De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 10 de enero de 2013

Crematorio. Poco que envidiar a las series americanas

      Muy rara vez las series de TV españolas están a la altura de las series extranjeras, sobre todo británicas y americanas, especialmente las de los de canales “especializados” o de pago. Fundamentalmente creo que es porque se limitan a copiarlas: comedias familiares, comedias de situación, o ahora que les ha dado la moda de series “históricas”. Y cuando no las copian casi es peor…

Crematorio debe ser la excepción que confirma la regla y confieso que me dejó gratamente impresionado.

      Cuenta la historia del clan Bertomeu, (con Rubén, ahora convertido en su patriarca, al frente) una familia valenciana en un ficticio municipio costero llamado Misent. Rubén dejó atrás los negocios tradicionales de su familia (que poseía fincas agrícolas) y se lanzó, con éxito,  a amasar dinero a espuertas metiéndose en los negocios de la construcción. Ahora Rubén es un empresario rico y un hombre poderoso, temido e influyente, lo que pasa su ascenso no siempre se ha producido utilizando métodos “legales”. Real como la vida misma ¿verdad?



     El peso de la serie recae casi por completo en José Sancho, quien de vida magistralmente a Rubén Bertomeu. La serie arranca en el presente, cuando su hermano acaba de fallecer, pero a través de flashbacks nos va contando no sólo los problemas que tiene ahora, sino como se produjo su ascenso desde principios de los 80, cuando Rubén, en contra de la opinión de su hermano y su madre, decide que el progreso no pasa por seguir explotando las fincas agrícolas de su familia, y se embarcarca primero en negocios hoteleros y luego en inmobiliarios.

     Por el camino, se ha asociado con mafias extranjeras, ha sobornado a políticos, ha comprado a abogados, ha puesto en su puesto a alcaldes y concejales,... y todo lo que ya os podéis imaginar en la España de la cultura del pelotazo de finales de los años 80.

      Ahora Rubén, viudo, tiene una hija ya madura, Alicia (interpretada por Alicia Borrachero) que está casada y regenta una galería de arte.

      Aunque Alicia ha vivido nominalmente al margen de los negocios sucios de su padre, tampoco es que haya hecho muchas preguntas ni haya puesto muchas objeciones a de donde venía el dinero que le permitía llevar una fácil y acomodada.

      Aunque quiere a su padre, también está bastante enfadada con él porque éste se ha echado una novia, Mónica una antigua azafata de congresos de la que primero se encaprichó y luego se enamoró, que es mucho más joven que él y también que Alicia.

     Mónica no pertenece a ese mundillo de dinero y a esa sociedad en la que se mueve la familia, por que se siente desplazada y con razón, porque Alica desprecia a su madrastra.


     Por si fuera poco, aunque Alicia está casada, se lía con un joven pintor, y tiene una hija díscola, rebelde y vividora, Miriam, que acaba de volver de Londres donde vivía y estudiaba en una carísima universidad a costa del dinero de su abuelo.

     Al margen de su complicada vida familiar, Rubén empieza a tener también problemas en los negocios, cuando pretende sacar adelante un proyecto de recalificación de terrenos en la costa para construir un complejo hotelero, y a raíz de un incidente fortuito, la policía y los juzgados empiezan a investigar sus turbios negocios, lo que levanta los recelos de sus socios de toda la vida (Collado, que se empieza a sentir traicionado por su jefe) y de los nuevos (en particular Traian, un mafioso ruso).


     Una de las grandes bazas de la serie es que cuenta una historia completamente cerrada. Son sólo 8 capítulos de una hora de duración, no hay segundas temporadas, ni alargamientos innecesarios de la trama, lo cual se agradece bastante. Supongo que esto se debe a que es una adaptación de una novela (que no he leído), también del mismo título, de un tal Rafael Chirles. La novela es reciente (del 2007) así que no es raro que trate el tema de la especulación inmobiliaria, y además su autor es valenciano, así que tampoco es raro, aunque si que resulta irónico, que precisamente sitúe la acción en la comunidad valenciana.

     También me resultaron muy curiosos el título (que aunque se debe a uno de los negocios en los que está metido Rubén, no deja de evocar segundas intenciones) y la sintonía de la serie: la canción Precipicio de Loquillo. A priori no se me ocurriría alguien más inapropiado para ponerle sintonía a una serie así, pero la verdad es que queda bien.



      En definitiva, una  de las mejores series españolas que he visto nunca, y con pocas cosas que envidiarles a algunas de la HBO, la AMC, Showtime y demás…






3 comentarios :

  1. Uuuff, asegúrame que las interpretaciones no son deleznables y lo intento con esta serie, atrévete.

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  2. Hola.
    Totalmente de acuerdo contigo esta vez.Estupenda serie que cayó en mis manos de casualidad (no disponía de C+ cuando la emitieron) y que disfruté mucho.
    Estupendo resumen el tuyo.

    Salud!

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  3. Pues sí Seldon yo la vi hace muy poco (creo que el mes pasado) y me encantó. Estoy de acuerdo contigo, no tiene nada que envidiarle a ninguna americana. El tema es muy interesante porque nos cuenta algo que está a la orden del día, todos estos chanchulleos que intuimos pero que rara vez nos los cuentan de forma tan clara...
    Sí, se agradece que la serie sea cerrada y no alarguen temporadas cuando no hace ninguna falta,eso sí, cuando terminó me quedé con ganas de más jaja.
    Me gustó mucho el final por su coherencia (cosa que no siempre se da en películas y series).
    Pues eso, una serie para mí EXCELENTE.
    ;)

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