De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

sábado, 1 de febrero de 2014

Wish You Were Here (II): ¡Ojalá estuvieras aquí!


      En este post anterior empecé a contar algunas curiosidades en torno a la grabación del noveno disco de estudio de los Pink Floyd, Wish You Were Here, que ocurrió durante la primera mitad de 1975.

       Empecé por hablar del tema que da título al disco, y de la Shine On You Crazy Diamod, el tema principal, la gran suite que abre y cierra el disco. Ahora voy a acabar de contar la historia.

       Mientras que las dos canciones mencionadas antes hablan sobre todo de Syd Barrett, de su decadencia física, mental y creativa, y de la sensación de vacío que su marcha dejó en el grupo,  el resto del disco contiene algunas duras críticas al negocio de la música.


      De hecho en el diseño artístico (realizado como en tantas otras ocasiones por Hipgnosis) Storm Thorgerson incluyó una foto (tomada en el desierto de Yuma en California) de un ejecutivo trajeado y con bombín con un disco en la mano y apoyando el pie en su maletín, al que llamaba “Floyd Salesman”. 

     Thorgerson decía que representaba al vendedor vendiendo su alma y que el hecho de que no tuviera rostro ni muñecas ni tobillos era para acentuar que no era más que un traje vacío.

     Estas críticas al negocio de la música están presente por ejemplo en Welcome To The Machine, el segundo tema del disco, compuesto íntegramente por Roger Waters, que se inicia con el efecto de sonido de una puerta automática abriéndose, acaba con el sonido de una fiesta, y que está llena de efectos y de sonidos de sintetizador muy elaborados.

    La “máquina” en cuestión es la maquinaria de la industria musical que lo controla todo:

Bienvenido hijo mío.
Bienvenido a la Máquina.
¿Qué has soñado?
Está bien.
Nosotros te dijimos con qué soñar.
Soñaste con ser una gran estrella.





      Las críticas a la industria musical están presentes aún más irónicamente, en en Have a Cigar, otro tema de Roger Waters que abría la cara B del disco y cuya letra es la supuesta parrafada que les suelta un ejecutivo de una discográfica en su despacho mientras les ofrece el puro del título:

Entra, querido muchacho, toma un puro.
Vais a llegar lejos,
vais a volar alto,
no vais a morir nunca.
Lo vais a conseguir, si lo intentáis.
Os van a adorar.

Bueno, siempre he sentido un profundo respeto,
y lo digo con toda sinceridad.
La banda es sencillamente fantástica,
eso es lo que realmente creo.
Por cierto, ¿cuál es Pink?

¿Y te dijimos el nombre del juego, muchacho?
Lo llamamos subirse al chollo.

Quedamos simplemente sorprendidos.
Escuchamos sobre lo de las ventas.
Tenéis que publicar un disco.
Se lo debéis a la gente.
Estamos tan contentos que apenas podemos contar.

Todos los demás están sencillamente verdes.
¿Has visto las listas de éxitos?
Este podría ser un comienzo tremendo,
podría convertirse en un monstruo
si todos juntos tiramos de él como un equipo.

¿Y ya te dijimos el nombre del juego, muchacho?
Lo llamamos subirse al chollo.


    Aunque la conversación es ficticia, al parecer si que es cierto que en sus incicios, un ejecutivo de una discográfica les hizo la pregunta “¿Quién de vosotros es Pink?”.

      El tema es atípico por una razón: originalmente lo grabaron tanto cantado por David Gilmour como cantado por Roger Waters. Incluso llegaron a grabar una versión cantada a dúo por ambos. Es esta:



     Sin embargo no quedaron contentos con el resultado. En el estudio de al lado (el estudio 2 de Abbey Road) el cantautor folk Roy Harper estaba grabando su disco a la vez que los Pink Floyd grababan este tema en el estudio 3 (por cierto, este Roy Harper, aunque puede que hoy no muy famoso, lo fue en su tiempo: por ejemplo, es al que se refieren los Led Zeppelin en su canción, incluida en su tercer disco, Hats Off to Roy Harper.
      En cualquier caso David Gilmour, que era amigo suyo, lo invitó a participar, Roy Harper grabó el tema y fue la versión que les gustó para incluirla en el disco.

    Se convirtió así en una de las dos únicas canciones de Pink Floyd en las que el cantante no era un miembro del grupo. La otra había sido The Great Gig In  The Sky, del Dark Side Of The Moon, y esa, pese a no tener letra, les acabó costando el dinero, como ya conté en este otro post.

      El único single que se editó por separado de este disco, tanto en Estados Unidos como en Europa, fue precisamente Have a Cigar, y esta es la versión que finalmente se incluyo en el disco:




      Cuando llegó el momento de ponerle título al LP se decidieron por Wish You Were Here en vez de por Shine On You Crazy Diamond, y Storm Thorgerson, del estudio de diseño Hipgnosis, encargado de diseñar la carpeta y que había acompañado a la banda durante las gira del 74, decidió que el tema del disco era más la ausencia, la sensación de pérdida en general, de una presencia que dejó un hueco vacío, que Syd Barrett en particular, su declive y su enfermedad mental.

