De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

miércoles, 29 de enero de 2014

Wish You Were Here (I): ¡Ojalá estuvieras aquí!


     Tras el monumental éxito de Dark Side of the Moon, el listón estaba muy alto para los Pink Floyd... pero en 1973 ellos todavía no eran demasiado conscientes de eso, y se pusieron a buscar un nuevo proyecto.

      Lo que les salió, año y medio después, fue Whish You Were Here, un disco de transición entre la época post Syd Barrett (una vez expulsado de su propio grupo)  y el dominio absoluto que Waters ejercería sobre la banda en años posteriores. Durante esos años en los que funcionaron como conjuntamente como un grupo (liderados por Roger Waters, pero con todos aportando ideas por igual).

       Fue un disco que no gozó tanto del favor de la crítica como el anterior Dark Side of the Moon, y que, aunque mucho más asequible comercialmente al público general (sobre todo al público posterior, no contemporáneo de esos primeros años 70) irónicamente tampoco llegó a vender más: con el tiempo sólo fue el tercer disco mas vendido del grupo, con unas ventas estimadas (en 2004) de 13 millones de copias... Aunque tanto Waters como Gilmour han declarado que es su disco favorito de la banda. Y en lo personal, también es mi disco favorito de los Pink Floyd.


     Durante algún tiempo barajaron la idea de hacer un disco experimental, creado enteramente a partir de sonidos de objetos cotidianos y cacharrería casera común, tales como botellas de vino, botes de pintura en spray, cintas de goma, tazas, copas, platos y demás. Llamaron a este proyecto de disco "Household Objects". Y así, entre finales de octubre y principios de diciembre del 73 grabaron algo de material en el estudio. Pero pronto se dieron cuenta de que los tres temas que llegaron a grabar apenas si podían considerarse música, y abandonaron el proyecto. Las cintas se reciclaron y lo grabado se perdió en su mayor parte; sin embargo algunas de las grabaciones (como por ejemplo los sonidos hechos pasando los dedos por el borde de copas llenas de agua a diferentes alturas) acabaron siendo utilizadas. A ver si os suena esto, sacado de ese proyecto fallido:


      ¿Os suena?. Pues sí, efectivamente este material se incorporó al inicio de la suite que mas tarde se acabaría conociendo como Shine On You Crazy Diamond, a la que irían dando forma durante 1974, en los conciertos de su gira por Europa, como solían trabajar por entonces: durante las giras no sólo interpretaban temas de sus discos anteriores, sino que también interpretaban temas nuevos, inéditos, que iban probando y modificando en vivo, hasta perfeccionarlos e incluirlos en su siguiente disco.


     En esta ocasión, para la grabación del disco no pudieron contar con Alan Parsons: este estaba enfrascado en la creación de su Project, y comenzó a grabar el que sería su primer disco (Tales of Mystery and Imagination, basado en los cuentos de Poe) a mediados del 75. Por lo que lo sustituyeron por  Brian Humphries, que ya había grabado con ellos More. El resultado fue un disco lleno de efectos de sonido y con un profuso uso de sintetizadores.

      El “Diamante Loco” del título del tema principal hace referencia al antiguo fundador del grupo, Syd Barrett, expulsado por el resto de la banda debido a sus problemas con las drogas, y que había pasado algún tiempo ingresado en una institución psiquiatrita debido a sus problemas con la esquizofrenia. Algunos interpretan que las iniciales del título Shine on You crazy Diamond son un anagrama de S-Y-D. De hecho no solo este tema, sino todo el disco trata de la sensación de pérdida por el compañero que ya no estaba (el que fuera el genio creativo de la banda) y la alienación que les producía la industria musical.

Recuerda cuando eras joven
Brillabas como el sol
Sigue brillando, diamante loco.
Ahora tienes esa mirada en tus ojos,
Como agujeros negros en el cielo.
Sigue brillando, diamante loco.
Quedaste atrapado en el fuego cruzado
De la niñez y el e strellato
Llevado por una brisa de acero
Adelante, tú, Objeto de risas lejanas
Adelante, tú, leyenda, mártir,
Y ¡brilla!.
Alcanzaste el secreto demasiado pronto
Y lloraste por la Luna
Sigue brillando, diamante loco.
Amenazado por las sombras de la noche
Y expuesto en la  luz.
Sigue brillando, diamante loco.
Bien, gastaste tu bienvenida
Con precisión aleatoria
Cabalgando la brisa de acero.
Adelante, tú, loco delirante y visionario
Adelante, tú, pintor, tú, flautista, tú, prisionero,
Y ¡brilla!.

      Lo cierto es que, tras ser expulsado del grupo, Barrett llegó a grabar dos discos en solitario en 1970, aunque con la colaboración de sus antiguos compañeros, y durante un tiempo pareció que superaría sus problemas mentales; pero no fue así.

