De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 17 de diciembre de 2012

Boss. Una joya desconocida


      Con el surgimiento de las series de calidad empieza a ser habitual que afamados nombres del cine empiecen a participar en este tipo de proyector, como productores ejecutivos o incluso dirigiendo algunos episodios (habitualmente el piloto). Probablemente el primero fuera Tom Hanks, con Band of Brothers y el caso más notable sea Martin Scorsese con Boardwalk Empire, pero ha hay más casos, como por ejemplo The GoodWife, con los hermanos Scott (Tony y Ridley). En Boss en concreto, quien participa es Gus Van San, que respaldó el proyecto dirigiendo el primer episodio.

      A priori, la sinopsis de Boss podría engañar: En la primera escena del primer capítulo vemos como a un hombre maduro (Tom Kane) le informan de que le han diagnosticado una terrible dolencia crónica y sin cura, una enfermedad neurodegenerativa parecida al Alzheimer y al Parkinson, y con síntomas similares a ambos: temblores incontrolados, pérdidas de memoria y mermas en el juicio y el razonamiento, cambios de carácter, alucinaciones tanto visuales como auditivas, manías persecutorias,... A Tom le adelanten que en el plazo de muy pocos años (dos o tres) irán apareciendo todas estas manifestaciones, hasta que al final necesite asistencia para todo, las 24 horas del día, y acaba relegado a un estado vegetal sin ningún control sobre su cuerpo y con su mente destruida hasta que acabe muriendo.


      Además poco a poco nos enteramos de Kane mantiene un matrimonio que es una mera farsa, con una mujer con la que sigue por conveniencia y por las apariencias y que tiene una hija ya adulta, Emma, que colabora ayudando en una clínica médica para pobres y que no quiere tener contacto ni relación alguna con sus padres.
      Con este panorama y con este futuro tan negro arranca la historia, pero rápidamente Tom Kane nos deja de dar pena.

     Kane es un hombre público importante. Es el alcalde cuasi-eterno de una gran ciudad: Chicago, cargo en el que lleva casi 20 años cuando relevó al alcalde anterior, su maestro y mentor (que actualmente y tras haber sufrido hace unos años un derrame cerebral es poco más que un vegetal), para el que trabajaba anteriormente en el ayuntamiento, y con cuya hija Meredith se casó.

      Pero como ya decía actualmente el matrimonio es una mera farsa por mantener las apariencias, y acabas sospechando que siempre fue un matrimonio de pura conveniencia. Para el público forman un feliz matrimonio, internamente forman una provechosa asociación profesional, con una asociada, Meredith, que es una excelente relaciones públicas con determinada gente poderosa, que realiza actos al frente de fundaciones, en colegios y asociaciones vecinales, etc mientras que en la sombra detenta su particular cuota de poder.

Como podréis intuir por el título de la serie, Kane es el jefe de todo el cotarro, el mandamás. Controla el ayuntamiento con mano de hierro, maneja a su gusto a la mayoría de los concejales, y al resto de las fuerzas vivas de la ciudad (asociaciones, empresarios, grupos de presión,...) e incluso del estado: tiene comiendo en la palma de su mano al gobernador del estado Mac Cullen, que está en campaña electoral para la reelección y que necesita de su apoyo, pero Tom se está planteando apostar por otro caballo en la carrera y fabricar un nuevo candidato a su conveniencia. Y a quienes no puede manejar o se muestran un poco díscolos tiene medios y estrategias sobradas para recordarles quién es el jefe.

     Porque muchas veces Tom Kane es más Capone que el Ciudadano Kane, o al menos usa una mezcla de las tácticas del magnate con las del famoso gangster de Chicago.

     Aunque por supuesto él nunca se ensucia las manos, para ello tiene a sus colaboradores. No os perdáis en el primer episodio la escena en la que en una fiesta, Moco Ruiz, un contratista de obras le entrega un “regalo” al alcalde mientras le dice de “cuando usted habla, nosotros escuchamos señor alcalde”. Ruiz, se ha mostrado algo díscolo en el pasado, pero ha sido convenientemente llamado al orden por el concejal Mata, que representa al distrito hispano de la ciudad...