      Y para decorar el interior del album incluyó cosas como la foto de un velo rojo al viento en Norfolk (para recordar el efecto de viento que divide las dos mitades de Shine On), el Floyd Salesman que ya mencioné en el post anterior (para representar Welcome to The Machine), o incluso una tarjeta postal –separada, con los bordes rugosos y perfectamente utilizable si le ponías un sello- con la foto de un nadador buceando en el lago Mono, en California, un  lago salado famoso por sus altos niveles de sales de arsénico y las formaciones de depósitos de cristales salinos que se forman al evaporarse el agua.



       Sin embargo, a Thorgerson las canciones Welcome To The Machine y Have a Cigar  le sugerían la idea de un apretón de manos, así que para la portada del disco decidió utilizar la foto de dos hombres de negocios, trajeados, estrechándose la mano, y uno de ellos quemándose. Pensó que así se enfatizaba la idea del apretón de manos como un gesto hipócrita y vacío, e iba con la expresión “estar quemándose” que algunos músicos utilizaban  para referirse a como las compañías de discos les explotaban con los contratos o les pagaban menos dinero por los derechos de autor. Además la portada representaría que todo ello era una foto también quemada por el borde, y nuevamente no llevaría ni el nombre del grupo ni el título del disco.




     Para hacer las fotos se fueron al complejo de estudios de la Warner Bros en Los Angeles, al cruce de la calle 5ª y la avenida D y allí, entre los estudios nº 16 y 21 (que se ven en primer plano, más atrás están el nº15 a la izquierda y el nº20 a la derecha) situaron a dos especialistas, Danny Rogers y Ronnie Rondell.

   Curiosamente y con el paso del tiempo, este emplazamiento se ha convertido en una pequeña atracción más para los turistas que visitan los estudios de la Warner, e incluso se marca en los mapas del complejo. En el vídeo de más arriba (el de Have a Cigar) podéis ver distintas tomas del emplazamiento real donde se tomó la foto de la portada.

       La fotografía no está trucada: realmente uno de los dos hombres trajeados está ardiendo, con llamas reales. A Rondell, uno de los dos especialistas, le hicieron vestir prendas  ignífugas debajo del traje y un casco protector debajo de una peluca, y empaparon de gasolina tanto el traje como la peluca. Aún así hubo que repetir la foto porque al principio el viento les jugó una mala pasada, soplando en dirección contraria a la esperada y chamuscándole el bigote a Rondell. Se conserva una secuencia de fotos a modo de “making of” de esta portada.

      Sin embargo, esta es una de las dos portadas del disco ¿De donde salió la otra, la del círculo y el apretón de manos robóticas?

     Realmente no es que haya dos portadas distintas. Nuevamente fue idea de Thorgerson, aunque esta vez copió voluntariamente una restricción que para otros fue una prohibición impuesta de forma obligatoria.

      A finales del año anterior (1974) , Roxy Music había publicado su cuarto disco, titulado Country Life (vida campestre), con una portada un poco escabrosa: dos modelos posando en ropa interior más bien transparente.

     La portada fue tan polémica que en muchos países simplemente se cambió (se dejó sólo el fondo de árboles, sin las modelos en primer plano), pero en Inglaterra lo que hizo la discográfica fue distribuir el disco a las tiendas metido en una bolsa de plástico -de un tono negro verdoso- casi opaca, que ocultaba la escabrosa foto, y con una anodina pegatina informando de cual era el disco en cuestión.

      Thorgerson decidió que eso del “arte ausente" de la portada del disco cuadraba bien con el tema de la “ausencia” que inspiraba el disco de los Floyd, así que se empeñó en que la portada original fuera cubierta con una bolsa de plástico similar que no la dejara ver, con una pegatina redonda informado del título del disco y del nombre del grupo.

      Para no hacer la pegatina tan simple, George Hardie, uno de los dibujantes de Hipgnosis diseñó el logotipo de las dos manos de robot emulando el gesto del apretón de manos de la portada real, sobre un círculo en el que se representaban los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. Y así se vendía el disco: enfundado en una bolsa opaca negruzca sobre la que había una pegatina redonda en el centro.


      En el Reino Unido a la EMI/Harvest no le importó demasiado, pero la casa de discos que editaba los discos del grupo en Estados Unidos (y fuera de Europa) era la Columbia/CBS, y no estuvo muy de acuerdo con tanta tontería y con gastar unos cuantos centavos de dólar más en la bolsita y la pegatina de marras, por lo que allí el disco se vendió con su portada original al descubierto.

      A mediados de los 80, cuando llegó el momento de reeditar el disco en CD, en Europa se utilizó el diseño circular  sobre el fondo negro, pero sin mantener la proporción (en un LP el tamaño relativo de la pegatina resultaba mucho más pequeño), mientras que en Estados Unidos y el resto del mundo se utilizó la portada original, tal y como estaba acostumbrados a ver.

     Y ese es el misterio de la (inexistente) doble portada de este disco.



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