De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 20 de diciembre de 2012

El Hobbit. Más de lo mismo


     Pues sí, así es, para lo bueno y para lo malo El Hobbit, unviaje inesperado es una ración extra de lo que te pudo dar La Comunidad delAnillo, por ejemplo.

     Cuando hace unos años oí que por fin Peter Jackson iba a hacer una película sobre el-otro-libro-de-Tolkien pensé que era genial y una gran noticia. Si había sido capaz de hacer lo que había hecho con la trilogía de El Señor de los Anillos (inicialmente contra todo pronóstico, porque mira que tenía papeletas para fastidiarla), parecía que era el adecuado, si no el único, para adaptar bien El Hobbit al cine.

     Pero tengo que confesar que cuando después hablaron de hacer 2 películas, una dirigida por Jackson y otra por Guillermo del Toro, y más recientemente anunciaron que iba a ser otra trilogía, ya pensé, “bueno tío, se te ha ido la olla y estás hinchando esto para vivir del cuento durante años, cual George Lucas de turno. ¿De dónde vas a sacar todo el material de relleno que necesitas?”.


   Pero no, la verdad es que después de ver El Hobbit, el diagnóstico es más que positivo. Sorprendentemente y siguiendo de manera muy fiel el libro, una película que a la que le faltan 20 minutos para durar 3 horas no llega a cubrir todo lo que incluye la novela, y eso apenas sin meter material de relleno.

     Si, claro, como está contada en pasado, a medida que Bilbo escribe la historia, casi como un flashback, hay algunas escenas iniciales que estarían más bien en El Señor de los Anillos que en El Hobbit (incluyendo una aparición de Frodo/Elijah Wood). Y además existen escenas explicativas de acontecimientos que ocurrieron en el pasado, es decir parte del contexto de la historia, que no están en el libro, o estaba solo esbozadas, pero enriquecen y explican la historia del universo fantástico, y creo que está justificado que se incluyan. Pero en general, para la mayoría de los fans del libro, creo que aprobará sin ningún problema.
     De hecho, una vez vista es aún más sorprendente el poder de síntesis que alcanzó Peter Jackson al adaptar en 8 horas la trilogía, y yo sigo preguntándome que podría haber hecho disponiendo de otro formato más largo, tal como una serie del tipo de Juego de Tronos. Pero bueno eso es otra historia.

     Tienes todo lo que esperarías encontrar viniendo de Jackson y conociendo su trilogía anterior:
    No faltan las escenas espectaculares de batallas y acciones de valentía heroíca y épica (incluso aunque aquí, salvo en algún flashback, no hay grandes ejércitos).
    No faltan tampoco los espectaculares paisajes de la tierra media, algunos realistas y otras “fabricados” con esos preciosos escenarios de Rivendel, por ejemplo. Ni las escenas aéreas sobrevolando a un grupo de gente andando hacia una montaña. ¿De eso van estas películas no? De un grupo de gente andando hacia una montaña. Je je je  (siempre me ha hecho mucha gracia esta escena de Clerks II donde se dice eso).

  También tiene sus momentos cómicos, protagonizados por los enanos como en el caso de la trilogía anterior por Gimli o los hobbits secundarios. A los elfos tan dignos y elegantes ellos como siempre (recuperan a Elrond y a Galadriel).
     Y a Gandalf y a Saruman, afortunadamente eso está igual, y Gandalf sigue siendo Ian McKellen y Saruman sigue siendo Christopher Lee, aunque este es también uno de los personajes recuperados, pues estrictamente hablando no es un personaje de El Hobbit.

     Pero se le perdona y se agradece, como también el hecho de que aparezca por fin Radagast el pardo, que realmente es un personaje no que aparecía en las películas de El Señor de los Anillos, pese a sí aparecer en los libros, y que aunque sólo era mencionado de pasada en El Hobbit (libro) si que está presente en su adaptación cinematográfica.



     Y por supuesto también está Gollum. ¡Que gran personaje! y sobre todo que manera más genial y realista de llevarlo a la pantalla creando un ser totalmente virtual a partir de un actor real al que nunca vemos (Andrew Serkis).

     Para mi gusto una de las mejores escenas de toda la película es en la que aparece este personaje, con el juego de adivinanzas al que juegan Bilbo y él.

     Hay paralelismos en la forma de contar en el cine las dos historias que no se dan exactamente en los originales literarios.

     Por ejemplo el peso de la parte más “seria” y “dramática” de la historia aquí lo lleva Thorin escudo de roble, de forma parecida a como en la anterior trilogía recaía sobre personajes humanos, como Aragorn o Boromir (pero claro, aquí no hay personales de la raza de los humanos).

     Bilbo no juega exactamente un papel paralelo al de Frodo, aquí es casi más Merry o Pippin (quiero decir más cómico y menos épico y serio). Creo que en el fondo esto se debe a que Tolkien dio a El Hobbit un tono de cuento infantil, un simple divertimento para niños y para sus hijos en paricular, muy diferente del tono épico de la trilogía, pero en las adaptaciones cinematográficas no es así: ambas son historias de fantasía épica, con sus escenas cómicas y demás, pero en general con un tono general más “serio” y “adulto”.

