De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 10 de diciembre de 2012

The Newsroom. Sorkin en estado puro


     Después de la longeva El Ala Oeste, y de que su creador Aaron Sorkin hubiese hecho una exitosa incursión en el cine con La red social, este verano de 2012 Sorkin volvió a la televisión con una serie para la HBO centrada en el mundo del periodismo, en concreto de los informativos de televisión.

      Porque The Newsroom va eso, es decir de la trastienda de un informativo y de los entresijos de cómo se hace que no salen habitualmente en pantalla. Pero en lugar mostrarnos un informativo típico, con sus secciones de noticia, de sucesos, de deportes (aquí en España sería el 50% de la duración total dedicada al futbol) etc. aquí se centran más bien en la parte “política”, es decir en la parte de opinión editorial y de la sección de Nacional, porque lo que se cuenta mayoritariamente tiene que ver con las noticias nacionales (de Estados Unidos) y quien las cuenta es un periodista estrella, de esos veteranos y con una larga carrera que no se limitan a leer noticias sino que van “colando” y entremetiendo sus opiniones, mezclando información con opinión.


     El protagonista de la serie es James McAvoy (interpretado por Jeff Daniels), un grande de los informativos, todo un veterano de la TV y un presentador estrella de su cadena que no tiene nada que demostrar a nadie, y que se ha pasado los últimos años de su carrera tratando de ser ecuánime y estar centrado, evitando opiniones radicales, pero en el mal sentido del término: al comienzo de la serie el mismo se va dando cuenta de que se ha pasado años intentado no molestar a nadie, ni por la derecha ni por la izquierda, aunque eso implicase no expresar sus opiniones ni ser incisivo en sus entrevistas, aun ante situaciones que iban en contra de sus ideas y de su manera de pensar.

      Por otra parte, a su productor ejecutivo (Don Keefer) lo han ascendido en la cadena y le han ofrecido un programa propio, con lo que se ha llevado consigo a varios miembros del equipo de Will. Este en principio no se lo ha tomado mal, como si le hubiera robado al equipo de su programa (el informativo más importante de la cadena), pero pronto se entera de que a ninguno de sus colaboradores le agrada trabajar con él, y que quienes no se han ido están deseando hacerlo: le consideran un poco déspota, muy poco cercano y en general “un capullo”.


      Ante esto, su amigo Charlie, el jefe de informativos y por tanto también su jefe, Charlie, decide contratar un nuevo productor ejecutivo para el informativo y lo hace a espaldas de Will. Ambos son viejos amigos y Charlie tiene plena confianza y le da plena libertad a su presentador estrella, pero cuando Will se entera de que a quien ha contrato su jefe como productora es a McKenzie, monta en cólera.

     McKenzie y él trabajaron juntos años atrás y además eran pareja sentimental, pero al parecer rompieron de forma poco amigable (de los detalles nos iremos enterando en capítulos sucesivos).

     Por ello, pese a ser una profesional de gran valía y reconocido prestigio, Will les asegura a ambos que hará todo lo posible por despedirla, aunque de momento no tiene más remedio que tragar y aceptar a McKenzie y al nuevo equipo que ella trae consigo, pues su equipo habitual ha quedado deshecho.

     Y este es el punto de partida de la serie, que básicamente se desarrolla en la redacción, o en la “sala de informativos” (el newsroom del título) y va contando por un lado los entresijos de cómo se hace un informativo y por otro las pequeñas historias amorosas de los personajes.

      La parte para mi gusto más interesante de la serie cuenta como entre McKenzie y Will tratan de reformar el informativo, para hacerlo más crítico y con más “mordida”. Ambos, en especial Will, se lo toman un poco como una misión quijotesca:

“- Te voy a decir por que. Porque mi misión es civilizar
- ¿Y como va hasta ahora?
- El progreso es lento pero yo voy a largo plazo.”

      Will se define públicamente como un republicano, pero no está en contra del aborto, ni del matrimonio gay, y es especialmente beligerante contra el fundamentalismo y la manipulación del Tea Party y los sectores más retrógrados del partido Republicano. Como él mismo dice:

“Soy republicano militante, solo parezco izquierdista porque creo que los huracanes los causan las altas presiones y no el matrimonio gay.”
<<< Atención Spoilers >>>
       Sin embargo, como decía antes, también hay una parte que casi podría clasificarse como de comedia romántica. Imagino que probablemente esta parte de la serie está incluida para hacerla más amena y accesible a un público mayor, pero precisamente es la que menos me gusta:

   Por un lado vamos averiguando por que rompieron McKenzie y Will y si queda o no queda algo entre ellos.

