De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 3 de abril de 2014

La gran belleza: Il grande tosttone


http://www.filmaffinity.com/es/film202506.html     Suelo tener una buena intuición para detectar películas que resultan verdaderos tostones en el cine (a los cuales el cine italiano ha contribuido grandemente, y sobre todo con las películas más apreciadas y valoradas por la crítica). Esta intuición no es infalible (a veces me trago algún tostón infumable capaz de adormecer hasta a las vacas) pero no me suele dar falsos positivos (cuando pienso a priori que una película me causará más somnolencia que el tour de Francia tumbado en el sofá después de comer raramente me equivoco).

     Esta película, La gran belleza, me daba mala espina desde el principio: lo tenía todo para entrar en la categoría  de los tostones olímpicos y en condiciones normales no hubiese perdido más de dos horas de mi vida con ella por mucho Oscar a la mejor película extranjera que tuviese. Sin embargo me animé a verla porque ya había visto antes otra de Paolo Sorrentino, su director. Se llamaba Un lugar donde quedarse y, aunque era rarita, tenía su punto con el alucinado de Sean Penn interpretando a una decrépita estrella del rock.

    Así que, pese a todo, me puse con esta...


... y mis peores temores se hicieron realidad.

    Ya desde el principio la cosa empieza mal: hay una escena con un coro cantando y un grupo de turistas disparando sus cámaras, uno de los cuales cae desplomado (supongo que muerto tras darle un telele).

     Hay una escena interminablemente larga de un grupo de puretas y cacatúas bailando en una discoteca al ritmo de un remix de Rafaella Carrá mientras un calvo con gafas no para de gritar “¡Te voy a follar!” a un tipa que baila en plan go-gó,...

...y así sucesivamente.

    ¿De que va esto entonces? Pues más o menos es la indolente vida de un grupo de snobs, puretas, decadentes, ricos y –supuestamente- muy cultos (aunque yo diría más bien que muy pedantes), mientras asisten a fiestas y a happenings supuestamente artísticos o culturales, y discuten entre ellos en veladas y cenas en los palacios de Roma, la ciudad donde viven.
    Lo de los happenigns culturales no tiene precio. Un poar de ejemplos: la artista conceptual con la bandera de la URSS pintada en el coño cuyo arte consiste en correr en bolas hacia un acueducto y pegarse un trompazo, o la niña prodigio que pinta arte abstracto lanzando cubos de pintura sobre un gran lienzo mientras grita cual posesa niña del exorcista y embadurna su obra (y a ella misma) con las manos... y así sucesivamente.

     Y todo ello mostrando muchos monumentos y obras de arte, con ópera sonando de fondo en bastantes ocasiones, con monjas (no se que pintan exactamente, pero este tío parece tener una cierta predilección por ellas) y –eso sí- con una bonita fotografía: ¡mal vamos!

   Cuando os digan que una película tiene una maravillosa fotografía, huid de ella como de la peste bubónica o de un zombi de Walking Dead. Probablemente sea verdad (lo es) y la fotografía sea espléndida (que lo es), pero normalmente si eso es lo que le viene a la mente al personal a la hora de destacar algo de una película (y a veces lo único) es que estás ante un caso claro di grande tosttone.

    Se supone que la película lo que cuenta (o mejor, lo que critica) es la decadencia de ese grupito de personajillos, tal como los ve el protagonista, Jep Gambardella, un escritor que no escribe (bueno escribió sólo un libro cuando era joven cuarenta años atrás) y que ahora se dedica a al periodismo haciendo entrevistas para un periódico dirigido por una enana.


    Aunque lo que realmente hace es vivir la vida loca: la misma de sus amigos, que son el resto de los personajes.

    Porque de hecho no se de donde saca el personal que el protagonista critica esta vida y a estos personajes: él es un uno de ellos, pero más cínico. Y la película está tan vacía como las vidas que retrata, y tiene el mismo brillo y glamour también. O sea que fondo y forma coinciden plenamente: es nadería rodada de forma muy bonita que cuenta precisamente eso: naderías muy bonitas. Es parecido a calificar a una película bélica como de antibelicista.

    Pero lo peor es que es larga (2 horas y 20 minutos) y aburridísima. Y decía que más que contar lo que hace es criticar, o mostrar porque esta película no cuenta nada. No esperéis narrativa aquí: el argumento, si lo hay, importa una mierda.

