De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

miércoles, 26 de marzo de 2014

La vida Adele. Espagueti bolognesa y Ostras con limón



http://www.filmaffinity.com/es/film361182.html    Hay películas que no duran tres horas... pero lamentablemente, lo parecen. Claro que, afortunadamente, también hay otras que si que duran tres horas y no lo parecen. La vida de Adele es un caso intermedio: es una película que no sólo dura tres horas (180 minutos justos), sino que también lo parece.

     Y este es el principal problema de la película: que le sobre metraje, que no puedes evitar pensar que hay escenas (muchas) alargadas artificialmente y otras que simplemente sobrarían completamente. Porque para hacer una película que dure tanto y que mantenga el nivel de calidad hay no sólo hay que ser un gran director, hay que ser un genio del cine, y lamentablemente Abdellatif Kechiche no lo es.

    Y es una pena, porque La vida deAdele es una película interesante que podría haber resultado una gran película, y eso pese a la polémica creada, que por otro lado no ha hecho más que darle publicidad y contribuir aún más  a su éxito.






     De las tres horas que dura esta historia de amor y desamor lésbico entre dos mujeres, la primera podríamos decir que más o menos narra lo mismo que se narra en otras películas como Fucking Amal (es el referente más parecido que se me ocurre).

     Es decir el despertar sexual de una jovencita de instituto (Adele, interpretado por Adele Exarchopoulos) y sus dudas respecto a su identidad sexual, que se despejan cuando conoce a Emma (Lea Sydoux) una mujer con el pelo teñido de azul, algo mayor que ella (estudia Bellas Artes en la universidad) que la fascina y la enamora completamente.


      Pero esta película no acaba donde acaba Fucking Amal, porque luego contaría lo que cualquier otra historia de amor (hetero u homosexual, eso da igual), o de desamor: sobre todo la última de las tres horas. Y en cuanto a la hora central... digamos que se la podrían haber ahorrado. Bueno no tanto, pero si no haberla alargado tanto: ¡ay, esas escenas de fiestas y cenas familiares! llenas de diálogos y más diálogos.

      Y no es que los diálogos de la película sean malos: se habla de todo, de arte de filosofía,.. pero la verdad es que llega a cansar un poco cuando, aunque nos valen para conocer a los personajes y su personalidad, contribuyen mucho al metraje pero no hacen avanzar demasiado la acción.

     Y no es que no haya elipsis. Las hay y bastante abruptas y sin indicación (no verás ningún rótulo que diga 3 años después ni nada parecido, aunque tampoco hace demasiada falta), pues los años pasan en la historia.

     Otra cosa que me molesta bastante y que echo en falta es la música, es decir, la falta de banda sonora original: no es que no suene música en la película: la hay a montones, pero siempre es música ambiente, la música que suena en las discotecas o clubs, la música que suena en las fiestas.

    No hay una banda sonora emotiva, que subraye las escenas... supongo que es una decisión consciente del director, quizás para darle más realismo, pero desde mi punto de vista es un error.

     Curiosamente lo que más me gusta de estas escenas es precisamente la metáfora que se establece entre las comidas y los personajes: Adele es joven, inexperta, convencional e hija de una familia convencional... y en su casa se cena espagueti con salsa bolognesa.  Emma es más madura, más culta, más sofisticada... y en su casa cena con ostras zumo de limón y vino blanco.

    La diferencia de edad (y de experiencia) es algo que aquí se deja notar. Adele acaba trabajando como maestra de parvulario. Emma se realiza como artista: sigue su vocación y se convierte en pintora.


      Y es curioso ver como Emma introduce a su amante este mundo que Adele desconoce... y donde, sin poder evitarlo se siente desplazada: lo mejor de la cena/fiesta en casa de la pareja donde presentan “en sociedad” a Adele ante los amigos de Emma es precisamente ver como la primera ejerce de ama de casa sirviendo a todos los consabidos espagueti bolognesa, esforzándose por causarles buena impresión mientras mantiene sofisticadas conversaciones sobre filosofía, sexo, arte...

    Pero Adele es feliz así... se “realiza” así y es suficiente para ella: estando allí para Emma, a pesar de que no sea tan creativa ni sofisticada como ella, y de que ambas lo sepan, ni quizás sea suficiente para Emma.



<<< ATENCION SPOILER >>>

     Irónicamente, en la historia, la que oficialmente acaba como la mala, la traidora, es Adele. Aunque creo que en el fondo es al revés, y que simplemente Emma aprovecha las circunstancias para darle la patada.


<<< FIN DEL SPOILER >>>


      Otra cosa que me parece desacertada es el cambio de título. Esta historia se basa en un cómic titulado El azul es un color cálido.

