De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 15 de julio de 2013

Dark Side of the Moon. El poder del lado oscuro (I)


    A finales de 1971 los Pink Floyd comenzaron a desarrollar la idea de un nuevo disco, que se iba a titular Eclipse. De hecho, el disco, en una versión preliminar, fue estrenado en directo en febrero de 1972, antes de su grabación en estudio y más de un año antes de su lanzamiento al mercado. Durante las giras de 1972 lo tocaron varias veces en vivo,  cambiando algunas cosas, ajustando otras, añadiendo, quitando, y en definitiva mejorándolo poco a poco.  

      Eclipse, finalmente se acabó convirtiendo en uno de los discos más famosos de la historia, todo un clásico en el canon del rock, del que este 2013 se han cumplido 40 años desde su publiucación: La cara oscura de la Luna.

      Dark Side of the Moon es el disco más vendido de la banda, y uno de los más vendidos de la historia, con entre 45 y 50 millones de copias (físicas, es decir LP’s casettes, CD’s,...), lo que lo convierte en el segundo disco más vendido de todos los tiempos (posición que probablemente mantendrá, porque ya las ventas de discos, pues como que no...), si no contamos recopilatorios y sólo por detrás del todopoderoso Thriller de Michael Jackson (cuyas ventas se estiman ya bastante por encima de los 50 millones de copias).


     Tras acabar Meddle, su 6º disco, en 1971, la banda empezó a pensar en material para el siguiente. Roger Waters, su líder por entonces, quería que tratara sobre “las cosas que vuelven loca a la gente”, así que aparecerían temas como el dinero, la avaricia, la muerte, el transcurrir del tiempo, el consumismo... y la locura, en una clara alusión a los problemas mentales del anterior líder del grupo Syd Barrett.
   Originalmente se iba a titular: The Dark Side of the Moon: A Piece for Assorted Lunatics, en un guiño a la letra de una de sus canciones, titulada precisamente Lesión cerebral (Brain Damage) que hacía contiunas referencias a un lunático cada vez más cercano ("el lunático está en la hierba / el lunático está en la entrada / el lunático está en mi cabeza / Hay alguien en mi cabeza, pero no soy yo" ) y cuyo estribillo acababa diciendo "Te veré en el lado oscuro de la luna".

     Pero en ese año 72, la banda Medicine Head sacó un disco titulado precisamente así: The Dark Side of the Moon, por lo que decidieron cambiar el título del disco: a partir de ahora el nuevo disco en proyecto se llamaría Eclipse, como el tema que cerraría el disco, con estos versos finales: “y todas las cosas bajo el sol están en armonía / pero el sol está eclipsado por la luna”.

     Siguiendo con la idea de los discos conceptuales, cada cara del disco sería una larga suite de música sin interrupciones (salvo las que imponía el formato vinilo para cambair de cara), con los distintos temas musicales enlazados entre si, y con el disco comenzando y terminado con el latido de un corazón, para darle unidad a todo el conjunto.

Nick Mason, percusión y efectos
     Curiosamente lo último en grabarse fue la primera pista del disco. Cuando ya estaban a punto de terminar, el primer tema en el tracklist del disco iba a ser Breathe, tal como ocurría en las giras previa, pero Nick Mason, el batería del gruipo tuvo la idea de hacer una especie de obertura que iría in crecendo, iniciándose con el latido y mezclando ruidos que representarían a otros temas del disco, como si fuera un resumen de todo el conjunto: el tic-tac del reloj que aparecerá luego en Time, la risa de loco que aparecerá en Brain Damage (que por cierto, es del padre de la actriz Naomi Watts, Peter Watts, por aquella época jefe de los roadies en las giras del grupo), La caja registradora de Money, el sonido del helicóptero de On The Run, el propio latido de corazón que cerraba Eclipse y todo el disco ... y culminando con el grito de la vocalista Calre Torry (en representación de The Grat Gig in the Sky) que daría paso a la música inicial de Breathe.

     Y junto con todo ello, mezclados, fragmentos de voces desordenadas,  con frases sobre la temática del disco. Para obtener esas voces, Mason le pidió a amigos del grupo y miembros del equipo que consteran a algunas preguntas, grabado las respuestas. Para ello preparó una especie de entrevistas en las que sentaban al individuo en el estudio frente a un micrófono y les preguntaban cosas como cual era su color favorito, o cuando fue la última vez que se puso violento, o sobre la muerte o la locura. Entrevistaron incluso a Paul y Linda McCartney, pero al parecer sus respuestas fueron demasiado serias y “trascendentales”, y no las incluyeron. Diversos fragmentos de las entrevistas fueron incluidos en diversas partes del disco, aunque en el preludio sólo son audibles dos frases:
“He estado loco durante años, absolutamente años. He estado toda una eternidad trabajando con bandas, tantísimo tiempo, creo. Caramba...”

