De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

sábado, 10 de mayo de 2014

La brújula política (Izquierda y Derecha para Dummies 2 de 2):


     En este post anterior  divagaba sobre el pensamiento político de izquierdas y de derechas, y si lo piensas bien, en realidad parece que esta es una concepción demasiado simple. De hecho la mayoría de la gente piensa que no todo es blanco o negro, sino que hay un espectro, una gama de grises. Que se puede ser más o menos de derechas o de izquierdas o más o menos “de centro”.

     Como si según nuestra forma de pensar se nos pudiera ordenar, y poner a lo largo de una línea, los más de derechas a un extremo y los más de izquierdas al otro. ¿verdad? Es lo que llaman "espectro político".


     Bueno, pues tampoco es exactamente así. Aunque es una descripción mejor de la realidad, también es demasiado simplista. De hecho hay cosas que no explica. Por ejemplo, tomemos un ejemplo histórico.



    Durante buena parte del siglo XX parecía claro que había países de izquierdas (estoy pensando en los países comunistas, con la URSS a la cabeza) y países de derechas (tomemos como ejemplo Estados Unidos), es decir capitalismo frente a comunismo, derecha frente a izquierda. Y luego seguramente podríamos encontrar países que no estuvieran ni tan a la derecha como unos ni tan a la izquierda como otros. Hasta aquí todo OK, esto cuadra con la idea de un espectro.

    Ahora bien, durante los años 30 surgieron las ideologías fascistas en Europa (el nacionalsocialismo en Alemania, el fascismo en Italia, la Falange en España...). Eran fuertemente anticomunistas, de hecho eran enemigos acérrimos. Pero eso tampoco quiere decir que su pensamiento los colocara en el lado capitalista, eran fuertemente autoritarios, y de hecho fueron enemigos durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Eso significa que estaban en “el centro”. No exactamente. Además si tienes la suficiente curiosidad como para no quedarte en la superficie y en los estereotipos y lees algo sobre la ideología del partido nacionalsocialista alemán verás lo  sorprendentemente parecida que te suena al socialismo, (y anecdóticamente, incluso al ecologismo en algunas cosas, por sorprendente que parezca).

    Bueno, se podría recurrir al manido “es que los extremos se tocan”. Pero hay una explicación más inteligente para ello.

    Para complicar más la cosa, también por esa época cobraron fuerza movimientos que se podrían llamar anarquismo libertario (los anarquistas ya existían desde hacía décadas, pero como estamos hablando de los años 30...) Cabría pensar que los anarquistas están en el lado izquierdo, junto al comunismo, y si que comparte ciertas ideas pero si te fijas bien en su ideología verás que habla de individualismo de autoorganización y autogestión y de poca intervención del estado... o sea, como el pensamiento de derechas (o liberal como les gusta llamarse ahora).
    De hecho, en Europa, los comunistas fueron acérrimos enemigos de los anarquistas, y en España, incluso llegaron a combatir entre ellos durante la Guerra Civil (y eso a pesar de que teóricamente estaban en el mismo bando frente a los Franquistas).


    ¿Significa esto que estaban en el centro junto a los fascismos?  Pues tampoco, de hecho anarquistas y fascistas  fueron enemigos acérrimos durante la guerra, y tienen ideas completamente opuesta: absolutismo e intervencionismo del estado por un lado frente a libertarismo e individualismo por otro.

     ¿Y entonces?  Los señores inteligentes que llevan mucho tiempo pensando sobre esto explican que el modelo del espectro político es justamente eso, un modelo, una descripción simplificada de la realidad que explica determinas aspectos  de la misma.
      Pero como todo modelo tiene sus ventajas y sus inconvenientes: sus ventajas son que de una manera relativamente simple pueden explicar la realidad, sus inconvenientes van por el hecho de que mientras más simplificado sea el modelo menos explica la realidad y menos útil es. Y básicamente el modelo del espectro político es demasiado simple: no es suficiente una sola etiqueta para explicar las ideologías políticas, y por eso el eje izquierda-derecha no es suficiente.

