De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 29 de noviembre de 2012

Armas silenciosas para guerras tranquilas

      La leyenda urbana cuenta que en el 7 de julio de 1986, en una subasta de material usado procedente de la marina norteamericana, se vendió una fotocopiadora IBM de segunda mano, en la que se encontró un documento de unas veinte o treinta páginas titulado “Silent weapons for quiet wars”. El documento en cuestión, con sus correspondientes etiquetas de Clasificado, Top Secret y demás, estaba fechado en mayo de 1979 y se presentaba como un manual técnico introductorio de Investigaciones Operativas, y aunque (se supone que por seguridad) no llevaba firmas ni logotipos de las personas u organizaciones que lo redactaron, rápidamente se atribuyó su autoría a personas relacionadas con el Grupo Bilderberg, oficialmente un “think tank” o “club de reflexión” formado por los personajes internacionales más poderosos de los ámbitos políticos y financieros.

      El documento fue publicado en 1991, incluyéndolo como un anexo, en el libro de Milton William Cooper, Behold The Pale Horse (en referencia a uno de los 4 jinetes del apoclipsis).
      Si el autor real del documento fue el propio Cooper, o no, si era un manual introductorio usado por la US Navy y fue filtrado intencionadamente o por accidente, quizás sea lo de menos, y más teniendo en cuenta las circunstancias y la propia muerte de Cooper.

lunes, 26 de noviembre de 2012

The Kennedys. Agrada pero no engancha


      The Kennedys es una miniserie de 2011 compuesta por 8 episodios de casi una hora de duración cada uno, de producción canadiense/norteamericana, que relata la vida, no de JFK solamente, aunque obviamente se centra mayoritariamente en él, sino de la dinastía Kennedy, empezando por las andanzas del patriarca Joe Kenney (padre del presidente)  en los años 30 y terminando por la muerte de Bob Kennedy (su hermano menor) en 1968).


      Al parecer la serie la financiaba History Channel, pero recibió un aluvión de críticas desde el principio, incluso antes de estar terminada, sobre todo debidas al poco rigor histórico (no se si fundamentadas o no, pues no conozco la historia de los USA tan bien como para ello).

      Finalmente, y una vez acabada el History Channel decidió no emitirla y la repudió, por considerar que no se adaptaba a la línea de la cadena ni a sus estándares de calidad, y la serie acabó por estrenarse en Canada. No se si finalmente alguna cadena la emitió en Estados Unidos, o si permanece aún sin emitir.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Esa musiquilla me suena

       Supongo que alguna que otra vez os habrá pasado, al oír una canción, pensar que ya la conocéis de algo, que ya existe una canción antigua y muy conocida que suena igual (si sois lo bastante mayores será al revés y os pasará a la hora de oír una canción antigua, que no conocíais, que la compararéis con una relativamente moderna). Pero, cuando averiguáis el título veis que no os suena de nada,... no, parece que no es una versión, y que la memoria os engaña,... parece...

       Lo más probable es que estéis oyendo una canción sampleada de otra. ¿Para que molestarse en versionar, con el fastidio que supone tener que pedir permiso, pagar derechos de autor al compositor original, etc, cuando puedo simplemente tomar una muestra de la canción que me gusta (un simple) e incluirla en mi canción o simplemente machacarla una y otra vez, convertida en un loop, para que sea la base de mi ¿nueva? canción?


lunes, 19 de noviembre de 2012

Roma. ¡Salve, Tito Pullo!

      Ahora que las series patrias les ha dado por ponerse en plan histórico, y nos regalan los ojos con Hispanias, Imperiums, Spartacus y demás me apetece recordar una serie histórica verdaderamente bien hecha: Roma.

     Para empezar, es una coproducción de la HBO y la BBC (bueno, también está la RAI, supongo que por aquello de filmar en Italia), cosa que ya de por si garantiza cierta calidad antes de empezar a hablar. Pero es que además la serie pretende dar una visión un poco más actualizada y quizás realista de la historia de cómo Roma pasó de una república a un imperio, no centrándose sólo en los acontecimientos histórico, sino también en la (supuesta) vida cotidiana y privada de los romanos de la época, sus costumbres, su religión, etc.

      La serie empieza justo al final de la Guerra de las Galias, a mitad del siglo I antes de Cristo, cuando Julio Cesar acaba de derrotar a Vercingetorix, el caudillo galo (para aficionados a Astérix como yo, es el  momento en que Vercingetorix derrotado, arroja sus armas a los pies de Cesar y se postra frente a él. Claro que en la versión de Uderzo y Goscini le tira el escudo y las armas a los pies literalmente y se los pilla dolorosamente).

jueves, 15 de noviembre de 2012

Un Diablo de película


Creo que es en la película Sospechosos Habituales donde se dice:

“El  mejor truco que el diablo inventó fue hacer creer al mundo de que no existía.”

      Hay que reconocer que la frase es ingeniosa, claro que también se podría responder que “El mejor truco que la iglesia inventó fue hacer creer al mundo que el Diablo (o ya puestos Dios) existía”. Pero bueno, tampoco se trata de enzarzarse aquí en una discusión teológica, ni de escribir un sesudo tratado sobre como el cine ha tratado la figura del Diablo, el Demonio, Satán, Lucifer, Mefistófeles, Belcebú, Satanás, el Maligno, Pedro Botero, El Ángel Caído, El Príncipe de las Tinieblas,… o como quiera llamársele.