      Con un trabajo así, es evidente que el tema de su enfermedad debe ser mantenido en el más absoluto de los secretos para todo el mundo, incluyendo a sus amigos y aus enemigos, el mayor tiempo posible. Y de hecho Tom no se lo revela a nadie, ni a su mujer, ni a sus colaboradores más cercanos: Ezra y Kitty que son dos de los personajes más interesantes de la serie. Aunque poco a poco ellos empiezan a sospechar que con su jefe pasa algo raro.

      Ezra es el colaborador eficiente y discreto, la mano derecha de Kane, y Kitty es una joven rubia y ambiciosa que lleva 8 años trabajando para el alcalde, y que tras su engañosa apariencia de “secretaria eficiente” tras su gafitas de pasta de chica lista es toda una bomba, llena de recursos que no duda en utilizar.

       Desde luego no es el prototipo de rubia tonta, es una mujer independiente, tan adicta a los tejemanejes del poder como su jefe, y que lo mismo manipula sexualmente a un candidato a gobernador, el modélico hombre de familia Zajac (cosa que comprobaremos a lo largo de la serie que no es muy difícil pues Zajac es todo un pichabrava), que acto seguido despacha a un ligón que se le acerca en la barra de bar de un hotel de la manera más expeditiva:  primero escucha en silencio los torpes intentos de ligue del guaperas de turno, luego le mira a los ojos mientras le mete la mano en la bragueta para “comprobar la mercancía  y finalmente le mira a los ojos mientras le suelta un escueto y imperativo “De acuerdo, vamos” mientras se levanta sin esperar a que la siga.

     Otro de los personajes más interesantes es Emma, sobre todo la evolución que va sufriendo a lo largo de la serie, Emma, que es la hija de Tom y Meredith, actualmente ejerce de pastor en una iglesia de un barrio pobre mientras que colabora en un dispensario de beneficencia, una especie de clínica gratuita para gente que está fuera del sistema de salud privada por ser demasiado pobres para permitirse un seguro sanitario. Emma no quiere ni oír ni hablar de sus padres: algo que ocurrió en el pasado y que se nos irá revelando en la serie hizo que rompieran relaciones, y que ahora ni ella ni sus padres mantengan, ni quieran hacerlo, contacto alguno, pese a ser la hija de un hombre tan importante como el alcalde.

      Pero sin duda la serie se sostiene principalmente por el personaje de Tom Kane y por el actor que le da vida: Kelsey Grammer, que simplemente está grandioso, capaz de inspirar temor, odio, e incluso pena.

     Puede que no os suene el nombre, pero desde luego seguro que lo conocéis: Grammer se dio a conocer como actor cómico en los 80 interpretando un papel secundario en Cheers, el doctor Frasier Crane, y por supuesto su papel más conocido es ese, el del piscólogo, pero en la serie spin-off que surgión de Cheers: Frasier, en la que era el protagonista absoluto.
      De todas formas se tarda muy poco en que te olvides de ese papel: es tan gran actor que rápidamente dejas de verlo como un cómico y da la talla sobradamente como actor dramático.

      No es que Kane sea un gangster criminal, ni que sea un típico político corrupto de medio pelo que sólo está en el cargo para lucrarse personalmente e incrementar su fortuna particular. Realmente Kane es un adicto al poder por el poder, alguien que cree que las cosas deben ser hechas, que las deben hacer gente como él, y que en el fondo la gente, los ciudadanos, desean que los gobiernen hombres como él, capaces de sacar adelante proyectos frente a los burócratas y obstruccionistas de todo tipo. Aunque para ello los métodos no tengan por que ser siempre legales, o que ello no implique un intercambio de favores, del que sus “amigos” y “leales” (empresarios, hombres de negocio, jefes de distrito,...) salgan beneficiados, incluso económicamente.