Syd Barret en 1970 y en 1975
     Los Pink Floyd le perdieron la pista en 1972 y en junio del 75, cuando hacía más de dos años que no lo veían y estaban en los estudios de grabación haciendo las mezclas del disco, Syd se presentó una mañana.

     Había engordado mucho, estaba calvo y se había afeitado las cejas, así que nadie lo reconoció. Dave Gilmour creyo que era amigo de Roger Waters hasta que le preguntó quien era y Roger le contestó que no lo sabía. Finalmente acabaron reconociéndolo, aunque la visita fue bastante turbadora. Barrett estaba como como ausente, medio ido. Richard Wright dijo en una entrevista en 2004:
Él [Barrett] se levantó y dijo ‘Bueno, ¿dónde pongo mi guitarra?’. Y por supuesto no había traído ninguna guitarra consigo. Y se dijimos ‘Lo sentimos, Syd, la parte de guitarra ya está terminada’.
      Se conserva una famosa foto de la visita de Barret al estudio  ese día 5 de junio, en la que está irreconocible. Años después, en The Wall, la película de Alan Parker, el personaje de Pink aparece también como ausente y abstraído de la realidad y con las cejas afeitadas.



      Originalmente, la idea era repetir el esquema que ya habían empleado antes en discos como Meddle o Atom Heart Mother: una larga suite, en su mayor parte instrumental, que ocupase toda la primera cara del disco, y canciones sueltas en la segunda. Sin embargo, cuando empezaron a grabar Shine On You Crazy Diamond, entre enero y junio del 75,  se fueron dando cuenta de que era demasiado larga para eso: se iba a convertir en el tema más largo de Pink Floyd superando los 26 minutos, que era peligrosamente cerca de lo que el soporte vinilo permitía (aunque lo normal eran 22 o 23 minutos por cara, era posible, y ya se habían lanzado algunos discos así, superar los 25 minutos, pero a costa de hacer el microsurco menos profundo –y por tanto menos estrecho- lo que obligaba a grabar con un volumen más bajo y hacía que el disco se rayase fácilmente y la aguja tendiera a salirse del surco).
      La suite estaba dividida formalmente en nueve movimientos o secuencias encadenadas, tituladas simplemente con números romanos: Parte I, Parte II, hasta Parte IX. Debido a su enorme duración Roger Waters tuvo la idea, durante la realización de mezcla final del tema , de dividirlo en dos mitades, una abriendo el disco y otra cerrándolo, de forma parecida a lo que habían hecho con el latido del corazón al inicio y al final de Dark Side of The Moon.

Como ocasiones anteriores, no había separación formal entre las partes, así que era difícil saber donde empezaba una y acababa la otra. La división más común es esta:
  • La Parte I comienza con el fade-in de sintetizadores y contiene el primer solo de guitarra de David Gilmour
  • La Parte II comienza en 3:54 con el característico riff de 4 notas que identifica al tema (al que se conoce como "Tema de Syd") y que se repite varias veces e incluye el segundo solo de guitarra y la entrada de la batería de Mason.
  • La parte III empieza en 6:27 con el solo de sintetizador de Rick Wright y contiene el tercer solo de Gilmour, con un estilo más de blues.
  • La parte IV (8:42) es la que contiene la letra (la que puse más arrriba), cantada por Roger Waters.
  • Y la Parte V (11:10) es la que contiene los saxofones, tocados por Dick Parry, hasta enlazar, mediante un efecto de viento soplando, con el siguiente tema del disco.
En cuanto a la segunda mitad, la que cierra el disco, repite un esquema parecido:
  • La Parte VI enlaza con el tema anterior con el mismo efecto de viento y contiene el riff de bajo y la parte rítmica de la Fender Telecaster de Gilmour.
  • La Parte VII empieza a los 4:39 y -como la IV- contiene la parte vocal cantada por Waters.
  • La Parte VIII (desde el minuto 6:10) contiene un dúo de guitarras, con Waters tocando la segunda.
  • Y finalmente la parte IX comienza a los 9:07 y es la que Gilmour describía como una lenta marcha fúnebre en homenaje a Syd Barrett.

       El hecho de partirla en dos trozos ha hecho que en la mayoría de las ocasiones, cuando se interpretaba en directo o cuando se incluía un extracto en algún disco recopilatorio se olvidasen a menudo las partes VI a IX. Sin embargo, aquí podéis escuchar las dos mitades unidas.



       Curiosamente, el tema que da título al disco Wish You Were Here, compuesto a dúo por Waters y Gilmour y que es uno de los temas emblemáticos de Pink Floyd, no fue editado como single. Al menos como single físico, pues el 14 de junio de 2013 se editó como single virtual, en streaming, como paso previo, 4 días antes, a la inclusión del catalógo completo de la banda en Spotify.

