De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 7 de octubre de 2012

Sombras tenebrosas. Tim Burton en horas bajas


      Desde el principio, incluso cuando trabajaba para la Disney, Burton siempre ha sido un tipo poco corriente y original, con una estética particular en todas sus películas, que ya se notaba en sus primeros cortos, como Victor (1982) o Frankenweenie (1984). Así que cuando vas a ver una película suya, por lo menos ya sabes que una estética fantastico/tenebrosa y un cierto plus de calidad puedes esperar.

       Luego, unas veces le ha salido mejor y otras peor, y ha hecho películas notables, películas buenas, y películas mediocres. Sombras tenebrosas está en este último grupo.

      La idea de partida es buena: Barnabas Collins (Johnny Deep) un rico heredero es convertido por Angelique, una bruja despechada (ella lo ama pero él no) en un vampiro, no sin antes haber matado a sus padres y a su prometida. No contenta con ello, lo aprisiona en un ataúd y lo entierra en vida, bueno, en muerte,… bueno, en no-muerte, para seguir la terminología de Drácula.



      Pero, casi dos siglos después, a principios de los años 70, unos obreros de la construcción desentierran por accidente el ataúd, y Barnabas escapa, para encontrase que la mansión familiar está decrépita, la fortuna familiar es casi inexistente, y el pueblo pesquero que fundara su familia y que vivía de su industria de envasado, ahora es una pequeña ciudad dominada por su enemiga Angelique, convertida en la rica empresaria local.

       Baranabas decide incomporarse a los restos de su menguada y peculiar familia (un par de hermanos y los hijos de ambos, un niño y una adolescente hippie fumada), recuperar la fortuna familiar y enfrentarse a su archienemiga.

       Toda la primera parte de la película tiene ese tinte oscuro y barroco tan propio de Burton, y podría pasar por una historia gótica de mansiones encantadas, fantasmas y demás. 

       Pero después el estilo de la película cambia hacia un tono de comedia, motivado sobre todo por las situaciones cómicas a las que Barnabas, un caballero del siglo XVIII, se tiene que enfrentar al verse transplantado al mundo “moderno” del siglo XIX y sus adelantos, que no acaba de entender muy bien: la televisión, los coches, los hippies,…





       Y la película se queda un poco corta en ambos casos. Ni es la típica película fantástica de Burton, ni la parte de comedia es tan graciosa como a priori podría parecer, y no la salvan ni las actrices (Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green…) que aunque no están mal, no me terminan de convencer.

        Además la historia acaba convirtiéndose en algo más bien previsible, con el enfrentamiento entre Baranabas y Angelique, que aún está  encaprichada con él, pero que como sigue sin ser correspondida, está dispuesta a destruirlo para siempre.

     Aunque hay algunas veces que los chistes de  vampiro rodeado de hippies funcionan, la verdad es que para mi gusto la película va perdiendo fuelle por momentos.
       Incluso su familia un poco friki, que prometía, no llega a cubrir las expectativas, y se queda muy por debajo de los Munsters o de la Familia Adams.

     Supongo que si la película se hubiese ambientado hoy en día, el vampiro hubiese aterrizado entre jóvenes de estética siniestra en vez de entre hippies y la jovencita que es su descendiente lejana sería una adolescente Emo o Gótica, etc. Pero como al parecer esto es un remake de una serie de TV de los años 60 (y de la que encima ya hicieron un remake hace 20 años) el director ha decidido mantener la ambientación en esa época. Quizás haya sido un fallo. O simplemente el fallo es que Burton no haya decidido arriesgar con una historia original y se haya metido a hacer (como últimamente) otro remake. No lo se.

     Una de los detalles que más me gustó de la película es incluir la aparición nada menos que de de Vincet Furnier, más conocido por su nombre artísitico: Alice Cooper (buen chiste, pues él dice que tomó ese nombre de una bruja del siglo XVII). Alice (todo un pionero del heavy metal en los primeros setenta) aparece en la película interpretándose a si mismo dando un concierto con su banda en la mansión de los Collins (para amenizar un happening, como lo llaman) rodeado de toda su parafernalia oscura habitual. Como dice Johnny Deep en la película: “Nunca he visto mujer menos agraciada”.


      En cualquier caso, la película, después de la primera parte o prólogo se mantiene a flote a duras penas. No es la película de Tim Burton que menos me ha gustado, pero se le aproxima bastante. Espero impaciente a ver que hacer con la siguiente:  Frankenweenie.


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