De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 15 de septiembre de 2013

Falling Skies. Mediocre, aunque algo mejora con el tiempo

    Falling Skies es una serie a la que  vendieron como el entretenimiento veraniego hace un par de años (los 10 episodios de la primera temporada se emitieronn durante el verano de 2011), pero de calidad: una serie de ciencia ficción y extraterrestres, original nada más y nada menos que de Steven Spielberg.
      Lo de entretenimiento veraniego es cierto y lo de que está metido Speilberg, como creador de la idea, productor ejecutivo, también, pero lo de original y lo de ciencia ficción ya no lo es tanto.


     La idea que desarrolla la serie es la de una invasión alienígena a la Tierra, que diezma la población, destruye todas las ciudades grandes (sobre las que erigen unas estructuras enormes) y somete a los humanos.

     Lo más novedoso es que eso no se ve en la serie, de hecho eso sólo se cuenta, en poco más de un minuto, y de una manera muy curiosa y muy bien hecha: mediante dibujos de niños pequeños y el relato de estos.

        La serie se centra en las secuelas de la invasión, no tanto en la batalla por la conquista sino en el ¿qué pasa después de que nos hayan conquistado?

    Pues lo que tenemos es unos alienígenas parecidos a insectos de varias patas a los que llaman deslizantes y unos robots bípedos a los que llaman máquinas y que se dedican a intentar matar y diezmar a todo bicho viviente que se encuentran.

     Porque lo los humanos que quedan se han empezado a organizar, poco más o menos y a formar una especie de resistencia. Y digo que lo intentan porque hay que ver la mala puntería que tienen: cruzan media galaxia, destruyen el 90% del planeta, tienen unos láser la leche de potentes, pero la mayoría de las veces no son capaces de cargarse a un grupo de chavales con pistolas, fusiles y como mucho una ametralladora.

     Unos 6 meses después de la invasión, que es cuando empieza la serie, vemos que la resistencia se ha organizado:  En la serie los que tienen un poco de formación militar, o son militares dirigen al resto, centrándose en lo que llaman “la 2ª de Massachussets” -porque están a las afueras de la destruida ciudad de Boston-, al mando del Capitán Weaver, un militar de formación.

     Tenemos el médico, el viejo profesor de ciencias, la pediatra que se convierte de la noche a la mañana en médico de campaña, al profesor de historia en la universidad,... y claro también tenemos a los delincuentes (capitaneados por Pope), no muy aficionados a la disciplina ni a acatar órdenes de nadie, aunque si echan una mano matando bichos alienígenas, bienvenidos sean.

    Vayamos por partes: decía al principio que la serie no era ni demasiado original ni demasiado de ciencia ficción. ¿Por qué?  

      Respecto a lo primero, la verdad es que le debe bastante al planteamiento postapocalíptico de Jericho, que era 5 años anterior, postapocalíptico y a la configuración de personajes de The Walking Dead (un año anterior a esta), por citar sólo dos precedentes. La diferencia es que ambas, sobre todo The Walking Dead son mucho más entretenidas y mantienen bastante mejor la tensión. A Falling Skies le falta fuelle, es demasiado lenta y hay capítulos en los que simplemente aburre.

      Y respecto a lo segundo, realmente se nota que a Spielberg y compañía lo que menos le interesa son los extraterrestres y la ciencia ficción. Esto no es una serie sobre alienígenas, en realidad es una serie sobre la familia, la moral familiar y cómo ser buen padre.

      El protagonista es Tom Mason, que antes de la guerra era profesor universitario (de Historia) y perdió a su mujer, y que ahora se ha convertido en uno de los líderes de la resistencia militar, y tiene que cuidar de sus hijos díscolos: el mayor, un adolescente rebelde e impulsivo que se dedica a matar aliens con papá mientras intenta ligarse a una rubia de armas tomar (dura, de pasado un poco misterioso y con una puntería impresionante), el mediano, que ha sido secuestrado por los alienígenas, y el pequeño, sólo un niño al que le cuesta aceptar que no tiene los caprichos y las cosas que tuvieron sus hermanos a su edad, pero que tampoco puede ir a matar bichos con ellos.  Vamos un poco como Bill Cosby: la importancia de la familia, la moral, buenos muy buenos y malos muy malos,...

     Y para completar la serie familiar (que es lo que de verdad es esta serie), el buen profesor y la doctora del grupo (que también pidió a su marido y a su hijo en la invasión, y que acaba haciéndose amiga de la rubia) se consuelan mutuamente.

