De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Esa musiquilla me suena

       Supongo que alguna que otra vez os habrá pasado, al oír una canción, pensar que ya la conocéis de algo, que ya existe una canción antigua y muy conocida que suena igual (si sois lo bastante mayores será al revés y os pasará a la hora de oír una canción antigua, que no conocíais, que la compararéis con una relativamente moderna). Pero, cuando averiguáis el título veis que no os suena de nada,... no, parece que no es una versión, y que la memoria os engaña,... parece...

       Lo más probable es que estéis oyendo una canción sampleada de otra. ¿Para que molestarse en versionar, con el fastidio que supone tener que pedir permiso, pagar derechos de autor al compositor original, etc, cuando puedo simplemente tomar una muestra de la canción que me gusta (un simple) e incluirla en mi canción o simplemente machacarla una y otra vez, convertida en un loop, para que sea la base de mi ¿nueva? canción?



        El sample tenía su sentido cuando se originó entre los raperos y el movimiento hip hop: cualquier negrata con un poco de imaginación y algo de talento podía rimar unos cuantos versos ingeniosos y rapear algo sin tener ningún conocimiento musical, pero si querías incluir música tenías que tener un grupo de amiguetes, instrumentos para todos ellos, y encima saber tocar, aunque fuera un mínimo... vamos un coñazo.

      Así que en vez de lanzarse a tocar algo aún sin tener la menor idea de música y maltratar los instrumentos y el oído ajeno, como hicieron los grupos punk, los raperos optaron por utilizar discos ya grabados, y con un par de platos, una mesa para mezclar y cierta habilidad, ir pinchando trocitos de grabaciones e irlas repitiendo (utilizando directamente la mano sobre el giradiscos) y mezclándolas. Si el negrata de turno era lo suficientemente habilidoso, quedaba hasta bien. Cuando esto pasó de las actuaciones en directo a grabarse, y sobre todo cuando los samples pudieron empezar a hacerse digitalmente la cosa empezó a cambiar, por el tema de los derechos de autor (y eso que Internet, el mp3 y el Napster ni siquiera existían): nadie había pedido permiso para utilizar esos fragmentos a los compositores originales. Pero bueno, mientras siguiera limita al submundo underground y un poco marginal del hip hop, podía pasar.

      Pero el problema vino cuando el hip hop se convirtió en un movimiento mayoritario, que venía discos por millones, y cuando la idea (o mejor dicho la falta de ideas) de samplear canciones ajenas saltó a otros estilos como el dance, el pop, etc.
      Teóricamente no existe mal uso si se reconoce el original y se trata la canción como una versión, pero esto suele llevar aparejado pagar los derechos de autor correspondiente, que es lo que se trata de evitar. También te puedes acoger al uso justo (fair use en las leyes de copyright anglosajonas) que te protegen si sólo tomas un fragmento lo suficientemente pequeño con respecto al total de la obra y que pueda considerarse amparado por fines informativos, didácticos, educativos, divulgativos... vamos el derecho de cita de toda la vida. Incluso a veces simplemente basta con pedir autorización al compositor original o a quien ostente los derechos, pero por un corto fragmento, por unos segundo..., no suele hacerse, total ¿a quien le va a importar?

       Pero claro, aunque a veces se toman un fragmento pequeño, sólo unas cuantas notas, o un riff, otras veces lo que se toma es tanto o se usa de tal modo (una línea de bajo, un ritmo de percusión que se repiten una y otra vez hasta formar la base de la canción) que es difícil justificarlo así, por lo que los samplers siempre se han estado en el limbo de la ilegalidad, a medio camino entre la versión y el plagio. Y es que normalmente a nadie se le ocurriría pagar por usar pequeños recortes para producir una canción sin pretensiones de imitación ¿o si que pretende imitar?

      Particularmente creo que mayoritariamente denotan  falta de ideas y de originalidad, y especialmente si se sacan de los estilos dance, hip-hop o afines y se utilizan en rock o pop. Algunos de los ejemplos que he elegido (por curiosos) son muy famosos y reconocibles, y en muchos casos reconocidos como tales por los músicos y autorizado, pero otros son menos evidentes, e intencionados o no, rozan el plagio.

   [Bajo cada imagen hay un reproductor de audio para poder escuchar el fragmento sampleado. Como el reproductor está basado en flash (swf) no es compatible con el sistema iOS, así que si estais leyendo esto desde un dispositivo móvil de Apple (iPhone, iPad, iLoquesea,...) probablemnte no os funcione.]

Vanilla Ice y Queen

      En 1981, Queen y David Bowie grabaron juntos Under Pressure, canción que se lanzaría como single independiente ese mismo año, y que se incluiría en 1982 en el que probablemente sea al peor disco del grupo Hot Space: se alejaban del rock y se metía en el pop, el disco, el dance y otros berenjenales.
     Además de por la voz de Bowie, la canción es muy famosa por su inconfundible línea de bajo inicial, sobre todo desde que en 1989 Robert Van Winkle, más conocido como Vanilla Ice la fusilara para incluirla en su primer single: Ice Ice Baby. Irónicamente la canción iba como la cara B del single, es decir como relleno, pues lo que se pretendía era promocionar la cara A, una versión de Play That Funky Music, pero los DJ’s empezaron a pinchar la cara B y la canción acabó siendo todo un éxito y el primer single de hip hop en hacerse con el número 1 de la revista Billboard... nuevamente la ironía quiso que se tratara de un rapero blanco.