   Un juego de palabras curioso (porque el azul en pintura es un color frío) con el color del pelo de Emma, que para Adele es el color más cálido que existe, aunque irónicamente, al final acaba siendo muy frío.

    En el cómic se aprecia mejor: aunque el dibujo es muy monocromático, mayoritariamente en blanco y negro, hay pinceladas de color, sobre todo en azul, al principio limitándose al pelo de Emma, pero luego a sus manos, a su cuerpo.



<<< ATENCION SPOILER >>>

     Si que es cierto que el título francés original (La vida de Adele – Capítulos 1 y 2) se justifica porque aunque gran parte de la película adapta muy fielmenente el cómic (la primera parte y la parte central). Pero no la última parte: ese hipotético capítulo 3, y por tanto el final de la historia, es muy distinto: basta decir que el cómic empieza cuando Adele ya ha muerto, y Emma lee sus diarios íntimos, que es lo que se relata en la historia. En  la película Adele no muere.
<<< FIN DEL SPOILER >>>


     De hecho la película parece tener un final algo abrupto, y desde luego bastante abierto. Esto es precisamente por esa diferencia en la adaptación que mencionaba antes en el spoiler.


     De entre lo mejorcito de la película: la interpretación de  Adele Exarchopoulos. Es la que lleva la mayor parte del peso de la historia, está casi siempre en pantalla, casi siempre en primer plano, siempre muy guapa.

    Y no es que Lea Sydoux esté mal en el papel de Emma, al contrario: lo hace muy bien interpretando a la parte más madura, experimentada y (misteriosa y fascinadora para Adele, desde luego) de la pareja. Pero la verdad es que prefiero a la primera.

     No me extraña que la película haya resultado polémica: el consabido tema de las escenas de sexo explícito.

    Aquí no se trata de que haya desnudos, que los hay. Hay escenas de sexo, varias, heterosexual y lésbico; y son largas, nada de un par de minutos; y son completamente explicitas: el director no te ahorra nada, al contrario, se explaya en mostrátelo.   Lo que ya me resulta más curioso es que la mayoría de las críticas (aparte de las consabidas críticas puritanas) hayan venido precisamente de mujeres, de colectivos feministas y homosexuales... quién lo iba a decir.

    ¿Son necesarias esas escenas? Bueno, digamos que a mi no me molestan en absoluto, incluso no me molestaría si ocuparan las tres horas del metraje, aunque entonces se trataría de otro tipo de película (es broma, a medias al menos, por si fuese necesario aclararlo).

    Hay que reconocer que están bien rodadas, con delicadeza y con sentido estético. Y en cualquier caso creo que es innegable que le han valido al director para generar publicidad, y polémica, para que se hable de la película, y que han contribuido a que tenga más éxito en taquilla.

     En cualquier caso la película no solo es eso, no sólo son las escenas de sexo. Es una película cuanto menos interesante, entre otras cosas porque no se limita a contar el despertar  sexual de Adele y acaba la historia cuando acepta su sexualidad, sino que sigue después del consabido happy ending. Si esto fuera una comedia romántica, no acabaría cuando el chico consigue a la chica y por fin se casan: cuenta lo que viene después. Lástima que el metraje excesivo le reste algo de valor, para mi gusto, a lo que podría haber sido una película notable.



10 comentarios :

  1. Soy lesbiana y ver esta película me ha producido un profundo asco y
    rechazo de ver cómo un cabrón morboso nos reduce tristemente a lo mismo
    de siempre: ninguna profundidad, ningún guion brillante, ninguna trama
    ni problemática trascendente…. nada más que 15 minutos de sexo salvaje
    para dar morbo y ganarse a la crítica masculina, y vender una película
    que no es más que pornografía fácil y gratuita disfrazada de la historia
    de amor más increíble jamás contada. De haber sido dos hombres los
    protagonistas (o un hombre y una mujer), el director jamás se habría
    recreado así en una escena sexual entre ellos y la película no habría
    sido tan brillante para los críticos. Esta peli no ofrece nada más que
    el morbo de la homosexualidad femenina y, sobre todo, las imágenes
    explícitas que lo corroboran. Si la pareja hubiera sido heterosexual y
    si el sexo realista hubiera sido tratado de manera más sutil, de esta
    película ni se habla. Y mucho menos se la premia. Pero claro, a los
    críticos heterosexuales les ha gustado mucho y por eso ganó Cannes. Qué
    asco y qué pena.

