De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 19 de noviembre de 2012

Roma. ¡Salve, Tito Pullo!

      Ahora que las series patrias les ha dado por ponerse en plan histórico, y nos regalan los ojos con Hispanias, Imperiums, Spartacus y demás me apetece recordar una serie histórica verdaderamente bien hecha: Roma.

     Para empezar, es una coproducción de la HBO y la BBC (bueno, también está la RAI, supongo que por aquello de filmar en Italia), cosa que ya de por si garantiza cierta calidad antes de empezar a hablar. Pero es que además la serie pretende dar una visión un poco más actualizada y quizás realista de la historia de cómo Roma pasó de una república a un imperio, no centrándose sólo en los acontecimientos histórico, sino también en la (supuesta) vida cotidiana y privada de los romanos de la época, sus costumbres, su religión, etc.

      La serie empieza justo al final de la Guerra de las Galias, a mitad del siglo I antes de Cristo, cuando Julio Cesar acaba de derrotar a Vercingetorix, el caudillo galo (para aficionados a Astérix como yo, es el  momento en que Vercingetorix derrotado, arroja sus armas a los pies de Cesar y se postra frente a él. Claro que en la versión de Uderzo y Goscini le tira el escudo y las armas a los pies literalmente y se los pilla dolorosamente).


      El gran éxito militar de Cesar desequilibra la lucha de poder y las intrigas que este mantiene con Pompeyo, y acaba motivando que el primero se dirija a Roma con sus legiones y se atreva a cruzar con ellas el río Rubicón, que, como enseñan en las clases de Historia, era algo así como la frontera norte natural entre Roma propiamente dicha (la república) y sus provincias, por lo que estaba “mal visto” que un general la cruzase con sus ejércitos, porque se podía interpretar como que a lo mejor estaba intentando tomar el poder por la fuerza.


     La serie, que ya tiene algunos añitos, porque fue emitida entre 2005 y 2007, tiene sólo dos temporadas, de 12 capítulos de algo menos de una hora de duración cada uno.

     La primera temporada cubre los acontecimientos históricos que llegan hasta la muerte de Julio Cesar en el año 44 a.C. reflejando la lucha entre Cesar y Pompeyo, la persecución del mismo hasta Egipto, donde Cesar conoce a Cleopatra, los primeros años del joven Octavio Augusto, etc.

Aunque esta primera temporada tuvo éxito, tanto de crítica como de público, los elevado costes de producción estuvieron a punto de hacer que se cancelara. 

     No obstante, tras un parón durante 2006, se renovó para una segunda temporada, que continúa la historia desde la muerte de Cesar hasta el año 31 a.C. cuando finalmente Octavio Augusto venció a Marco Antonio y se proclamó emperador. Así mientras la primera temporada narra la lucha por evitar que Cesar se convirtiera en dictador con poder absoluto sobre el senado de la república, la segunda cuenta el ascenso al poder de Octavio Augusto y el paso de la República al Imperio Romano.

     Finalmente (y lamentablemente) los costes de producción de cada capítulo no justificaron la inversión pese al éxito de la serie, y finalmente fue cancelada.

       La originalidad de la serie radica en que trata de huir de la visión clásica de las películas de romanos, donde todo es mármol blanco inmaculado y se desarrolla entre palacios de los patricios y senadores. Aquí no. Aunque lo segundo está presente (los senadores, los palacios y los patricios), se muestran también las calles de roma, los comerciantes, las insulas donde vivían los plebeyos, los barrios bajos, etc. Y lo que se muestra es una Roma sucia, polvorienta, con graffitis en las paredes y suciedad por las calles.

      Además, se van imbricando los hechos de La Historia con mayúsculas, con la pequeña histórica particular de personajes ficticios y novelados, particularmente las de Lucio Voreno, centurión de la XIIIª legión, una de las de Cesar, plebeyo pero razonablemente culto y educado, y la de su amigo y compañero legionario Tito Pullo, un tipo duro, bastante rudo y expeditivo. Ambos, como si de Forrest Gump se tratara, tienen la particular virtud no sólo de estar presentes en el lugar y momento precisos en los que ocurren los principales acontecimientos históricos, sino también de influir en ellos o incluso de provocarlos.

      Que nadie se espere tampoco una serie del tipo Yo, Claudio, llena de interiores y con largos diálogos entre los nobles para contar sus conspiraciones e intrigas.

     No, aquí, aunque también se cuentan esas intrigas, hay acción, hay exteriores, hay batallas, hay violencia y hay sexo: desde luego aquí muchos de los personajes femeninos distan bastante de ser las castas matronas romanas que nos han enseñado siempre. Porque alguitas de las tramas más interesantes de la serie son las conspiraciones y tejemanejes de los personajes femeninos principales como Atia, Serivilia o Cleopatra.

      De hecho una de las principales críticas que se le hicieron a la serie, sobre todo en Europa, donde no era emitida por canales de pago por cable, fue precisamente esa, que incluía lenguaje malsonante, escenas de violencia, y sobre todo muchos desnudos y escenas de sexo explícito.

     La otra gran crítica que se le cayó encima fue la falta de rigor histórico. Bueno, dejando a un lado el hecho de que al mostrar la vida cotidiana y las costumbres de una sociedad de hace dos mil años corres el riesgo de extrapolar demasiado en por de dar realismo, y también dejando aparte que cuando novelas personajes históricos siempre, necesariamente inventas motivaciones, diálogos y escenas entre ellos de las cuales no siempre tienes constancia histórica (¿quién sabe realmente lo que motivaba a Julio Cesar, o lo que pensaba de verdad en privado?), si que es cierto que la serie se toma ciertas licencias con la Historia.
      Empezando por la inclusión de personajes ficticios y novelados, pero que creo que está justificado para darle “viveza” e interés a la serie, y continuando porque se alteran fechas de acontecimientos históricos para adecuarlas a la trama, supongo que para darle más agilidad a la narración. En la segunda temporada incluso se toman más licencias, y no sólo con las fechas sino con el destino final de algunos personajes históricos que son secundarios en la serie.

      Pero bueno, tampoco perdamos de vista que esto es una serie de TV, no una lección de historia, y que es lo suficientemente rigurosa y entretenida y está lo suficientemente bien hecha como para que incluso llegue a motivar la curiosidad de la gente por conocer más sobre el periodo histórico que retrata. Además ¿quién necesita rigor histórico cuando el guión es tan bueno? No en vano uno de los creadores de la serie John Milius, ¡ganó el Oscar al mejor guión por Apocalypse Now!

5 comentarios :

  1. Pues lo dicho, yo sí quiero verla. Me interesa bastante.
    Una duda: cuando termina la segunda temporada, ya que no hicieron más, queda alguna trama abierta?
    ;)

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  2. Humm. No realmente no Pulga. Como eligen momentos históricos muy concretos, no te da la sensación de que quede abierta, como tampoco te lo daba realmente al final de la primera. Simplemente podrían continuar...

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  3. "Poco importa el rigor histórico cuando el guión es tan bueno" Aplaudo esta cita. La Serie es impactante y no menos conmovedora la historia de dos amigos, casi parias en una sociedad opulenta y corrupta y llena de intrigas, que se las arreglan para conservar su lealtad hasta el final. Los demás personajes exelentemente actuados. Todos brillantes!!

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  4. El bromance de Voreno y Pullo es lo máximo, hasta parece una buddy movie, muy buena, recomedadísima, y la frase final que dice Pullo "y sobre tu padre"......

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