De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 4 de julio de 2013

Hannibal, el canibal inapetente


      El personaje de Hannibal Lecter se convirtió en uno de los villanos más famosos de la historia del cine en 1991, a raíz de la película El silencio de los corderos, aunque ya era conocido de muchos fans desde unos años antes (1988) cuando se publicó la novela de Thomas Harris.

      Sin embargo, tanto la novela como la película no eran más que secuelas en realidad. La primera aparición de este personaje se remonta a 1981, cuando Harris lo incluyó como un personaje secundario de su libro El Dragón Rojo, que también tuvo una adaptación al cine anterior (en 1986) a convertirse en mundialmente famoso: la película, Manhunter, de Michael Mann (en la que por algún problema con los derechos se le llama Doctor Lecktor)

   Curiosamente, aunque si hablamos de cine, es muchísimo mejor la secuela (El silencio de los corderos), como novela las tornas se invierten y la primera, El Dragón Rojo es bastante mejor.



      El gran acierto de Johnatan Demme fue ver el potencial del personaje, y colocarlo en el centro, como protagonista, en lugar de cómo un secundario de lujo, como de hecho ocurre en ambos libros. Harris debió tomar nota, e hizo lo mismo cuando escribió un tercer libro titulado simplemente Hannibal, bastante peor que los otros dos como también ocurrió con su adaptación cinematográfica (Hannibal de Ridley Scott, con un final diferente al del libro), y luego cuando escribió una precuela que exploraba los orígenes y la juventud del buen doctor, que también tuvo su adaptación cinematográfica: Hannibal, el origen del mal, y que tampoco está a la altura de las anteriores.
      Resulta curioso ver como de los 4 actores que han interpretado a Lecter (si no contamos al niño que lo interpreta en su infancia), el gran Anthony Hopkins les da sopas con hondas a todos: Lecter siempre tendrá la cara de Hopkins en el imaginario colectivo.

    Volviendo a El Dragón Rojo, después del éxito arrollador de El silencio de los corderos, y para rentabilizar que el año anterior se había estrenado la adaptación de Hannibal, en 2002 se hizo una segunda adaptación cinematográfica del libro para que Anthony Hopkis pudiera interpretar a Lecter. El Dragón Rojo de Brett Ratner es mejor que el de Thomas Mann (con su banda sonora ochentena llena de sintetizadores y su ambiente que a veces recuerda a un capítulo de Miami Vice) más fiel al libro (sobre todo el final, con mucha más garra) y de hecho tiene un reparto de lujo: Edward Norton, Ralph Fiennes, Harvey Keitel, Emily Watson,...

    En el libro El silencio de los corderos, se menciona que sólo hay dos víctimas vivas del Doctor Lecter, una es el multimillonario Mason Verger, que tendría un importante papel posteriormente en Hannibal, y el otro es Will Graham, un investigador del FBI que precedió a Clarice Starling, y que aunque fue atacado por Lecter sobrevivió y de hecho fue quién lo atrapó y logró que lo encarcelaran de por vida en el psiquiátrico.
      También se cuenta la colaboración entre Graham y Lecter, al que pide ayuda para atrapar a otro asesino en serie (y que luego se repetiría tal cual con Starling) y se mencionan los hechos anteriores, cuando Graham logró descubrir a un asesino en serie llamado Garrett Hobbs. Ahora, esta franquicia llega a la televisión, en forma de serie, titulada simplemente Hannibal, en la que se cuentan esos sucesos anteriores, empezando por el caso de Hobbs.

    Además de Graham, hay muchos otros personajes secundarios de El Dragón Rojo, con sutiles dapataciones: su jefe en el FBI, Jack Crawford, que aquí es negro y está interpretado por Lawrence Fishburne, el molesto reportero del tabloide sensacionalista sobre crímenes sangrientos Freddie Lounds, aunque aquí es una mujer y ahora escribe un blog (las nuevas tecnologías mandan), el presuntuoso y pedante Doctor Frederick Chilton, al frente del hospital psiquiátrico de Baltimore, el trío de investigadores de la escena del crimen del FBI (Beverly Katz o Brian Zeller, y Jimmy Price) o el psiquiatra Alan Bloom, que aquí es doctora, se llama Alana Bloom y es amiga (al menos de momento, aunque parece, por lo que se sugiere, que van a pasar a más) de Will Graham.

     Y por supuesto está Lecter, interpretado por Mads Mikkelsen. Curiosamente, aunque por su físico probablemente a priori sea el actor más indicado para interpretar a Hannibal el caníbal porque el personaje es originario  las repúblicas bálticas (creo que era Lituano) y Mikkelsen es danés, como podréis imaginar no llega a la altura de Hopkins.

     Como en el resto de la franquicia, Lecter es un gourmet refinado, aficionado a la alta cocina, de hecho, como guiño, cada episodio de la serie tiene como título una palabra francesa relacionada con la cocina (Aperitivo, Sorbete, Asado,...). Y por supuesto es psiquiatra. De hecho, en la serie se cuenta cómo se conocen Lecter y Will Graham.

     Will Graham es un colaborador del FBI que actualmente se dedica a dar clases a los futuros agentes en la academia sobre los perfiles psicológicos de los psicópatas y asesinos, pero que fue uno de los “perfiladores” es decir, uno de los que trazaba dichos perfiles psicológicos.

     Cuando un asesino en serie conocido como el Empalador (o el Alcudón) de Minesota (porque secuestra a chicas de instituto, las mata y las empala en las cornamentas de ciervos, de forma similar a como el pájaro, el alcaudón, hace con sus presas en los arbustos de espinos) se cobra su última víctima, Crawford decide sacar de su “retiro académico” a Graham y pedirle ayuda con el caso.

