomalía horaria ya estaba creada. Al parecer la población no protestó demasiado, supongo que debido a que en los años 40 tenían temas mucho mas graves de los que preocuparse, y de todas formas ¿de que les hubiese servido protestar en la posguerra franquista?


      Posteriormente con el nacimiento de la Comunidad Económica Europea esta situación se consolidó definitivamente  pues pareció que estratégica y geopolíticamente era conveniente que Francia y Alemania tuviesen la misma hora oficial.Y en el caso de España también parecía más conveniente tener la hora Francesa y Alemana que la Portuguesa o la Marroquí, quedando definitivamente los horarios europeos como se ve en la imagen.

      Y así fue cómo Hitler acabó alternado las costumbres españolas y haciéndonos parecer trasnochadores según los horarios internacionales, al tener una hora oficial que no se corresponde con la hora solar, alcanzado la diferencia desde una hora en la región oriental (Baleares) en invierno, hasta las casi tres horas en verano en la región más occidental de la península (Galicia).

[Todas las imágenes tomadas de Wikimedia Commons]

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