       El sample no fue de ni reconocido ni autorizado ni acreditado ni pagado de ninguna manera a sus autores, hasta que claro, la bola del éxito comenzó a crecer, crecer y crecer... Vanilla Ice incluso llegó a decir "que su melodía era diferente porque había incluido una nota más" (y si escucháis atentamente parece que como si se trabara, o diera un traspiés) pero finalemente acabó pagando derechos de autor a David Bowie y a los 4 miembros de Queen que desde entonces figuran también como co-autores.

MC Hammer y Rick James

       Rick James fue probablemente el músico que más popularizó la música funky durante los años 70. En 1981 grabó Superfreak, que sería incluido en su disco Street Songs. El single, que describía a “una chica pervertidilla, de las que no llevarías a casa de tu madre”  fue un gran éxito de ventas.
     En 1990, Stanley Kirk Burell, más conocido por su  nombre rapero MC Hammer (Maestro de Ceremonias Martillo) que tuvo una fulgurante y exitosa, pero corta carrera fusiló literalemente el riff de apertura de Superfreak para que sirviera de base a U Can’t Touch This, que se incluyó en su disco Please Hammer, Don’t Hurt ‘Em (Por favor, Martillo, no les hagas daño).

      Se hincho de vender a manos llenas, pero claro, nadie se había acordado de pedir permiso a James, ¡qué fallo!. Como consecuencia del éxito, y tras una demanda, James fue acreditado como co-autor y comenzó a cobrar derechos de autor.



Will Smith y Patrice Rushen

      Nuevamente, otro rapero (ya os decía que el tema del sampler era cosa originaria del hip hop). Patrice Rushen fue una niña prodigo, dotada para la música, pianista de formación clásica, pero a la que acabó tirando más la música negra (como ella): soul, R&B, incluso jazz. Aunque la mayoría de sus discos son de jazz, en 1982 sacó Straight from the Heart, un disco más de rythm & blues y funk y tuvo su mayor éxito (y casi único entre el gran público) con la canción Forget Me Nots).
       Su característica línea de bajo fue sampleada en varias ocasiones, incluyendo por ejemplo a George Michael (en Fast Love) pero la más famosa fue cuando Will Smith grabó Men in Black para la banda sonora de la película del mismo título (y también la incluyó en su disco Big Willie Style). En esta ocasión las cosas se hicieron legalmente: Rushen fue acreditada como co-autora y desde el principio percibió su parte de derechos de autor.


Madonna y ABBA

       En 1979, en la cumbre de su ya de por si gigantesco éxito (dominaron la década de los 70 en lo que a ventas se refiere) los suecos ABBA se apartaron un  poco de su estilo pop y se  acercaron a la música disco, que era lo que entonces estaba de moda, con su disco Voulez-Vous. Con el mismo estilo disco, pero sin estar incluida en el LP, en el otoño de ese mismo año 79 sacaron a la venta el single Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight). El éxito fue enorme, como con todo lo que hacían por aquella época. Incluso llegaron a grabar ellos mismos una versión cantada en español con el título Dame, Dame, Dame.
       En 2005, Madonna, que había ido teniendo la habilidad de reinventarse a si misma después de más de dos décadas, grabó Confessions on a Dance Floor, como su propio nombre indica completamente centrado en la música dance y disco, y para el single Hung Up decidió tirar de sample en vez de pecar de original, aunque eso si, legalmente e incluso pidiendo permiso por escrito a los autores de la canción original. Nuevamente enorme éxito y superventas. Ya no era en un disco de hip hop donde se sampleaba...


Rihanna y Soft Cell

…y tampoco sería la última vez que el pop se nutriría de samples.
      Soft Cell, un dúo británico de música pop electrónica de principios de los 80, tuvo en 1981 su mayor éxito con Tainted Love, una versión de un tema soul casi desconocido compuesto por Ed Cobb y originalmente cantado en 1964 por la norteamericana Gloria Jones, con un arreglo radicalmente distinto que prácticamente la convertían en una canción diferente. Fue el segundo single de su primer disco Non-Stop Erotic Cabaret y llegó a ser el single más vendido en el reino unido aquel año. ¡Hasta Marilyn Manson llegó a versionar el tema en 2001!
        En 2001, Rihanna sacó a la venta SOS como primer single de su segundo disco hasta el momento (A Girl Like You): éxito muchísimo, originalidad, escasa (as usual). La canción fotocopia directamente a la versión de Soft Cell, y aunque es a la que se parece de verdad y no a la original, quien está acreditado como co-autor y cobra por ello no es el duo británico, sino Ed Cobb.