      Have a Cigar, que es el tema anterior en el disco, y que si fue editado como single, acaba con un solo de guitarra que pasa abruptamente a sonar como si lo estuviésemos oyendo en una radio AM, con una mala calidad de sonido, y que se interrumpe cuando alguien sintoniza los canales de la radio. Se oye la conversión de un hombre y una mujer:
Hombre: '... y la disciplina se mantiene gracias a Dios "
Mujer: "Sí, ahora tomaría usted esta estrella sinsentido?"
Hombre: 'No, no. "
Mujer: "Ahora que es ..."
(Cambio de canal)
"Estoy seguro de que ..."
(Cambio de canal)
       Y luego suenan las últimas notas de la Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky seguidas de la melodía de la guitarra de 12 cuerdas de Gilmour que es el inicio del tema, muy bajita, sonando en mono, sólo por un canal y con los ruidos parásitos propios de una radio. Poco después, por el otro canal, ya entra el sonido limpio del tema.

       La parte de la radio no está trucada:  sintonizaron en la radio AM del coche de David Gilmour y lo grabaron. La parte de la guitarra si: está distorsionada y ecualizada para sonar como si se emitiera a través de una emisora de radio, y mezclada con el resto. Aunque en algunos conciertos de la gira de 1977 Nick Mason sintonizaba, con una radio real en el escenario, una emisora local con la que habían acordado emitieran a una hora determinada la canción, sirviendo así de intro a David Gilmour.

      Coincidiendo con la grabación de este tema, los violinistas Stéphane Grappelli y Yehudi Menuhin  estaban trabajando en otro estudio de Abbey Road, grabando su disco Jalousie. Menuhim era un violinista de formación clásica, pero a la banda les agradaba tanto el sonido jazz del violín de Grappelli, que le pidieron que colabora en el tema. Y lo hizo, grabó una parte de violín para Wish You Were Here, y hasta le pagaron por ello: 300 libras de la época (una cantidad considerable por una sesión tan corta). El resultado fue éste (prestad atención hacia el minuto 3):


       Obviamente esta versión no fue la que finalmente se incluyó en el disco. Durante mucho tiempo se creyó que descartaron el trabajo de Grappelli en la mezcla final, pues su nombre no aparece en los créditos del disco. Sin embargo no es así: lo que ocurre es que se incluyó con un volumen tan bajo e inaudible que los Pink Floyd pesaron que sería un poco insultante mencionarlo en los créditos. Pero al parecer está ahí, al final del tema. Dicen que si escuchais aténtamente y con el volumen muy alto, podréis oir el violín de Grapelli (ahogado por el efecto de viento que hace de enlace con la segunda mitad de la suite Shine On) en esta, la versión definitiva del tema:


La letra de la canción también hace referencia a Syd Barrett:
¿Así que, así que crees que puedes distinguir
el paraíso del infierno?
¿Cielos azules del dolor?
¿Puedes distinguir un campo verde
de un frío raíl de acero?
¿Una sonrisa de un vel?
¿Crees que lo puedes distinguir?

Y ¿consiguieron transformar tus héroes en fantasmas?
¿Cenizas calientes en árboles?
¿Aire caliente en  brisa refrescante?
¿Fría comodidad en cambio?
¿Y cambiaste un papel de reparto en la guerra
por el de protagonista en una jaula?

Como desearía, Como desearía que estuvieses aquí.
Somos solo dos almas perdidas,
nadando en una pecera, año tras año
Corriendo sobre el mismo viejo suelo.
¿Qué hemos encontrado?
Los mismos viejos miedos.
¡Ojalá estuvieses aquí!
       De hecho el verso ¿Puedes distinguir un campo verde de un frío raíl de acero? es una referencia a la canción de Barrett  If It's In You, de sus disco en solitaro The Madcap Laughs cuya letra dice "Sostente tan cerca apretando más / Si, lo estás / Por favor, aguanta en el rail de acero”.



      Y lo dejamos aquí por el momento. Próximamente en otro post terminaré de contar la historia de este disco.

3 comentarios :

  1. Estupendo el análisis Seldon como siempre!! muy interesante, a ver si escucho mañana el disco y vuelvo al post para ir viendo "in situ" todo esto que cuentas.
    ;)

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  2. Buenísimo!!! Gracias por recordaros lo bueno que este peazo de disco y lo buenos que eran los Pink Floyd!! Hmmmm qué maravilla! Gracias!!

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  3. Sabía lo de la visita de Barrett al final de las sesiones y que alucinaron todos del estado en el que estaba. Como bien dices, tras todos estos años, los tres componentes de Pink Floyd recuerdan con mucha emoción esa escena.

    Con lo que he flipado es con lo de Grappelli, no lo sabía. Muy buena la versión con el violín del maestro!

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