     Aunque no os engañéis, el que esté continuamente mencionando los libros y haciendo comparaciones con ellos no quiere decir que la película no pueda entenderse ni disfrutarse sin haber leído a Tolkien. En absoluto.

     Decía al principio que era más de lo mismo, y efectivamente es así. Para lo bueno y también para lo malo esta película es prima hermana (o más bien hermana melliza) de las de la trilogía anterior de Jackson y funciona perfectamente como precuela:

     Si te rayan las escenas de batalla te van a seguir rayando, si no te acabaste de creer los decorados espectaculares generados por ordenador de las ciudades de élficas o de los enanos, o los subterráneos de los trasgos, vas a seguir sin creértelos. Si te resultaban casi ridículos los diálogos tan solemnes y lapidarios de los estirados elfos volverás a sentir que aquí rozan el ridículo en la escena de la reunión en Rivendel. Si te aburrían esos interludios en los que los personajes sólo avanzaba en su camino, seguirán aburriéndote. Y así sucesivamente. Incluso como pasaba con La Comunidad del Anillo, no acaba, es una historia sin final en realidad, porque sólo es una parte, un primer capítulo de una serie, el inicio de una historia más larga que no han querido (o no han podido) meter en una única película.
      En cambio, para los que disfrutaron de todo aquello (entre los que me incluyo) la película no defraudará en absoluto.

     La pregunta del millón: ¿Es mejor película de las de la trilogía? En mi opinión no. Es una gran película, a la que podría puntuar perfectamente con 4 estrellas sobre 5, por ejemplo, pero creo que las otras son incluso mejores. Es muy arriesgado hacer una película tan larga (porque es realmente larga) y que no pierda fuelle o ritmo en algún momento. Aquí, sin llegar a hacérseme tediosa nunca, si que es verdad que tiene momentos “menos intensos” que otros.
     Pero creo que al comparar ambas, esta compensa con el apartado técnico aquello en lo que sale peor parada en otros aspectos. Porque técnicamente la película no sólo es impecable, es que es superior a las anteriores, se ve que 10 años no pasan en balde en el mundo de los efectos especiales y que el director ha sabido aprovecharlos muy bien.
     Pocas veces he visto una película que merezca más la pena verla en 3D que esta, incluso más que Avatar. Sin abusar de las secuencias especialmente pensada para que se note ostensiblemente que está hecha en 3D (y olvidarse de las demás, que es lo que suele pasar habitualmente) aquí el 3D está siempre presente y siempre bien integrado en la película, de la misma forma que se integran perfectamente las imágenes reales con las generadas artificialmente. Y además es sorprendente la nitidez y la claridad que logran, cosa que no es nada fácil de hacer en 3D, donde muchas veces hay escenas apagadas, difuminadas sin llegar a ser borrosas, sobre todo las nocturnas o las escenas en cuevas y escenarios similares (La tecnología de las gafas quita luminosidad a la pantalla y esto no siempre lo tienen en cuenta). Aquí no, una de las cosas destacables es que todo es visible, brillante y nítido, ocurra de día o de noche, en interiores o en exteriores,... Hasta tal punto que todo acaba teniendo un cierto matiz de “irreal”, incluso las imágenes que sabes que son reales y no generadas por ordenador. Es difícil de explicar, pero usando una analogía, es parecido a las primeras veces que ves video en alta definición (1080), si estás acostumbrado a la pobre calidad de imagen que te da un VHS, pero que para ti es (era) lo normal.


     Y no creo que esto tenga nada que ver con el famoso HFR, porque la proyección que yo elegí ver (por temas de horario) no se proyectaba a 48 fotogramas por segundo, sino a los 24 tradicionales (aunque en 3D), y aún así percibí lo que os contaba. Sinceramente sospecho que lo del HFR será más una percepción psicológica que real, pero no lo se. Habría que preguntarle a alguien que la haya visto en HFR y aún así tampoco sería concluyente, porque tendría que haber podido comparar ambos formatos e incluso ser capaz de distinguirlos sin saber cuál de los dos está viendo.

     En resumen, que sí, que merece la pena y no me ha decepcionado, y que estoy deseando ver la segunda parte, aunque tendremos que esperar un año.




4 comentarios :

  1. Guaaaay, que buenas noticias das. Y lo del 3D no lo tenía pensado, esperaba opiniones de si valía la pena, tú me lo has aclarado, thanks! :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro, ya tengo ganas de verla, pero con tu pedazo de critica, creo que no me va a decepcionar.

      Eliminar
  2. Estupenda reseña, comparto muchas cosas contigo!!.
    Te invito a ver la mia en mi blog.
    Un saludo!!

    ResponderEliminar
  3. Al final no la vimos en 3D pero disfrutamos como los indios, coleguilla. Que gozada de diversión pura. Siempre me pregunto como será para los no amantes de Tolkien, porque claro, la mayor parte de mi diversión yo creo que viene de la emoción de verlos en carne y hueso.

    ResponderEliminar

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.