     Sin embargo, su amiga Alana Bloom no está de acuerdo y cree que puede afectar a la salud mental de Graham, así que por sugerencia suya, Crawford también pide ayuda como colaborador al Lecter, más bien con la misión secundaria de que le eche un ojo y controle pisquiátricamente un poco a Graham.

    Así Lecter conoce a Graham, empieza a tratarlo profesionalmente y llegan a ser incluso amigos. Aunque obviamente no imagina que el propio Lecter es un asesino en serie, ni sabe nada de sus particulares aficiones gastronómicas, y la serie se basa en ver cómo Lecter manipula a Graham e interfiere con sus crímenes y en el suspense de adivinar cómo y cuando Graham empezará a sospechar del buen Doctor.

     ¿Y por qué se supone que Graham necesita tratamiento? En la novela El Dragón Rojo se cuenta que el investigador del FBI era el mejor perfilador psicológico, porque tenía la rara capacidad de empatizar con el asesino al que estaba investigando, de ponerse su lugar y de llegar a pensar como él. De hecho esa es la mejor parte del libro, la más lograda: las escenas en las que Graham se pone en el pellejo del asesino, contadas a base de diálogos mentales y de sus pensamientos, de forma que llega a sumergir al lector en la psicología del personaje.

     Aquí, en la serie, no es sólo que Graham sea el mejor en su trabajo, sino que incluso es demasiado bueno. Es una mezcla extraña: un tipo solitario (que vive en una apartada casa en el campo con los perros abandonados que se dedica a adoptar) con pocas habilidades sociales, con algunos síntomas casi de autismo... salvo por el  hecho de que precisamente tiene una capacidad de empatizar exagerada con los criminales, su mente es como una esponja que absorbe los pensamientos de los asesinos... y claro, algo se queda dentro y le afecta. Básicamente se nos cuenta que casi es un enfermo mental y, como el reportero (aquí reportera) Freddie Lounds llegaba a sugerir en El Dragón Rojo, en el fondo Graham piensa como un psicópata porque tiene la mente de un psicópata. Y esto es precisamente lo que atrae a Lecter, que casi lo ve como un alma gemela además de cómo un rival a su altura.

     Por supuesto, existen guiños a la película de Demme, como incluir en un episodio la historia de de una futura agente de la academia que es enviada por Crawford a investigar un caso... ¿os suena?

     O la escena de la visita al hospital psiquiátrico desfilando por un pasillo de celdas en los sótanos.

     Y de hecho, según parece, el creador de la serie quiere que esta tenga hasta siete temporadas, las tres primeras con “material original”, la cuarta, quinta y sexta rehaciendo respectivamente las historias que se relatan en El Dragón Rojo, El silencio de los corderos y Hannibal (con lo que volverían a aparecer personajes icónicos de la saga como la agente Starling), y la séptima para resolver todas las tramas y ver que pasó finalmente con Lecter. 

     Sinceramente, espero que no. Se supone que esto es un thriller, y lo peor que le puede pasar a un thriller es que provoque aburrimiento porque thrill significa emoción, entusiasmo, exicitación...  Nada más lejos de la realidad.

    La serie es lenta, pesada y repetitiva. Lo que en la novela El Dragón Rojo estaba muy bien contado (cómo Graham, interiormente, era capaz de ponerse en la piel del asesino) aquí se resuelve a base de unos flashes en los que vemos efectivamente al agente en la escena del crimen en el lugar del asesino.

     Mientras que en otras películas o novelas de la franquicia se centraban en un serial killer, aquí te saturan: cada episodio o como mucho cada dos episodios hay un nuevo caso, con un nuevo asesino en serie y su retahíla de víctimas ¿de verdad hay tantos asesinos en serie simultáneamente activos en Estados Unidos? Y acabas cansado de ver escenas en las que Graham parece que está cada vez más loco y no sabes, ni tu ni él, si lo que te enseñan en pantalla es real o sólo imaginaciones suyas.

    Así que a fuerza de repetir el esquema una y otra vez la trama principal avanza, más bien se arrastra, muy lentamente, a base de escenas con largas charlas con Lecter y Graham muy serios, con cara de circunstancias los dos. Y para rizar el rizo, Lecter también tiene su propio terapeuta, una psiquiatra a la que visita (interpretada por Gillian Anderson, la agente Scully de Expediente X) con lentas escenas en las que también charlan los dos, muy serios y trascendentales ambos. Aunque algo si que hay que reconocerle: el final de la temporada si es bueno, con sus sorpresitas finales....

      Habrá segunda temporada, pero mucho tiene que mejorar la serie para que sean tolerables siete años de episodios...




5 comentarios :

  1. Eres un Snob y me tocas los cojones.Haces genial tu trabajo.

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  2. Has plasmado con exactitud todo lo que pienso de la serie después de ver los 12 primeros capítulos. Me alegra saber que el final de la primera temporada es bueno, lo veré esta noche.

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  3. Parece que no has visto la segunda temporada. Acuciada por la posible cancelación en la segunda hay mucha más acción y todo se precipita bastante.
    Lo mejor que he sacado de esta serie es que me ha reconciliado un poco con el cine. He vuelto a ver El silencio de los corderos y he disfrutado de lo mejor de este género, de como en dos horas y con mucho talento se puede contar más y mejor que en dos temporadas.

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    1. Pues no. No he visto la segunda temporada y no hacen más que recomendármela ¿tendré que darle una segunda oportunidad?

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    2. Creo que ya respondí a eso pero por si tienes dudas te adelanto que en su segunda temporada sigue siendo la misma serie. :)

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