“Siempre he estado loco, se que he estado loco, como la mayoría de nosotros. Es muy difícil de explicar por que estás loco, incluso si no lo estás.”
      Esta obertura se iba a añadir como preludio a Breathe, pero como Breathe estaba compuesto por los otros tres miembros del grupo (Mason no había intervenido ni en la letra ni en la música), y fue precisamente él quien había tenido la idea, quisieron darle el “regalito” de un tema de su autoría en los créditos (regalo que Roger Waters no se ha cansado de lamentar después, por temas de derechos de autor), y decidieron que sería un tema independiente, de poco más de un minuto, al que había que buscarle un título porque de momento, provisionalmente, sólo se la conocía como “La sección de Nick”. Mientras estaban grabando las entrevistas, el ingeniero de sonido, Alan Parsons, no paraba de decirles a los entrevistados “Háblame, háblame”, para comprobar el nivel de sonido... y así acabó titulándose: Speak To Me.

     El resultado es este grandioso inicio (aunque en ediciones posteriores, en el tracklist, suelen ir juntas las dos canciones, y no como pistas independientes), que os recomiendo que escucheis a todo volumen y con los ojos cerrados:


      Pero volvamos al principio. El disco se grabó intermitentemente en varias tandas de sesiones, acomodadas a las fechas de las giras de la banda, entre junio de 1972 y enero de 1973, justo después de haber terminado de componer, grabar y publicar la banda sonora de una película documental francesa (La Vallée) que acabaría siendo el 7º disco de los Pink Floyd: Obscured by Clouds.

Alan Parsons, el ingeniero de sonido
      Para ello, volvieron a los famosos estudios de Abbey Road de la EMI, y se usaron los principales avances tecnológicos de la época, como sintetizadores analógicos, una mezcla de 16 pistas, e incluso la grabación en sonido cuadrafónico, que luego sería mezclada en stereo para su edición comercial.

     La EMI les asignó como ingeniero de sonido a uno de los de plantilla, un viejo conocido: Alan Parsons, que ya había participado en discos de Wings y de los Beatles como el famoso Abbey Road y el Let It Be, y también con los propios Pink Floyd en el Atom Heart Mother.

     Alan conocía bien su oficio y se aplicó a ello, pero todo muy artesanal, con los medios de la época. Como dijo en una entrevista mucho tiempo después:

“Esto fue antes de que existieran los efectos digitales, digital era sólo una palabra de moda en ese momento. Cualquier efecto que se hiciese antes de 1975 se hacía ya sea con cinta, con cámaras de eco o con algún tipo de tratamiento acústico. No existía ninguna mágica caja negra como las que hay ahora. Realmente hemos trabajado duro en esos días para capturar un nuevo sonido. Tienes que estrujarte el cerebro para decir hmm, ¿qué podría hacer para realizar esto en forma diferente? De hecho, mi esposa me acaba de mencionar que trabajar así también significó no tener vida social en esa época.”

     El éxito del disco fue una de las cosas que animó a Alan Parsons, que ganó el premio Grammy en su categoría por el trabajo, a iniciar su propio proyecto comercial como compositor y productor: The Alan Parsons Project, pero curiosamente, y pese a las multimillonarias ventas que hicieron ricos a los Pink Floyd y a los ejecutivos de la EMI, por aquella época Alan era un asalariado en plantilla de los estudios, así que sólo cobró por su participación en el disco su salario habitual: 35 libras semanales, lo que hoy día sería equivalente a menos de 490 €. No estaba mal para la época, pero desde luego no se puede decir que sacara tajada económica.

Como dijo en una entrevista en 2003: “Creo que todo el mundo siente que logré colgar el resto de mi carrera del Dark side of the Moon, en lo que hay parte de verdad. Pero aún me despierto de vez en cuando, frustrado por el hecho de que hicieron incontables millones y que un montón de gente involucrada en grabación, no.”

La que si logró sacar tajada fue Clare Torry.