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  2. Las propias lesbianas somos tan críticas con esta película precisamente porque nos vemos reducidas a una fantasía absurda de un hombre heterosexual, posturas ridículas y una actitud como de “vosotras tocaos hasta la extenuación que yo filmo”. Teniendo una historia tan maravillosa como la que tenía, con un temazo a desarrollar, un punto de partida estupendo en la obra original para trabajarlo y unas actrices entregadas y convincentes para darle vida, Kechiche ha malgastado sus 180 minutos de película en tijeras y cunnilingus. A “La Vida de Adèle” le falta verdad y le sobran erecciones. En su cómic, Julie Maroh quiere dar visibilidad a las dificultades con las que se encuentra un adolescente durante el proceso de aceptación de su diversidad sexual, además de presentar una historia de amor excelente, bien cuidada, respetuosa, estética. Pero la prioridad de Abdellatif Kechiche ha sido ejercer de dictador. Él quería sostener la lupa como un voyeur dándose el lujo de exigir todas sus fantasías desde el lugar más privilegiado. No nos extrañe pues que Maroh haya denominado a esta película “pornografía para mentes masculinas”.
    Conste que en ningún momento se discute sobre no mostrar sexo en la película, de hecho es necesario y está justificado que se muestre, pero no ASÍ. El problema no es con el sexo explícito siempre que esté justificado y bien presentado, como por ejemplo sucede en el cómic. El problema es cuando se ha decidido mostrar una escena sexual larguísima con el único propósito de crear morbo gratuito y polémica. Podía haber sido una escena de sexo rodada con respeto, buen gusto, erotismo y sensibilidad y no quedarse en el puro morbo de un director tiránico que parece regodearse en las tijeras y el cunnilingus mientras filma para después querer tomar al espectador por tonto, hacerse el ingenuo y pretender venderlo como otra cosa. Eso es lo indignante. Más que una relación sincera y realista entre dos mujeres parece una fantasía pornográfica bastante tópica (e incluso ridícula por determinadas posturas) de un hombre heterosexual y obsesivo. Por ejemplo, una película como Nymphomaniac es bastante más honesta que ésta en cuanto a propósitos y objetivos, ya que no miente al presentarse a sí misma: “FORGET LOVE” es su frase de presentación y en ningún momento reniega de sus escenas pornográficas o de sexo explícito. Pero Kechiche hace todo lo contrario, muy hipócritamente: rueda escenas claramente pornográficas y de bastante mal gusto y nos las quiere hacer tragar no sólo como necesarias sino como demostración de la pasión más auténtica. Pues por eso yo no paso, lo siento mucho, no quiero que se me tome por idiota. Lo que ha rodado este hombre es porno, se ha recreado en él y en las actrices y ha querido hacerlo así para llenar más salas, crear más audiencia y alimentar más morbo (sobre todo el masculino). En el cómic las escenas de sexo no tienen nada que ver. Son explícitas, sí, pero no se recrean injustificadamente ni ofrecen morbo gratuito no resultan tópicas o insultantes. Son naturales, sugerentes y estéticas. En la película no veo más que tetas bamboleantes y posturas ridículas propias de un vídeo de Youporn.
    Así que no nos hagamos los suecos. Si Kechiche hubiera dirigido “Brokeback Mountain” (o una película protagonizada por dos chicos en lugar de dos chicas), ni de coña nos habría deleitado con 10 "súper necesarios y súper justificados" minutos de "bellísimo" sexo anal, ni los críticos la habrían considerado tan brillante. Dejémonos de querer hacer comulgar con ruedas de molino, que todos sabemos por qué ha sido tan alabada y premiada, y no precisamente por su "impresionante" fotografía ni su "profundísimo" guión. Pura hipocresía al servicio del morbo gratuito.

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    1. Gracias por tu comentario Paula: es muy ilustrativo de porqué ha molestado la película y aporta un punto de vista nuevo
      Es cierto que en el comic hay escenas de sexo ¿son más delicadas/eróticas y menos pornográficas?... No lo se. Puede. También es verdad que el medio es distinto.
      Obviamente La vida de Adele se podría haber rodado como Brokeback Mountain (omitiendo o mostrando de pasada el sexo) y también Brokeback Mountain se podría haber rodado como La vida de Adele... Y entonces hubiese sido igual de polémica, hubiese despertado igual de morbo, y hubiese recibido críticas similaras (y desde luego no hubiese ganado el Oscar porque sería una película NC-17. Pero en cualquiera de los dos casos no serían las mismas películas.
      Nymphomaniac no la he visto, así que no puedo opinar.

