De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 9 de mayo de 2013

Robert Johnson. Vendiendo el alma al Diablo (II)

 
      "Decíamos ayer..." en la primera parte de este post (que si te interesa puedes consultar aquí), empecé a contar la historia de la vida y milagros de Robert Johnson, y de como había influido en muchos músicos posteriores, para lo cual seleccioné diez de sus canciones versionadas por los grandes de la música para que pudiéseis compararlas con los originales de los años 30.

    Vamos con la segunda parte, y con el final de la historia...




     En este caso no se trata de una canción original de Robert Jonhson. Rollin’ & Tumblin’ es un tema tradicional, de autor desconocido (aunque muchos le atribuyen su autoría a Muddy Waters) que ha sido grabado multitud de veces por distintos músicos (Bob Dylan, Cannes Heat, los Yardbirds, Eric Clapton,...), con distinta letra e incluso con distinto título. Y ese es al caso actual: Jonhson la grabó con el título If I Had Possession Over Judgement Day.

     Nuevamente es la historia de un hombre solitario que va vagabundeando y dando tumbos, triste porque ya no está con su mujer:
Algún otro hombre tiene a mi mujer y el solitario blues me tiene a mi
Y rodé y di tumbos, lloré toda la noche.



      La versión se aparta bastante del orginial en cuanto al estilo, más rockero que bluesero, y es de Jeff Beck, el antiguo miembro de los Yardbirds, pero mucho más moderna, pues está sacada de su disco de 2006  You Had It Coming.



      Aunque el primero que grabó I Believe I'll Dust My Broom fue Robert Jonhnson, no está muy claro si la compuso él o si fue su contemporáneo Elmore James, y como en muchos otros casos tomaba prestados trozos de melodía o incluso de la letra de blues de otros que eran populares en los años 30.




      En este caso es la historia de alguien que está dejando a su mujer que le ha sido infiel, y comienza con los famosos versos:

Me levantaré por la mañana,
creo que desempolvaré mi escoba.
Amiga, el negro al que has estado amando,
amiga, no puede ocupar mi sitio.

   Algunos han especulado que eso de desempolvar la escoba tendría algún oscuro sentido relacionado con los conjuros o la magia negra, pero normalmente se le atribuye un significado sexual.

     Como en el caso anterior la versión (titulada simplemente Dust My Broom) se aleja del blues y es más rockera. Esta sacada del disco Degüello, de 1970, en la época en que los Z.Z. Top todavía se dedicaban a hacer discos de blues.



      En Me and the Devil Blues se cuenta la historia de un hombre al que el Diablo viene a buscar una mañana para llevárselo, pero si nos fijamos en la letra, Johnson parece que lo culpa de su comportamiento violento con las mujeres, como si de algún poder maléfico se tratara:




Temprano esta mañana
cuando llamaste a mi puerta
y dije ‘Hola Satanás
creo que es hora de irnos’
[...]
El Diablo y yo
caminábamos lado a lado
y voy a golpear a mi mujer
hasta quedar satisfecho
.
     Como con todas, la canción la han versionado muchas feces, incluyendo a los típicos (Eric Clapton, Peter Green, el de los Fleetwood Mac, pero con su Splinter Group, etc.).

     Pero la versión que he elegido es una de las más atípicas y alejadas de blues e incluso del rock: la de los canadienses Cowboy Junkies incluida en su disco de 1986, Whites Off Earth Now!!



     Stop Breaking Down es una de las canciones más atípicas de Johnson, por su estilo y estructura: es más un boggie que un blues típico. La letra es un poco ambigua, porque aparentemente habla de mujeres que pierden el control con Robert Johnson (aparentemente se desmelenan con sus encantos). Juega con la expresión “bust your brains out” (reventar tus sesos) que sería casi equivalente a “blow your brains out”, y que si tiene un significado sexual, con una referencia al sexo oral. Sin embargo algunos han conjeturado que realmente podría hablar, de forma encubierta, de un traficante de drogas (el que canta) y por eso sus clientas, “pierden el control”.