      Probablemente la parte más original de la historia tenga que ver con los niños subyugados: se supone que los aliens no matan a los niños y adolescentes; si pueden los capturan vivos y les ponen lo que los protagonistas llaman “yugo”, una especie de parásito que se acopla a la parte trasera del cuello y la espalda y por lo que se ve penetra con unas agujas en la columna vertebral del sujeto, de forma que quitarles el  yugo podría significar matarlos.

      ¿Y para qué hacen esto? Bueno, se suponen que con el yugo controlan su voluntad y su mente, pero no queda muy claro si los quieren como mano de obra esclava, o como qué.
    En cualquier caso es una buena excusa argumental eso de ir a “liberar a nuestros hijos” para una serie del estilo de ésta.

      Y no es que sea una serie mala por el simple hecho de ser una serie familiar, llena de buenos sentimientos y de moralina, y donde, a diferencia de otras seréis más adultas, no hay tipos despreciables, o protagonistas de moral dudosa o donde no hay sexo, y la violencia es de mentirijillas. Simplemente es que es un producto bastante mediocre, que oscila entre flojo y regular, según los días.

      La segunda temporada continúa en la línea de la primera, pero moviéndose. Es decir mientras en la primera estaba acuartelados y resistían, en la segunda buscan la “tierra prometida” en forma de una supuesta ciudad, la nueva capital de los Estados Unidos, donde se está formando el nuevo gobierno libre. Pero la verdad es que el interés no aumenta demasiado, hasta los últimos capítulos, donde se plantea una cosa interesante: cómo un grupo acostumbrado a combatir, sobrevivir y moverse, puede no cuadrar en una sociedad embrionaria, donde empieza a haber otra vez organización, normas, leyes... y comienzan a estar más preocupados por la seguridad que por la libertad.

      El final de la segunda y la tercera temporada se meten por otros vericuetos, y empiezan a aparecer temas como el nacimiento de una nación, la expulsión de los invasores opresores, incluso aliándose con otros aliens para lograrlo, o cómo lo que parecer un gobierno democrático en el fondo no es más que una dictadura camuflada y si merece la pena derribarlo. Todo ello con cierto paralelismo patriotero a la revolución americana contra los ingleses y al nacimiento de los Estados Unidos.


      En cualquier caso, parece que no todo el mundo opina como yo, pues verano tras verano la serie se mantiene, nos regala otros 10 episodios, y ya se ha anunciado una cuarta temporada para el 2014.

3 comentarios :

  1. Pues Seldon.después de leer.tu entrada me he convencido plenamente para no verla. Para todo eso me quedo con The Walking Dead en la que por lo menos veo zombies ( que me encantan! ;-)

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  2. Hola, lo primero te felicito por el blog, he llegado a el tras leer una crítica en filmaffinty que lo enlazaba, y como cerrando el círculo, tras leer este artículo, mientras escribía este comentario, he decidido convertirlo en crítica en dicha página, ya que refleja perfectamente lo que pienso de esta serie y en general de muchas de las obras de Spielberg. A continuación te lo dejo:

    Spielberg es un experto en estafas, hace años que cada vez que veo su nombre relacionado con algo me pongo en guardia, y pienso algo así como "espera ¿es buena idea aceptar el caramelo de este señor mayor que me invita a ir a su casa?" y no, no es buena idea.

    Este señor le interesa una cosa, meterte en la cabeza el arquetipo del "ciudadano que debes ser", claro, desde su punto de vista. Siempre, siempre adoctrina, te plantea una situación que hay que recomponer, un divorcio, alguien rebelde (pero light), malas relaciones hijo padre, etc... Nunca acepta salidas alternativas, solo hay un "buen ciudadano", no plantea circunstancias de moral difusa, el camino es claro, el espectador lo ha de visualizar, y la serie, película, lo que sea, siempre llega a ese fin perseguido.

    Todo ello lo suele envolver en un engaño, te presenta un mundo ajeno al habitual, monstruos terroríficos, grandes efectos, pero el nudo, lo gordo, son interacciones personales, solo hace melodramas casposos.

    ¡¡¡Que le den señor Spielberg, a otro niño con sus caramelos!!!

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    1. Bienvenido Similaum, y muchas gracias por tu comentario.
      Espero que te pasese de vez en cuando por aqui :-)

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