      Un saludo

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  3. Hola Seldon, me alegro de que mi punto de vista (que es el de muchas lesbianas también) ayude a entender por qué tanta indignación justificada con esta película. Te recomiendo encarecidamente que leas el cómic original para que compruebes la diferencia por ti mismo: claro que hay sexo, de hecho nadie niega la necesidad de que lo haya, pero está tratado de una manera completamente diferente: con buen gusto, sensibilidad y respeto. Son escenas estéticas, no tan facilonas y burdas como en la película, donde la mirada masculina y casi onanista se delata por sí sola. La autora del cómic también expresó su indignación al respecto.
    Y ten por seguro que si Kechiche hubiera dirigido "Brokeback Mountain" o una historia de amor con dos hombres como protagonistas, ni de coña se habría recreado tanto. Es por este cúmulo de circunstancias por el que las lesbianas nos sentimos tan ofendidas: se nos reduce siempre a lo mismo, al mismo papel de objetos destinados a dar placer o morbo a la audiencia.
    Así que sinceramente, para que se hagan películas lésbicas como ésta prefiero que no se haga ninguna… Mucho decir que visibilizan y normalizan pero parece que nadie ve que en realidad estamos en lo de siempre: las relaciones entre mujeres se convierten en objetos de morbo masculino y en escenitas degradantes de tetas y coños antes que en cualquier otra cosa, y eso es más un retroceso que un avance.

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  4. Sin ser la superpelícula que anunciaban a mi me ha gustado, principalmente por el trabajo de sus protagonistas, pero también creo que no hacía falta que fuera tan larga. En cuanto a su argumento, creo que es mucho mejor cómo se enfoca todo en el cómic, aunque como dices la primera parte de la relación entre ellas es lo que más me ha gustado.
    Para mi la escenas de sexo son excesivas. No me hace falta ni que sean tan largas ni tan explícitas. Y está claro que se iba a generar polémica, no creo que nadie tuviera dudas sobre eso… pero también me parece que estamos ante una película que nos muestra esta relación en concreto, ésta, así (no creo que esté generalizando). Creo que avisados estamos y quién no quiera verla que no la vea.
    SPOILER También opino como tú respecto a que Adele es ‘la mala’ cuando realmente la que parece que está cansada de esta relación es Emma FIN SPOILER
    Saludos.

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  5. No puedo estar más de acuerdo con Paula... Estoy MUY harta de escuchar tantas alabanzas absurdas a esta película que no es más que el desahogo pornográfico de las obsesiones de un director déspota. Fui a verla ilusionadísima porque el cómic me había encantado y tenía las esperanzas de encontrarme con algo igual de bueno o quizá mejor, pero no puedo expresar mi sorpresa al encontrarme tamaña basura... Quince minutos de porno lésbico completamente gratuito e injustificado que ensucian el resto del metraje y actúan a modo de llamada de atención desesperada (así como llamada a la recaudación, a la audiencia y a la crítica masculina) para disculpar tres horas insustanciales, desaprovechadas y vacías, con lo que podía haber dado de sí una temática inicial tan fantástica. El director sólo se preocupó de rodar tijeras y cunnilingus, no hay rastro de la profundidad de la novela gráfica, de su estética cautivante, de su buen gusto, de su sensibilidad, de su despliegue en cuanto a temas y motivos... sólo sexo explícito, posturas ridículas y morbo insultante.
    La mirada de este director es bastante hipócrita, porque nos quiere vender unas escenas sexuales supuestamente filmadas con realismo, belleza y sensibilidad cuando lo que yo veo es pura recreación pornográfica con fines comerciales, y todo en esas escenas lo delata (la cámara fija, el plano frontal, la vaiedad absurda de posturitas, la concepción del espectador como mero voyeur al que excitar...). El sexo lésbico vende, y eso el director lo sabía y por eso lo ha explotado, por eso todas las justificaciones de estas escenas me parecen cuentos y engaños bastante perversos. Son simplemente una fantasía pornográfica que nos quieren vender disfrazada de historia de amor profunda y trascendental, y que muchos se han creído.

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  6. Una película plagada de tópicos facilones sobre homosexualidad con un guión naïf e inocentón en exceso que camufla sus carencias bajo toneladas de sexo explícito innecesario y planos de “visión masculina” absolutamente injustificados y que te recuerdan desde las primeras escenas que esta película de lesbianas “huele a polla” por los cuatro costados (lo que viene a decir que se nota a legua que está dirigida por un hombre). No me extraña nada que las actrices esté tan furiosas con el director; el montaje final de esas escenas de sexo roza el ridículo.
    Me acuerdo de Fucking Amal, de Lukas Moodyson, que con una película inocente sobre lesbianas, y que dura la mitad de tiempo, logra transmitir bastante más de lo que logra Adele en tres larguisimas horas.