      Seguramente hay otras figuras religiosas, como Jesús, Buda, Mahoma (bueno, este puede que no tanto, a riesgo de que te pongan un bomba, visto lo visto ¡cualquiera se anima!…) que han sido llevadas a la pantalla más veces, pero probablemente no con tanto arte, interés o incluso gracia como “mi amigo Satán.”

       No se trata disertar sobre cómo la figura del Maligno ha sido llevado a la pantalla a lo largo del siglo y pico de historia del cine, sino simplemente de recordar sus  apariciones más “memorables”. Para ello he seleccionado una docena de  actores y películas, alguna cita y un fragmento de cada una para que recordéis la película o para que la descubráis si no la habéis visto.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Deadwood. El salvaje (y sucio) oeste


      Con el florecimiento de las series de TV “de calidad” era sólo cuestión de tiempo que las cadenas se decidieran a desarrollar tramas de otros géneros distintos del drama y la comedia o de las ficciones biogáfico-históricas, poco tratados habitualmente por las series, como en este caso el Western. Fue la HBO la que se decidió a asumir el riesgo y hacerlo, y lo hizo a lo grande con Deadwood.

      Deadwood fue (y es) un pueblo real en Dakota del Sur, que empezó siendo en la década de 1870 un asentamiento ilegal en pleno territorio de los Lakota (vamos los indios Sioux de toda la vida), para los mineros que acudían de todas partes del país por la fiebre del oro y acampaban en las montañas cercanas buscando el preciado metal, y que con ellos atraían a toda clase de personajes: tenderos para satisfacer sus necesidades, dueños de saloon también para satisfacer sus necesidades, prostitutas para satisfacer sus otras necesidades, predicadores, barberos/cirujanos, inmigrantes chinos… y toda una caterva de buscavidas, pistoleros,  jugadores, etc.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Los 1001 nombres del Rock (1)


      Casi desde su origen, a los rockeros les quedó muy claro que, aunque la música era muy importante, debía ir acompañada de una imagen y un look reconocible y de lo más original posible (esto llegaría al limite a principios de los 70 con el glam rock y con el nacimiento del heavy metal) y sobre todo de un buen nombre.

       Respecto a la imagen, supongo que pensarían que si tu público vestía mejor que tu, era el momento de dedicarse a otra cosa, y respecto al nombre, bueno, si te llamas Raimundo Pérez, no parece muy adecuado como rockero, (quizás como cantautor si que funcionaría) o ponerle a tu grupo la Raimundo Pérez Band tampoco queda muy allá. Por eso se elige un buen nombre artístico, original e impactante (aunque si eres inglés o americano sería Ray Peterson y eso ya es otra cosa).

       En cualquier caso, vamos a repasar los orígenes de los nombres de algunas bandas de rock, unos muy conocidos, y otros no tanto, aunque todos con una curiosa historia detrás.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El Ala Oeste. La trastienda del poder.


       Ahora que los americanos están a punto de votar si reeligen a Obama como presidente, o si ponen en su lugar al mormón, me apetece hablar de una serie que terminé de ver hace ya bastante tiempo, pero que le viene como anillo al dedo al tema.

      The West Wing (a la que en España titularon “El Ala Oeste”, pero añadiendo la innecesaria coletilla “de la Casa Blanca”, cosa que te queda clara desde el minuto dos del primer episodio, igual que queda claro que la serie se llama así porque es en esa parte del edificio donde están el despacho oval –el despacho del presidente- y las oficinas del personal de su gabinete de asesores) trata sobre la trastienda de la política y las intrigas del poder, contadas desde el punto de vista, no exactamente del presidente de los Estados Unidos (que aquí sería más bien un secundario importante), sino de sus asesores.

      Antes de nada hay que advertir de que esto no es exactamente  una americanada más” como he oído decir bastantes veces (sobre todo a gente que no ha visto la serie). Que nadie espere aquí a un presidente a lo Harrsion Ford luchando contra terroristas en el Air Force One mientras intenta salvar el mundo. No. No van por ahí los tiros.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Frankenweenie. Tim Burton en horas altas

      Resulta curioso ver una película de Tim Burton que comience con la cabecera de la Disney, ya sabéis, el castillo de Cenicienta y la musiquilla correspondiente. Si esa película es Frankenweenie, además resulta irónico, porque se trata de un remake ampliado de su propio mediometraje Frankenweenie de 1984, que efectivamente realizó mientras en aquella época trabaja para la Disney, y que motivó su despido.

      La Disney contrató a Burton en 1981, pero nunca supo muy bien que hacer con él, porque su estilo tan personal y peculiar no cuadraba demasiado bien con la línea de la compañía, que nunca lo entendió ni lo apreció demasiado, y –como ellos mismos reconocerían mucho después- su talento estaba siendo más bien desaprovechado. Cuando en 1984 dedicó los recursos financieros de Disney a hacer un mediometraje oscuro y un poco tétrico que parodiaba la novela Frankenstein de Mary Shelley, la compañía lo despidió, porque consideró que había desperdiciado los recursos de la compañía y canceló su estreno en cines por considerarla demasiado “terrorífica” para los niños. ¡Y encima en blanco y negro!
 
      Así que no se estrenó en cines hasta 1985 (y como corto previo a una película de su subsidiaria Touchstone, no de una película de Disney) y no estuvo disponible para el mercado doméstico hasta que el 1994, en que se incluyó como extras de ediciones en DVD de otras películas de Burton.