     Un señor llamado David Nolan (este que veis en la foto), a finales de los años 60 expandió este modelo añadiéndole otro eje. Mantuvo la idea de que la graduación venía dada por la Libertad, es decir por el grado de libertad (como explicaba en el post anterior), pero dijo que deberían considerarse dos ejes:

     En el eje horizontal colocó la libertad económica, y marcaba el grado de intervencionismo del estado en materias económicas, de forma que cuanto más a la izquierda se estuviese, menos libertad se dejaría a los ciudadanos en materia económica, o formulado en otros términos, más seguridad económica se daría a los ciudadanos (estado más grande, más intervencionista, economía más regulada y planificada,..) y cuanto más a la derecha se estuviese, más libertad dejaría el estado a los ciudadanos en materia económica (estado más pequeño, menos intervencionista, economía menos regulada y planificada).

    Por otro lado, en el eje vertical colocó la liberta personal o social, es decir cuanta libertad deja el estado a los ciudadanos en materias sociales. Cuanto más abajo, menos libertades personales (control y censura de prensa, control ideológico, de pensamiento, religiosos,...) y cuanto más arriba menos intervendría el estado en esto y más libertad se permitiría a los ciudadanos individuales. Otra manera de decirlo viene a ser más seguridad y menos libertad abajo, y menos seguridad y más libertad arriba (aunque cada uno es libre de entender los términos “seguridad” y “libertad” como quiera).

     Si esto lo pintas en un diagramita, te sale un gráfico parecido al que podéis ver aquí, que es un cuadrado sobre el que puedes colocar las ideologías políticas personales o de los gobiernos. Por ejemplo, en este diagrama los estados teístas, como los islámicos estaría en la esquina inferior izquierda, pero también estarían por ahí la España franquista, o todos los regímenes populistas de los años 30 (fascismos, nazismo), e incluso el estalinismo puro y duro de la URSS.

     En la esquina superior derecha estarían los anarquistas libertarios, pero también los liberales –en el sentido europeo del término, no el americano-, el pensamiento de gente como Ayn Rand –sobre la que, si te interesa, puedes echarle un vistazo en este post y en este otro-, etc.(es decir autogestión económica, total libertad personal,...).
      En la esquina superior izquierda estaría por ejemplo el pensamiento de izquierdas que hay en países como Estados Unidos (por ahí andaría por ejemplo el partido demócrata norteamericano, lo que allí llaman liberales –que es distinto al concepto europeo de liberal- la socialdemocracia centroeuropea o de los países escandinavos, etc.)
     Y en la esquina inferior derecha estarían los partidos conservadores o de derechas de las democracias occidentales (el partido republicano, los conservadores ingleses,...) que por ejemplo no regulan ni interviene mucho en materia económica, pero si se meten en temas de libertad personal: no permiten el aborto, o la eutanasia, tienen un componente religioso importante, se platean como algo impensable la despenalización del consume de drogas,...

      Obviamente todo esto convenientemente “graduado”. Quiero decir, no todo el mundo está en una de esas cuatro esquinas. De hecho casi nadie está justamente en una esquina: se está más o menos cerca de alguna de ellas, según tu ideología. Y en el centro estarían pues justamente eso: los centristas, los moderados en ambos aspectos.

      ¿Y como cuadra este otro modelo con el del espectro político? Bueno, podríamos decir que el espectro político (simplificado) sería la diagonal que va, en ese cuadrado de Notan desde arriba a la izquierda (la “izquierda” del espectro) hasta abajo a la derecha (la “derecha” del espectro). De hecho en muchas ocasiones el Gráfico de Nolan se muestra girado 45º a la izquierda, en forma de rombo, con el libertarismo arriba y el totalitarismo abajo, quedando el espectro político ordenado de izquierda a derecha en horizontal

    Hay muchos más gráficos de este tipo, parecidos en su concepción pero con algunas diferencias. Por ejemplo el Gráfico de Pournelle, que diseñado por Jerry Pournelle, que además de dedicarse a escribir (y por cierto nada mal) ciencia ficción, en sus ratos libres se dedicaba a pensar sobre estas cosas.