      Por descontado, su enfermedad,  cómo ocultarla y lidiar con sus síntomas, alucinaciones incluidas (cada más frecuentes y perturbadoras) no son sus únicos problemas. Su vida familiar con su mujer e hija ya mencioné que no era idílica, pero además tiene que lidiar con el resto de los concejales que no le son afectos, con los empresarios, con los políticos y con la prensa, pues hay un joven redactor en el Chicago Sentinel, Sam Miller, un columnista político, que está obsesionado con él, que sospecha que existen asuntos turbios en la política del alcalde que viene incluso de la época en el que Kane era colaborador de su suegro, el alcalde anterior, y que está empeñado destapar qué se oculta tras las excavaciones nocturnas para el proyecto de construcción de la ampliación del aeropuerto, un proyecto muy necesario que finalmente y tras años de lucha el alcalde ha logrado sacar adelante.

     De momento son 18 episodios (8 en la primera temporada y 10 en la segunda) con un formato largo, de una hora de duración cada uno, en el que los personajes juegan a este juego: un juego de poder, de sexo (pocos de los personajes de la serie son inmunes, ni siquiera el alcalde, y algunos no son precisamente un modelo de castidad), de mentiras, de influencias, de dinero, de traiciones,...

     A lo largo de las dos temporadas que se han emitido hasta ahora (en 2011 y 2012) se va desvelando esta maraña que muchas veces se enreda más que se desenreda. Y cada vez que logramos empatizar con el lado humano del personaje y con su “tragedia” particular, acabamos descubriendo de lo que es capaz y cuan maquiavélico puede llegar a ser.

     Kane domina con puño de hierro y parece siempre capaz de salir del atolladero en el momento más crítico y apurado. Y aunque no está libre de traiciones, es inflexible con aquellos que osan intentarlo. En una escena de la serie, llama a su despacho a alguien (no revelaré a quien para no meter un spoiler) y le dedica la siguiente parrafada:

“¿Sabes quien cojones soy yo?
Ahora mismo, en este momento, soy el puto ángel de la muerte para ti. Y los próximos minutos te van a parecer la perdición si no me dices lo que necesito saber.
Asiente si me comprendes.
[...]
¿Entiendes como de pequeño e insignificante es tu acto de rebeldía? ¿Y con qué fin? ¿Hacer que tu mundana e inconsecuente vida signifique algo? ¿Quieres que valga algo? Pues no lo vale.
No vales una mierda. Cualquier puesto que ocupes, otros te lo han dado. Aquellos de nosotros que hacemos las cosas, que valemos. Y lo sabes... esa es tu carga: Que para siempre, no importa lo duro que trabajes, cuántos sacrificios inútiles hagas, cuán profundamente te comprometas, sabes que siempre va a ser otra mano la que te alimente.
Porque eso es lo que eres. Eso es lo que siempre serás. Dependiente. Y ahora tienes proyectos para cambiar tu dependencia.
¡Que aburridamente predecible! Adelante. Pero antes de que salgas de esta habitación, quiero nombres. Mírame. ¿A quién se lo dijiste?”

     En definitiva, una serie notable, pero desconocida, un pequeña joyita oculta, pero que merece la pena ver.

4 comentarios :

  1. Alfred, como ya te he comentado otras veces, creo que haces los posts excesivamente largos. Yo venía a informarme un poco sobre la serie y he llegado un momento en que el nivel de detalle ya me parecía excesivo para lo que venía a buscar. Es un consejo que me dieron a mí años ha con esto del blogger. Aunque quede claro que me gusta lo que escribes.

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    1. Gracias, anotado queda auqnue no se si tengo propósito de enmineda: padezco de verborrea. De todas formas que quede claro que aunque sea largo no hay spoilers ;-)

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    2. Por cierto, la sintonía, aunque no lo parezca, es de Robert Plant ;-)

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  2. Se ve que somos de distintos gustos... no pude con la serie 8^)

    Salud!

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