     Por otro lado la serie nos va contando un enredo amorso a cuatro bandas entre  Jim Harper (uno de los nuevos miembros del equipo que McKenzie ha traído con ella) con Maggie. Jim se enamora secretamente de Maggie pero ella es al novia de Don, aunque no parece que su noviazgo vaya a ninguna parte, y para colmo Maggie decide emparejar a Jim con su compañera de piso Lisa, etc. etc.
Para mi gusto esta es la parte más flojita de la serie.

     Las críticas de Will a los políticos del más reaccionarios que hacen que tenga no pocos enemigos entre ellos, y de hecho cuando empieza a criticar en antena las tonterías que dicen los políticos del Tea Party y a desmontar la propaganda mediática que vomitan, empieza a ser molesto para ciertos empresarios, políticamente afines, y con los que la cadena de TV para la que trabaja tiene importantes negocios. Así que esto también acaba molestando a Leona, la presidenta de la empresa (interpretada por Jane Fonda, que irónicamente en la vida real es la mujer del mandamás de la CNN Ted Turner), que da una seria advertencia al jefe de informativos, Charlie.
      Pero este defiende a su amigo y la libertad de expresión, con lo que esta empieza a tramar un plan que le permita poner en la calle a su presentador estrella, por un lado desprestigiándolo veladamente desde otros medios del grupo y por otro esperando que cometa un error que le haga bajar su multitudinaria audiencia. Esta es la otra trama argumental que se va desarrollando a lo largo de la temporada.
<<<  Fin de los Spoilers >>>

      La serie está ambientada en la actualidad: la primera ý única temporada emitida hasta ahora se desarrolla entre 2010 y 2011, y va siguiendo las noticias importantes que se produjeron en estados unidos durante esa época: el vertido de petróleo en el Golfo de México de la plataforma de BP, las revueltas de la primavera árabe en el norte de áfrica, la captura y muerte de Osama Bin Laden, etc... Y va tratando los temas con una mezcla de seriedad y humor, sobre todo provocado porque tanto Will como su jefe Charlie son veteranos periodistas poco acostumbrados a los nuevos medios y redes sociales actuales. Por ejemplo, cuando un colaborador, uno de los redactores, le indica algo a Will, éste, que cree que es el informático, tiene el siguiente diálogo con él:
“- ¿Como sabes eso? Eres el infromático.
- No lo soy. Sólo escribo tu blog.
- ¿Bromeas?
- Estamos en las primeras horas de una gran noticia.
- No... ¿Tengo un blog?”
      O cuando Charlie se emociona por la manera de trabajar sobre la marcha, e improvisando de Will, le dice a una de las becarias:
“- Jovencita, entra en tu cuenta de twitter. Estamos improvisando sobre la marcha. Will no tiene guión. Es el primer programa de la cadena y lo tiene todo en la cabeza. Él único que sabe lo que va después. Eso requiere una increíble confianza entre el presentador y la cadena. ¡Dilo!, ¡Di todo eso!
- Sólo puedo usar 140 caracteres
- ¿? ¡Búscate la vida!”
     El formato de la serie es de temporada corta (la primera tiene sólo 10 episodios) con episodios largos (de una hora de duración cada uno), y como cabría esperar está normalmente ambientada en interiores, en el estudio, en los despachos de la cadena, en el bar en el que los personajes quedan para tomar algo después del trabajo,...

    Es decir, no esperéis aquí grandes dosis de acción o de suspense.

     Es el estilo Sorkin puro: diálogos, diálogos y más diálogos. Rápidos, mordaces y muchas veces ingeniosos:
“- ¿Tiene algún SMS tuyo?
- No te diré lo que pone.
- ¿Querrías que tu madre lo leyera?
- Sí, murió hace 10 años y no me importaría volver a verla.”

      Quizás una de las cosas más criticables de la serie es que peca un poco de ingenua y de didáctica. Los personajes, que en varias escenas bromean con El Quijote, son precisamente eso, quijotescos a veces. Lo de didáctica viene por los editoriales de Will en antena, y por algunos diálogos que más que diálogos parecen discursos políticos: dan la impresión de que Sorkin quisiera “enseñar” y “educar” al espectador.

      Pero, en general es una buena seria, de calidad y bien hecha. Pero no es para todos los públicos. Le pasa un poco como le ocurría a El Ala Oeste: no es ni demasiado dramática para ser un drama ni demasiado graciosa para ser una comedia. Incluso a los que sepan a lo que van y no busquen una serie de acción les puede resultar un poco “durilla” pues está muy centrada en las noticias y la política de los Estados Unidos. Si además la parte de comedia romántica no te interesa demasiado, puede hacerse un poco  árida.

      Pero si tienes paciencia y le sigues el juego, merece la pena verla. De hecho yo ya estoy esperando con impaciencia a que estrenen la segunda temporada en 2013.

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