Incluso hay gráficos con más de dos ejes, añadiendo un tercero que lo convierte en un cubo. Pero creo que estos modelos empiezan a pecar de ser demasiado complicados como para ser útiles en un post como este: tampoco se trata de escribir aquí un tratado, que ya está saliendo demasiado largo sin necesidad de eso. De todas formas, si te interesa el tema siempre puedes buscarlo que para eso está Google. Como diría Jesse Pinkman de Braking Bad: Google It, Bitch!

     Sin embargo, de todos ellos, de todos estos modelos, a mí el que más me gusta es una variación del Gráfico de Nolan. Se construye así: tracemos unos ejes perpendiculares que dividan en cuatro partes, en cuatro cuadrantes todo el espacio disponible, con el origen (el cruce de ambos) en el centro.

     En el eje horizontal colocamos lo de siempre: una escala económica en la que, cuanto más a la izquierda nos situemos, más pensaremos que la economía debe estar gobernada cooperativemante o colectivamente, pensando en el bien común no en el individual (sea por el estado, sea por una comuna,...). Y cuanto más a la derecha nos situemos, más nos identificaremos con la idea de que la economía debe ser dejada a la gestión individual de cada uno y a la libre competencia entre personas, organizaciones o empresas: si todo el mundo piensa en el bien individual o propio, a todo el mundo le irá bien.

     Y en el eje vertical colocamos una escala con nuestras opiniones en el ámbito social, no económico, de forma que, cuanto más abajo estemos, más pensaremos que la libertad personal debe ser maximizada y permitida (a todos, a mi mismo y a los demás, claro), aún a arriesgo de que ello suponga sacrificar la seguridad. Y mientras más arriba nos encontremos, más libertad estaremos dispuestos a sacrificar en pos de seguridad, más pensaremos que hay una autoridad superior, una tradición, una moral... lo que sea, que es la encargada de fijar la “norma” social y que debe ser obedecida.

    De esta forma, arriba estaría el autoritarismo, en todas sus formas (que se distinguirían según su posición relativa más a la izquierda o a más a la derecha, pero siempre arriba) y abajo estaría el libertarismo, en todas sus formas (que se distinguirían según su posición relativa más a izquierda o más a la derecha, pero siempre abajo).

   
En cuanto a izquierda y derecha, están colocados como de costumbre en el eje horizontal, con el comunismo a la izquierda y el neoliberalismo a la derecha.


      Tomando los ejemplos de la política de los años 30 que mencionábamos antes: el fascismo, el nazismo,... estarían arriba pero bastante centrados económicamente hablando, a diferencia del estalinismo, que ocuparía una esquina: estaría también arriba pero muy a la izquierda. Por el contrario el franquismo estaría arriba, pero más a la derecha.

     Abajo, pero a la izquierda estaría el pensamiento anarquista que defiende la colectivización de la economía, mientras que también abajo, pero a la derecha estaría el anarco-capitalismo, el minarquismo, ideologías como la de Ayn Rand, etc.


      Es relativamente fácil –aunque no deja de ser un ejercicio de interpretación subjetiva- intentar colocar a los gobiernos según su ideología en este gráfico, y se aprecia un efecto curioso: todos están o bien en la diagonal del cuadrante superior derecho, o bien en la diagonal del cuadrante superior izquierdo (aunque en menor medida), formando una especie de V. Si lo pensáis bien es lógico: a medida que subimos por los brazos de la V nos vamos encontrando con gobiernos más autoritarios, económicamente de izquierdas o de derechas, eso da igual, pero más autoritarios.