Simply Red y Hall & Oates

      Por lo que se ve que la moda de samplear llega hasta los mejores. Simple Red eran un buen grupo inglés de soul blanco, que poco a poco fue derivando hacia el pop. En 2003, dentro del disco Home, estaba incluido el que sería su primer single, Sunrise, que sin saber muy bien por qué, incorporaba parte de la letra y un sampleo bastante ostentoso de la línea de bajo de I Can't Go for That (No Can Do) uno de los muchos éxitos que tuvo a principios de los años 80 (en este caso del LP de 1981 Privte Eyes) el duo pop de Philadelphia formado por Daryl Hall & John Oates. En esta ocasión también el sampleo fue “legal”.



        He dejado para el final dos que son curiosos y poco conocidos. Hasta donde yo se nunca se han reconocido como sampleos de otras canciones ni los autores de los “originales” lo han demandado así, e incluso puede que sean coincidencias involuntarias... ¿quién sabe?

ABBA y The Foundations

       Nuevamente los archifamosos ABBA, pero esta vez en el otro lado. El grupo era muy famoso en su Suecia natal, en parte porque sus miembros ya eran famosos con sus carreras en solitario, pero empezaron ser conocidos en toda Europa y en todo el mundo cuando en 1974 ganaron el festival de Eurovisión con la canción Waterloo, expresamente compuesta para ello, en la que comparaban una conquista amorosa con la derrota de Napoleón. Curiosamente el año anterior, el grupo había quedado sólo tercero en un concurso sueco para elegir a quien mandaban a Eurovisión. La canción alcanzó un éxito brutal, descubrió ABBA al mundo y fue incluida en el segundo LP de la banda (también titulado Waterloo), pero como single independiente ha sido el single que más copias ha vendido de todos los tiempos.

       

        Sin embargo, unos años antes, en 1968, The Foundations, una banda multirracial de soul británica que jugaba a imitar el sonido de la Motown, había lanzado como single su canción más exitosa y conocida Build Me Up, Buttercup (el la que se cantaba algo así como ¿Por qué no me alabas, Buttercup?) incluida también en el LP del mismo título. Probablemente sea una coincidencia, pero el estribillo de Waterloo se parece sospechosamente...

¿No estáis muy convencidos? escuchad esto:



The Offspring y The Beatles

       En 1998, los californianos The Offspring sacaron Americana, su quinto disco, que incluyó el single Why Don't You Get a Job? (¿Por qué no te buscas un trabajo?) con un estilillo medio ska, medio punk-rock.


        Aunque oficialmente la canción está compuesta en solitario por el lider de la banda Dexter Holland, no hay más que escuchar  Ob-La-Di, Ob-La-Da, (la canción que  McCartney compuso cuando el  reagge comenzaba a conocerse en Inglaterra, y que fue incluida en el disco The Beatles de 1968 -conocido como El album blanco- aunque también se lanzó como single independiente), para darse cuenta de que le debe mucho. La verdad es que puestos a plagiar a Los Beatles, podrían haber elegido una canción mejor y menos “tontita”, que mira que tenían para elegir.

¿Seguís sin verlo claro?: escuchad otra vez el estribillo:

2 comentarios :

  1. Genial el post Seldon, como siempre.
    Uff anda que no he bailado yo con 18 la del Vanilla...jeje...
    Por supuesto que Madonna se reinventó a si misma, este disco me gusta muchísimo, yo es que soy muy fan de Madonna de siempre. De los últimos que ha hecho este sin duda es el mejor.
    Me parece bien que se hagan estos "experimentos" siempre que se hagan legalmente que luego bien que se forran con la canción "nueva".
    El de Abba y la de los Foundations, sí puede ser, pero no la veo muy clara, es más notorio la de los Offspring con los Beatles.
    Por cierto, aunque no sea el mismo ejemplo (creo), me acabas de recordar la canción "Batdance" que hizo Prince para la peli y la canción también de los Beatles "Taxman" del disco "Revolver", no se parecen también sospechosamente (el estribillo)?...
    ;)

    ResponderEliminar
  2. El tema de los samples, loops, etc es bastante delicado como dices. En algunos casos el plagio es claro, en otros no tanto. No es tan fácil como parece, y hay que ser muy hábil para mezclar esos loops.

    Pero en cualquier caso, tenemos que tener en cuenta que la variedad en las bases melódicas de la músicas pop/rock/blues son muy pocas. Es decir, si tu te pones a componer básicamente no hay más de 10 progresiones que siempre suenan bien.
    Por ejemplo, el blues de toda la vida I-IV-V o el famoso I-V-VI-IV
    No hay más que ver a esta gente:
    http://www.youtube.com/watch?v=oOlDewpCfZQ

    Yo que siempre he envidiado a mis amigos cuando tocaban canciones de otros en el parque, ahora que ando aprendiendo temas de otros grupos me doy todavía más cuenta de la poca variedad que existe entre grupos.

    El artículo genial

    ResponderEliminar

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.