    Hay una escena con un cardenal aficionado a predicar sus recetas de cocina -cual sermón dominical- y con un cura con sotana columpiándose... Hay una escena con una girafa en unas ruinas romanas... Hay una escena con unos flamencos (las aves, no los bailaores)... y todo de ese estilo.
    ¿Por qué? Porque queda bonito, supongo. ¿Aportan esas escenas algo a la trama? No ¿Tiene algo que ver con el argumento? Pues si es así que alguien me lo explique...

    Si tuviese que puntuarla no lo haría con la peor nota posible, y algún puntillo le caería, porque la verdad es que el protagonista, interpretado por un actor con cara de desnortado (¿dónde ve la gente las grandes dotes interpretativas de este tipo?) tiene algunos diálogos salvables, ácidos y corrosivos, como este:

- Estafanía, pero que tonterías dices. ¿Sabes que la máxima ambición de Flaubert era escribir una novela sobre la nada? si te hubiera conocido tendríamos un gran libro. ¡que pena! ¿no?
- Eres un misógino.
- No quieras ser siempre el centro de atención. No soy un misógino, soy un misántropo.
- ¡Muy bien! cuando se odia hay que ser ambicioso al máximo.

     Por lo que se ve mi opinión es minoritaria (muy minoritaria) y de hecho la película se ha llevado el Oscar a mejor película extranjera. De las demás candidatas sólo he visto la danesa (La caza), que sin ser una película grandiosa ni notable por lo menos es infinitamente más interesante que esta. En fin, al que le guste este tipo de cine que la disfrute con salud, es mi deseo sincero. Yo no podré recuperar nunca las dos horas de mi vida que perdí viéndola. Los demás: “corred insensatos”.

     Eso si, ruego al personal que la califica de obra maestra, excelente,  la mejor película que he visto en mucho tiempo y demás lindezas que se ponga en contacto conmigo y me diga que es lo que fuma o bebe, que yo quiero probar un poco de eso también.



7 comentarios :

  1. Al principio de escribir esta respuesta estaba un poco más encendido por lo injusto de tus palabras y he querido saber algo más de tus gustos cinematográficos, así que me he puesto a ver tus valoraciones en Filmaffinity. He descubierto con sorpresa que estoy de acuerdo con tus puntuaciones para las películas mejor valoradas. No habría puesto un 9 a "Solas", pero bueno. Por ahí no podía encontrar la razón de tu valoración de "La Gran Belleza", así que he echado un vistazo a las que has votado con peor nota y ahí sí que he visto un denominador común: toda aquella película que hace énfasis en lo simbólico tiene mala nota. Son lo que tú llamas "tostón".
    La incapacidad para intentar entender una metáfora no es nada malo. La excesiva distancia entre el referente y lo referido hasta a mi se me hace a veces complicada o tediosa porque linda en muchos casos con la tomadura de pelo. Pero vamos, que un poquito de simbolismo y alguna metáfora no me desagrada, porque al menos me obliga a pensar el algo más allá de lo que estoy viendo. Pero hay gente que no es capaz de entender "perro" si no se le llama "perro". Hay gente que disfruta con una canción de Sabina y que sin embargo es incapaz de disfrutar con una sonata de Mozart. Hay gente que es capaz de disfrutar con una novela realista, pero que le parece que toda la obra de Góngora es un coñazo. Podría extrapolarse a cualquier arte, es una limitación cognitiva.
    Como digo, no es un malo no ser capaz de distinguir todos los colores del espectro. Lo que es malo es ser daltónico y hacer apología del daltonismo. Dudar de la inteligencia de todas las demás personas que distinguen entre el rojo y el verde es claro ejemplo de necedad. Y hacer un blog para que la humanidad pueda aprender lo que debe ver lo es más todavía, quizá añadiendo a la necedad la vanidad. Sé humilde y si no eres capaz de desentrañar el significado de una película, no te metas con ella, ni con la inteligencia y el raciocinio de los que sí han disfrutado. Admite que no la has entendido y si no entenderla te avergüenza, obviala. Comenta sólo las películas que te han gustado y ya está. Es más sano.