Cada vez que voy caminado por las calles
Alguna tía linda deja de perder el control conmigo
El material que tengo te reventará los sesos, nena.
Ooh, hará que te vuelvas loca.
Ahora no puedo andar por las calles [...]
Alguna mala mujer empieza a perder el control.
Deja de perder el control, por favor deja de perder el control.
[...]
Ahora, vosotras, mujeres del sábado noche, os gusta imitar y hacer el payaso
No hacéis otra cosa más que arruinar la reputación de un buen hombre.

      Versiones hay muchas, probablemente la más conocida la de los Rolling Stones incluída su disco Exile On Main St., pero como ya he elgido una de los Rolling, vamos con otra menos conocida y más atípica, la de los White Stripes incluida en su disco epónimo de 1999.



      Para el final, proablemente la más mítica y conocida de todas: Cross Roads Blues, el blues de la encrucijada, o del cruce de caminos. En la letra se cuenta como Johnson intenta, sin éxito porque no lo recoge nadie, hacer autostop en un cruce de caminos al atardecer.




      Es la canción que ha dado origen a la leyenda urbana de que Robert Johnson vendió su alma al diablo, aunque en la letra de la canción no hay nada que permita suponerlo, ninguna referencia. Más bien parece que lo que cuenta es el miedo que tenía de que, siendo negro y estando solo en un lugar desconocido, acabaran linchándolo si no conseguía que alguien lo recogiera antes de caer la noche:
Fui al cruce de caminos, caí de rodillas.
Pedí al señor ‘Ten piedad, salva al pobre Bob, si te place’
Estando en el cruce, intenté que me llevaran.
Nadie parecía conocerme, todo el mundo pasaba de largo.
El sol se está poniendo, muchacho, la oscuridad me va a pillar aquí.
     La versión elegida, no podía ser de otra forma, es la de Eric Clapton, que hizo un arreglo de la canción en 1968 cuando formaba parte de Cream, y de paso tomó prestados un par de versos de otra canción de Johnson: Travelin’ Riverside Blues. Los Cream la tocaron en directo el 10 de marzo de ese año, y la incluyeron en Wheels of Fire, un LP doble con el primer disco grabado en estudio y el segundo en concierto.



     Y si lo de vender el alma al diablo no viene de la canción ¿de donde viene?
    La leyenda urbana dice que, cuando era un joven e inexperto músico, ansiaba convertirse en un gran músico de blues. Así que una noche se encontró con un gran hombre negro en un cruce de caminos (el famosos Crossroads) cerca de la plantación Dockery en Mississippi. El hombre cogió su guitarra, la afinó, toco algunas melodías y se la devolvió a Robert, junto con su técnica y su maestría como bluesman. Los aficionados a la leyenda ven en ella una explicación a la rapidez sorprendente con la que pasó de ser un aficionado a un maestro de la guitarra.

    ¿Y donde está el famosísimo crice de caminos?

   Pues el caso es que hay bastantes sitios en Mississippi que reclaman el honor de ser el cruce de caminos en cuestión.

     Por ejemplo, en la letra de la canción Travellin' Riverside Blues, se menciona a Rosadele, un pequeño pueblo de Mississippi, así que los lugareños dicen que el famoso cruce de caminos es realmente la intersección de la Ruta 1 con  la Ruta 8, a las afueras, as sur del pueblo (la anodina intersección de la foto).


      Pero quizás los que más partido turístico le hayan sacado al tema han sido los habitantes de la cercana Clarksdale (también en Mississippi, a 60 kilómetros de la anterior), que dicen que el verdadero “Crossroads” es la intersección de la autopista 61 con la autopista 49.

