De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
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miércoles, 5 de marzo de 2014

Hatfields & McCoys. Famosos por matarse entre ellos


http://www.filmaffinity.com/es/film462189.html     La verdad es que yo no conocía la historia de las familias Hatfield y McCoy antes de ver esta miniserie, pero al parecer es muy famosa en los Estados Unidos, hasta el punto de haberse convertido en el paradigma de cualquier enfrentamiento entre clanes, u odios enquistados durante años.

     Vamos, poco más o menos como en España lo de Puerto Hurraco, pero, al tratarse de los Estados Unidos y del salvaje oeste (segunda mitad del siglo XIX) con muchas más armas y muchos más muertos de por medio.



       Lo cierto es que llegué a esta serie simplemente por ser un western protagonizado por Kevin Costner, aunque en puridad no se desarrolla precisamente en el oeste de los Estados Unidos, sino todo lo contrario, en el este, en la zona del río Tug Fork, la frontera entre Kentucky y el recién creado -por entonces- estado de Virginia Occidental.

Está acabando la guerra de secesión (la guerra civil norteamericana) y los soldados van volviendo a sus casas. Entre ellos, están “Diablo” Anse Hatfield (Kevin Costner) y Randall McCoy (Bill Paxton). Ambos combatientes por el sur confederado, ambos conocidos, casi amigos, y patriarcas de familias vecinas.

    El clan de los McCoy vive en la orilla de Kentucky del río Tug, mientras que el cland de los Hatfield lo hace en la orilla de Virginia Occidental. Por lo que puede verse los Hatfield son más acomodados (tienen prósperos negocios madereros) y tienen mejores conexiones políticas (por ejemplo uno de sus miembros es juez). Y aunque son familias amigas, el hecho de que la guerra haya tratado mejor a Diablo Anse, hace que Randall McCoy esté un poco envidioso y resentido.

      Y todo podría quedar ahí, pero ya se sabe, no habría serie. Ambos clanes son de gatillo fácil, y oídos sensibles ante insultos, la guerra está muy reciente, la sensibilidad muy a flor de piel,... Y pronto comienzan los enfrentamientos.

      Lo que podía haber quedado en alguna enemistad por algún asunto material (la posesión de un cerdo) acaba llevado por ante los tribunales por un abogado (familiar de los McCoy) ante un jurado completamente dividido entre los dos clanes y con un juez que es de la familia Hatfield). Con lo cual no se arregla nada, porque una de las partes siempre se va a considerar tratada injustamente, y la escalada de violencia comienza poco a poco a ascender.

     Al parecer toda la serie está basada en hechos reales y va retratando los enfrentamientos tal como se produjeron: provocaciones, insultos, peleas,... hasta que conduce a la muerte de un miembro de una de las familias. Muerte que necesita ser vengada, por lo que la familia contraria embosca y mata a alguien del clan contrario aunque no tuviese nada que ver con el asunto.


     Y claro el otro clan quiere justicia, aunque en este caso la justicia se toma por mano propia: se captura a los autores, o alguno que pasase por allí se forma un pelotón y sin juicio ni jurado se les ejecuta.  Y poco a poco la escalada va subiendo de tono.

     Esto es quizás lo peor que tiene la serie: al final se convierte en una sucesión de réplica/contrarréplica, de acción/reacción entre los dos bandos que llega a cansar un  poco, la verdad, y a parecer repetitiva (aunque no lo fuera en la realidad). Creo que el formato tiene mucho que ver: son pocos capítulos (sólo 3) pero muy largos (hora y media cada uno): Si quieres hacer una miniserie, hazla de 6 episodios de tres cuartos de hora; si vas ha hacer episodios tan largos como una película mejor sería que cada episodio fuese una historia autocontenida, con su propio inicio y final.

     Es curioso ver como, aunque los cabecillas de ambas familias se contengan, una vez iniciada, la violencia se va realimentando ella sola y ya nada la puede parar.

    Aunque algunos miembros de las familias estén por poner freno y no contestar a una venganza con otra, siempre hay otros más que dispuestos a hacerlo, bien por la vía del calentón poco reflexivo (se llega a cercar una cabaña con mujeres y niños y a prenderle fuego), que luego lleva a lamentar las consecuencias, bien por la más sibilina e insidiosa (uno de los personajes más insidiosos es el del abogado, miembro de uno de las dos familias).
     Incluso en algún momento de la historia parece que aquello se va a convertir en algo así como un Romeo y Julieta en el Oeste: dos clanes enfrentados durante años y el hijo de uno (Jonhsee Hatfield) que se enamora de la hija del otro (Roseanne McCoy). Como os podréis imaginar esa historia de amor tenía un futuro muy negro...

      El caso es que la serie continúa con más pena que gloria acumulando cadáveres en la pantalla, venganza tras venganza, siguiendo fielmente lo que pasó en realidad durante varias décadas.

     De hecho fue por entonces cuando se hicieron famosos: la violencia escaló hasta que hubo una batalla campal, literalmente, entre ambas familias.

     Se llegó hasta el punto de ofrecer recompensas y de formarse cuadrillas para arrestar a los miembros de una familia en otro estado para poder juzgarlos en otro estado soberano, la cosa estuvo a punto de provocar un serio incidente entre Kentucky y Virginia Occidental, la historia llegó a los periódicos que vinieron a entrevistar al clan McCoy, y tuvieron que intervenir los gobernadores de ambos estados.



     En cualquier caso, se ve que el director Kevin Reynolds, que ya ha repetido con Costner en varias ocasiones (Waterworld, Robin Hood, príncipe de los ladrones) tampoco está demasiado fino aquí, y lo que podía haber sino una gran serie, no pasa de ser un western muy largo, lo bastante entretenido, y moderadamente interesante, al que quienes salvan de verdad son los dos actores principales, los cabecillas de las dos familias: Kevin Costner y Bill Paxton.



1 comentario :

  1. Veo que la moda de meter a actores de cine a protagonizar series es clara. Esta me la voy a perdonar a la vista de tu reseña. Aunque los dos actores me gustan, pero no lo suficiente para poner este producto en lista.

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