    Y termino con una cita de la película:

    A esta pregunta, cuando éramos jóvenes, mis amigos siempre daban la misma respuesta: “Coños”. Mientras que yo contestaba “El olor de las casas de los ancianos”. La pregunta era “¿Qué es lo que de verdad te gusta más en la vida?” Yo estaba destinado a la sensibilidad. Estaba destinado a convertirme en escritor. Estaba destinado a ser Jep Gambardella.

    Me puedo imaginar qué habrías respondido.

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    1. Hola Anónimo, gracias por tomarte la molestia de leer el post, y como además te has tomado la molestia de cometnar, premítememe que te responda para aclarar una cosa. No vas bien encaminado cuando dices que mi problema es que no entiendo (y por tanto no me gustan) las pelícuals simbólicas. No. No es nada de eso en absoluto, creeme. La película puede ser oscura y estar llena de simbolismos y encantarme (las hay de hecho). Por si te interesa el problema viene por otro lado: la narrativa. Detesto las películas que no cuentan nada. Las que son sólo una sucesión de cuadros filamdos. Es como hacer pintura con el cine. Poderse se puede, pero no creo que sea el medio adecuado. A algunos les gusta el resultado, a mi no. ¿Es una pena para mi que no me llegue este tipo de cine? Puede que sí, eso que me pierdo, de la misma forma que otros se pierden delicias como el sushi porque no pueden soportar comer pescado crudo, por poder un ejempo sacado de contexto.
      Por lo demás no te tomes como algo personal una crítica a una película. Yo no dudo de la ineligencia del que le guste una cosa que para mi es basura, pero eso no quita que para mi siga siendo basura. Critico las películas que veo, las que me han gustado y las que no. No pretendo decirle a la humanidad lo que debe ver o no, sino lo que me ha gustado o no a mi. No pretendo ser humilde ni soberbio, porque, te guste o no, todas, todas TODAS las opiniones sobre el arte son puramente subjetivas, es decir igual de válidas -o inválidas- las mías que las de los demás. Lo siento pero es así. Cuando nuestra opinión particular coincide con la de la corriente mayoritaria sentimos esa sensación reconformante de pertenencia la grupo. (Si coincide con la de la inmensa mayoría quizás nos sintamos aboregados, y si es completamente contraria a la opinión imperan quizás nos sintamos bichos raros). En cualquiera de los casos no me acuses de ser una especie de discapacitado cognitivo por no gustarme una cosa... creeme, cuando no entiendo una película no tengo empacho en reconocerlo. En esta no hay nada que enteneder, lo que ves es lo que hay: el vacío y una nadería envuelta en esteticismo.

      Ah!, y efectivamente puedes imaginar al 100% lo que habría respondido a la pregunta final que haces. Te lo aseguro.

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    2. VARELA (A Bruno): ¿Me vas a dejar a mí leer la novela?

      BRUNO (Cortante, sin mirarlo): No. No te voy a dejar.

      Valera se entristece. Los jóvenes estudiantes de la Universidad de Eaton miran con mucha atención.

      BRUNO (Después de una pausa; a Varela): ¿Eres tú intelectual? ¿Eh?

      VARELA: No, pero…

      BRUNO (Sin dejarle hablar): Pues, entonces. ¿Para qué te la voy a dejar? ¿Para que la leas mal y me la jodas?

      VARELA: A la novela no le va a pasar nada porque yo…

      BRUNO (Interrumpiéndolo): ¡Que te lo has creído! ¡Será la primera novela que se jode por leerla mal!

      VARELA: Yo no había oído nunca que…

      BRUNO (Interrumpiéndolo una vez más): Porque no eres un intelectual.

      *********************************
      No es que sea necesario ser intelectual para entender y disfrutar La Gran Belleza, pero hay gente que puede disfrutar con un pareado, pero no con un soneto. Así como hay gente que sólo lee bestsellers y que dice que Faulkner es un tostón. Tan peligroso es un cotilla como un mal crítico, porque ambos predisponen una visión negativa frente a alguien o a algo que no conocen. Por eso, parafraseando al diálogo de "Amanece que no es poco", si no sabes ver una película, seguramente la vas a estropear. Así que, por favor, prudencia. Internet tiene cosas buenas y cosas malas, una de las malas es que da voz a cualquiera, esté o no preparado para lo que pretenda decir. Así que haz un favor para la próxima vez: no veas nada más de Sorrentino. Déjalo pasar y que cada uno, de forma neutra, saque su propia conclusión.