 

     Hoy en día, como se puede ver en la foto, la intersección está a las afueres del pueblo ya que la autopista describe una circunvalación, pero en los años 20 esa circunvalación no existía, por lo que la verdadera encrucijada se encontraría dentro de lo que hoy es el pueblo (la marca verde) en el cruce la calle State con la avenida Desoto.

  De hecho en una isleta del cruce,  entre los árboles, se erigió hace unos años un monumento conmemorativo formado por tres guitarras en un poste.






    Existe otra versión de esta historia que dice que Johnson vendió su alma al Diablo a medianoche pero en realidad ocurrió en un cementerio, donde el diablo enseño a Jonhson a tocar la guitarra mientras estaban sentados sobre las tumbas.

     Curiosamente esta versión puede que tenga su parte de verdad, o al menos sea el germen de la leyenda, pues al parecer en su juventud Johnson pasó casi un año viviendo en Beauregard, Mississippi, donde Ike Zinnerman, un músico mayor, le enseño a tocar o al menos a mejorar su técnica. Parece ser que Zinnerman y Jonhson se iban al cementerio por las noches, se sentaban sobre una tumba y practicaban allí porque era un sitio silencioso, tranquilo y donde no molestaban a nadie y donde sabían que nadie les iba a molestar.

     En cualquier caso esta leyenda de la venta del alma al diablo, que se supone sería la que metafóricamente sería la que Robert Jonhson cantaría en “Cross Roads Blues”, se ha contado de múltiples formas en numerosas ocasiones en canciones, libros, series de TV y películas, por ejemplo,  en la titulada también Cruce de caminos, de 1986, cuya banda sonora es de Ry Cooder precisamente. En esta película un jovencito talentoso con la guitarra pide a un bluesman negro que fue toda una leyenda en su tiempo y que tocaba la harmónica acompañando a Robert Jonhson,  pero que ahora vive en un geriátrico, que lo ayude. Y juntos se embarcan en un viaje y acaban aceptando el reto propuesto por el diablo (negro) de un duelo de guitarras contra su protegido, interpretado nada menos que por Steve Vai.




      Finalmente, cuando tenía sólo 27 años, Jonhnson murió en circunstancias todavía no aclaradas, lo que contribuyó a aumentar aún más su leyenda. Al parecer durante las noches anteriores había estado tocando en los bailes de las fiestas del condado de Greenwood, Mississippi, y habría flirteado con una mujer casada. De acuerdo con esta teoría, la mujer le habría dado una botella de whisky que su marido, celoso, habría envenenado. El caso es que esa noche Jonhson se sintió mal y lo tuvieron que llevar a su hotel, durante los días sucesivos empeoró cada vez más y finalmente, tres días después, el 16 de agosto de 1937, falleció.

     No se sabe donde está enterrado, aunque como decía al principio hay al menos 3 lugares que “reclaman” contener los restos del músico, en Morgan City, en Quito y en Greenwood, todos ellos en Mississippi. Aunque probablemente, debido a que no tenía demasiado dinero,  ninguna sea la “auténtica” y fuese enterrado en alguna tumba sin identificar en un cementerio para pobres.


2 comentarios :

  1. Interesante artículo.
    No obstante, no sé por qué extraña razón, R. Johnson trascendió más que otros bluesman de la época; Blind Willie Jhonson, Blind Lemon Jefferson, Blind Blake, Charlie Patton o Blind Boy Fuller, son algunos de los ejemplos más "conocidos" dentro de la enorme cantidad de semi-anónimos bluesmen de los que nadie habla.

    En cualquier caso, es sólo otra muestra más de que hace ya muchos, muchos años que está todo hecho, musicalmente hablando...

    Salud!

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  2. Pues probablemente el hecho de que muriera joven ayudo bastante a que trascendiera más que el resto.
    Por ejemplo, me gusta más lo que hizo Lennon en solitario que lo que hizo McCartney, peo creo que de no haber muerto como y cuándo lo hizo, su leyenda no sería lo que es, y su reputación musical sería parecida a la de Paul.

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