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  7. Una habitación con vistas. La cámara gira hacia el interior y se ve a un tío en la cama.

    Es Abdellatif Kechiche tocándose la polla y hablando por teléfono con su mejor amigo y consejero espiritual.

    - Tío, no paro de pensar en tías en bolas, en plan rollo bollo.

    - Pues nada, móntatelo a lo Medem: haz una peli que vaya de bollos, y que estén bien buenas. Y de paso que te pajilleas tú se pajillea media humanidad, que el rollo bollo tiene mucho público.

    - Ya, pero si hago lo que estoy pensando va a parecer que hago porno. Y yo tengo un nivel, tío.

    - No hay problema. Haz que hablen de vez en cuando y que digan cosas poéticas. Tú eres Kechiche, no haces porno, haces poesía.

    - Ya, pero sólo con eso no va a colar. Pienso tenerlas un montón de rato en bolas, necesito algo más.

    - Bueno, puedes alargar la película indefinidamente con muchos primeros planos, así por mucho tiempo que las tengas en pelotas siempre podrás decir que también les sacas la cara de vez en cuando. Un primer plano de los mocos mientras la protagonista llora puede ser la hostia.

    - Y eso para qué?

    - Para nada; eres Kechiche, un poeta, un artista de la imagen, un creador. No tienes que dar explicaciones. La gente se preguntará el porqué de cada plano y harán sesudos análisis y se olvidarán de lo de las tías en bolas.

    - Jo, tío, eres un crack. Me has salvado la vida. Mira que estaba como el pico una plancha con el tema éste.

    - Pos nada, haz la peli. Oye, y de paso me haces un favor. Conozco a una nena que está buenísima, la jodida se llama Exarchopoulos, toma ya, Adèle de nombre. He intentado tirármela de todas las maneras posibles, pero nada, no consiente la hijaputa. Como tiene ínfulas de actriz, si la contratas por lo menos la podré ver en pelotas y pegarme un meneíllo. Qué me dices, chaval?

    - Hostia, tío, eres el puto amo. Y ahora que lo pienso, me gusta el nombre de tu nena. Voy a titular la peli en su honor "La vida de "Adèle".

    - Ah, pues de puta madre. Un gran detallazo por tu parte. Oye, no estarás intentando tirártela, no? No te lo perdonaría en la vida. Pero bueno, si te la tiras luego me la pasas... y pelillos a la mar. Qué dices, hace el apaño?

    Y así fue como el bueno de Abdellatif, con el fin único y exclusivo de echarse unas pajillas, nos la metió doblada y ganó la Palma de Oro en Cannes, además de un montón de aclamaciones de críticos que han sabido muy bien justificarle.

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  8. ¿Por qué tantas lesbianas estamos en contra de esta película? Aquí enumeramos las razones:
    - Fomenta tópicos machistas y morbo gratuito.
    - Vulgariza impunemente la maravillosa obra original, #Elazuleselcolormascalido, de #JulieMaroh, y la sexualiza convirtiéndola en basura.
    - Reduce la imagen de las lesbianas a mera pornografía para hombres y la relación entre ellas a una frívola fantasía machista.
    - Cosifica y explota a las actrices, #LeaSeydoux y #AdeleExarchopoulos, para hacer de ellas simples objetos masturbatorios.
    - Ningunea todos los temas profundos del cómic original, así como su buen gusto y sensibilidad, sacrificando su importancia para centrarse únicamente en la explicitud de unas larguísimas escenas sexuales totalmente innecesarias para la trama.
    - Intenta convencer al espectador de que estas escenas son imprescindibles para entender la vida de la protagonista, y en cambio no se regodea ni la décima parte con las escenas de cama heterosexuales (también supuestamente importantes para entender la vida de la protagonista y su evolución).
    - Convierte la visibilización y normalización lésbica en puro morbo para voyeurs y pajilleros.
    - #AbdelatifKechiche demuestra una total falta de respeto hacia la idea original concebida por la autora.
    - Es una película mediocre premiada y alabada injustamente sólo por su reclamo sexual, sin el cual la historia no destaca por nada y habría pasado completamente desapercibida.
    - Es ofensiva para las lesbianas, utilizadas una vez más para lo mismo de siempre: la consecución del placer masculino.
    - Toma por idiota al espectador queriendo venderle una supuesta gran historia de amor que no es más que vulgar pornografía.
    - Desaprovecha un fantástico material original y lo que podía haber sido una valiosa y memorable obra de referencia queda reducida al reclamo fácil y comercial.
    - Todo lo anterior se corrobora también con las eróticas fotos promocionales y la sexualizada campaña de publicidad.

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