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    3. Te agradezco que te hayas tomado la molestia no solo de leerme, sino también de escribir un comentario (sinceramente, no es broma).
      Curiosa referencia cruzada cinéfilo/literaria con "Amanece..." y Faulkner. Me gusta la cita de Amanece precisamente porque ilustra a la perfección lo que pienso de La Gran Belleza: resulta que, como la novela de Bruno, se jode si no la lee/ve quien no sabe leerla/verla bien. ¿Y quien la sabe ver bien? Obviamente el autor y aquellos a los que les gusta. A los que no les gusta es que no saben ver, no están preparados, son simplones y torpes.... no son unos intelectuales, en definitiva.
      Tu comentario me plantea interrogantes:
      1º) ¿Y quien decide por los demás si saben o no saben ver una película? ¿tú? ¿El autor de la película? ¿Sus exégetas?¿Donde se obtiene los carnets acreditativos para determinar quien sabe y quien no sabe ver películas? No puedo evitar que me recuerde bastante a la doctrina del pensamiento único.
      2º ¿Por qué suponer que el hecho de que no me guste un soneto concreto no solo me convierte en un odiador de todos los sonetos sino además en un amante de los pareados exclusivamente? ¿No es más lógico suponer que el problema es de ese soneto en concreto? ¿No es incluso razonable pensar que aunque tu (y mucha gente más) opienen que ese soneto es maravilloso, otros (yo y algunos más) podemos opinar que es un soberano tostón?¿y que incluso además de poder opinarlo, cabe incluso la posibilidad (remota posibilidad) de que en una opinión subjetiva podamos incluso tener la misma razón que los otros?
      3º) ¿Por qué una opinión (negativa o positiva) contraria a tu gusto convierte al que la da en un mal crítico?¿Si fuera igual de negativa o de positiva pero alineada con tu gusto particular me convertiría en un buen crítico?¿Es ilícito advertir a otras personas que podrían consideran un tostón La Gran Belleza de que es precísamente un tostón explicando porqué esa opinión particular? ¿Sólo es lícito advertir a los demás de las buenas películas? ¿O será más bien que sólo es lícito advertir a los demás de lo que tú en particular crees que son buenas o malas películas?
      4º) ¿Quién determina si alguien está o no preparado para dar su opinión en Internet? ¿Tú? ¿Aquellos a los que les guste la película? ¿Está preparado sólo quien piensa que La Gran Belleza es buena película? ¿Una de las cosas malas de internet es que de voz a los que no piensen exactamente como tú? humm... eso en mi pueblo tiene un nombre.
      5º) ¿Creo entender que no solo me recomiendas que me calle mi opinión sobre Sorrentino sino que además que sugieres que no vea nunca más? Hombre, no se si veré una terecera película de Sorrentino (hasta ahora he visto toda su filmografía), pero te puedo asegurar que si la veo y me gusta lo diré y si la veo y no me gusta también lo diré. Lo que nunca haré serán estas tres cosas:
      - Decir que me ha gustado o que no sin haberla visto. (sin criterio propio)
      - Decir que me ha gustado o que no porque lo digan los demás. (gregariamente)
      - Decirle a los demás lo que deben ver o no ver y lo que les deben gustar o lo que no si quieren estar "preparados" para "saber ver" una película.

      Muchas gracias por tus comentarios.

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  2. Sinceramente fue un tostón de película sin argumento y que no imagino con un Oscar, parece ser que si das un argumento confuso, con una historia supuestamente profunda, sólo posible para ser disfrutada por los más "cultos" te llevas palmaditas en la espalda. En fin estoy de acuerdo contigo y creo que los demás tienen derecho a opinar pero lo que hacen es imponer su idea sobre la de los demás. Y no puedo si no más decir que hubo un momento en el que incluso me deje dormir. Y esperaba un final revelador o con una idea de la vida maravillosa y.. En fin decepción dos horas mal gastadas. Un saludo y genial blog.

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  3. Larra!!!! Aquí tienes el comentario que tanto ansiabas arrastrándote allá por donde te dejan opinar para ganar unos eurines o para engordar tu ego... Eres una persona maravillosa!!!

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  4. Efectivamente, muy bonita fotografía pero poco más. El personaje principal, un pedante que disfraza su oquedad de indolencia. Y además misógino. La película, tan pretenciosa como él. Sds.

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