Richard Wright, teclista y voces
     Durante las interpretaciones en vivo del disco, previas a su grabación, había un pequeño tema instrumetal, compuesto por Richard Wright e interpretado al órgano al que acompañaban con citas grabdas procedentes de la Biblia, o de discursos religiosos, y que ni siquiera tenía título: la conocían simplemente como "La canción de la religión" o "La secuencia de la mortalidad".
     Pero cuando llegó el momento de grabarlo se convirtió en The Great Gig in the Sky (algo así como “la gran actuación en el cielo”), un tema instrumental de  piano compuesto por Richard Wright que cerraría la cara A, cuyo título era una alegoría de la muerte, y las citas de la Biblia se sustituyeron por un par de fragmentos de las entrevistas de Nick:

     Un fragmento de Gerry O’Driscoll, el portero / conserje de los estudios Abbey Road: “Y no tengo miedo a morir. Algún día lo haré, no me importa. ¿Por qué debería asustarme morir? No hay razón para ello. Algúna vez tienes que irte.”  Y otro, casi inaudible, cerca del final, a los tres minutos y medio de cannción, grabado por Puddy Watts, la madre de la actriz Naomi Watts: “Nunca dije que me asustara morir”.

     Cuando ya estaba grabado, y a dos semanas de terminar la mezcla definitiva, Alan Parsons convneció al grupo de que, además de las voces procedentes de las entrevistas, se incluyeran unos coros. Para la grabación del disco, habían contado con las voces (dos masculinas y dos femeninas) de 4 cantantes de sesión para hacer los coros: Doris Troy, Liza Strike, Leslie Duncan y Barry St John. Pero Alan le pidió a una quinta vocalista, su amiga Clare Torry, que los hiciera en este tema.

Clare Torry
      Clare, que por entonces tenía 22 años,  era una de las cantantes de sesión que trabajaban habitualmente para la EMI, había hecho las voces en anuncios de TV y ya había grabado antes con otros grupos, incluyendo a los Pink Floyd y lo seguiría haciendo después, convirtiéndose también en vocalista de The Alan Parsons Project. En 2006 incluso sacó un disco propio. No era demasiado fan de la música de los Pink Floyd, y además la sesión de grabación fue un domingo por la mañana y ella tenía entradas para un concierto de Chuck Berry esa misma tarde, así que no acudió a la cita con demasiado entusiasmo.

     Como el tema era un instrumental no tenía letra que cantar ni parecía haber sitio para segundas voces ni coros de acompañamiento. Según dijo Roger Waters en una entrevista, Clare se presentó en el estudio, le pusieron el tema, y ella dijo:
 "-No hay letra. – Es sobre la muerte, chica. –le dije como indicación.

     En una entrevista en 2005, Clare lo contaba así:
“Entré, me puse los auriculares y empecé con los 'Ooh-aah, baby, baby – yeah, yeah, yeah.' Ellos dijeron, 'No, no. No queremos eso. Si lo quisiéramos habríamos traído a Doris Troy'. Dijeron 'Prueba con notas más largas', así que empecé a hacerlo un poco de esa manera. Y al cabo de un tiempo ya me estaba familiarizando con la música... Entonces fue cuando pensé ‘Quizás debería simplemente simular que soy un instrumento más’. Así que les dije, ‘Poned la pista desde el principio otra vez'.
       Después de algunas tomas, la banda quedó satisfecha, de hecho impresionada, con la voz de Clare, y ella se marchó cobrando por su participación 30 libras, que era el salario por una sesión de grabación en domingo.


      Y aquí podría haber quedado la cosa, pero en 2004 Clare decidió demandar a Pink Floyd y a la EMI alegando que su improvisación vocal en el tema tenía tanto mérito como la composición instrumental de Richard Wright, y que por lo tanto le deberían corresponder derechos de autor como co-autora de The Great Gig in the Sky. Finalmente, en 2005 llegaron a un acuerdo ventajoso para ella, y aunque los términos exactos no se revelaron, es cierto que en todas las ediciones posteriores de Dark Side of The Moon, como puede observarse en las fotos, en los créditos aparecen como co-autores del tema Wright y Torry, mientras que en las originales del LP o en las primeras en CD, sólo aparece Wright.

Creditos de la edición en vinilo (izqda.), en CD (centro) y de ediciones en CD posteriores a 2005 (derecha)

Como dijo en 2009 David Gilmour:
“Clare Torry realmente no tomó parte. Ella fue una idea de Alan Parsons. Queríamos poner a una chica en el tema, gritando orgásmicamente. Alan había trabajado con ella previamente, así que le dimos su oportunidad. Y estuvo fantástica. Aunque tuvimos que animarla un poco, y le dimos algunas pistas...”



     Bueno, pues para no hacerlo más largo, otro día seguiremos con la historia de este disco mítico...

1 comentario :

  1. ¡¡Genial Seldon!!! curiosidades sobre esta obra maestra de las que no tenía ni idea. Quedo a la espera de la continuación.
    Comparto en mi página feisbookera de música ;)

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