    En cambio no hay gobiernos en las diagonales de los cuadrantes inferiores, y de hecho hay pocos gobiernos que puedas colocar debajo del eje horizontal, salvo los que estén muy cercanos a dicho eje. ¿Por qué?: Bueno, personalmente creo que es por la propia naturaleza de los gobiernos. Individualmente puedes pensar como anarquista, pero un estado completamente anarquista, o un estado completamente liberal no puede existir, así de sencillo, porque el solo hecho de que exista como estado ya está limitando y regulando de alguna manera la libertad económica y la social: o se tiene “estado” o se tiene desregulación y liberalismo absoluto, pero no se pueden tener ambas cosas.

    Una reflexión colateral: el pensamiento liberal más de derechas suele presumir de que no es ni siquiera necesario explicar porqué un estado todopoderoso de izquierdas que regule completamente la economía no funciona: basta mirar la historia y ver lo que ha pasado con los países comunistas. Y es cierto, ya se probó la planificación completa de la economía y no funciona.

     Pero también este pensamiento del capitalismo liberal extremo siempre culpa a los problemas del sistema no de la escasez de regulación de los mercados, sino de lo contrario, de que todavía hay regulación, por poca que sea. Y siempre que hay una crisis (que el sistema sufre cíclicamente) y se retroceden décadas en el nivel de vida, la culpa no será de que hay pocas regulaciones, sino que todavía hay demasiadas, y se predica que si al mercado se le dejase hacer completamente, sin intervención, esas cosas no pasarían. Resumiendo, ya sabemos que un extremo no funciona porque lo hemos probado realmente a lo largo de la historia, pero los defensores del otro extremo tienen la ventaja de saber que nunca se probará en la realidad, porque probarlo supondría la inexistencia absoluta de un estado regulador, (cosa bastante difícil a no ser que cambie mucho la psicología humana). Así que tiene la excusa perfecta para atacar una ideología contraria a la suya a la vez que la coartada perfecta para defender la suya.

    Todo esto está muy bien, pero me podrías preguntar: ¿y tu que?¿que opina el pobrecito hablador?, porque toda esta teoría está muy bien, pero mojarse no se moja...” Bueno, este modelo bidimensional que os he contado se llama Brújula Política, (Political Compass en su versión original), y es una marca registrada de una empresa británica.
De hecho tienen un dominio y un sitio web en Internet (http://www.politicalcompass.org/) explicando detalladamente y mucho mejor que yo, todo esto. Los gráficos explicativos de este post están tomados de allí.

   Pero lo mejor del asunto es que en el sitio web se ofrece la posibilidad de hacer un test contestando una serie de 62 preguntas divididas en 6 bloques, que te colocará en la posición que ocupas en su cuadrante según tu forma de pensar, o al menos según las respuestas que has dado, que se supone, debe ser sinceras.  La escala da valor máximo a las puntuaciones oscila entre -10 y +10 en cada uno de los ejes (y por tanto las posiciones cercanas a 0 por ambos lados son las más moderadas), y el resultado del test es ambas puntuaciones para que, a modo de coordenadas, puedas colocarte en el cuadrante correspondiente.

    El test es gratuito, no requiere registro y se supone que no guardan datos sobre quienes lo realizan, así que animaos y dedicad unos minutos a hacerlo si queréis saber si sois de derechas o si sois de izquierdas... (También tienen una versión es español por si no se te da muy bien eso del inglés http://www.politicalcompass.org/es/).

     En cuanto a dónde estoy yo... bueno, pues he hecho el test varias veces a lo largo de los años, supongo que con ligeras variaciones en las respuestas porque también ha habido ligeras variaciones en el resultado, pero digamos que más  o menos siempre he estado colocado por la zona del Dalai Lama y de Nelson Mandela. ¡Qué se le va a hacer!

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