De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
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viernes, 24 de octubre de 2014

The Strain. Los vampiros de Del Toro


http://www.filmaffinity.com/es/film863644.html    La historia de esta serie es curiosa. Al parecer, hace unos años, Guillermo del Toro tuvo la idea de hacer una serie de televisión de vampiros, muy en la línea de otras obras suyas mezclando fantasía y terror pero ambientando la historia en el mundo real. No encontró nadie que le financiara el proyecto o no convenció a la FOX para que se embarcara en la idea, así que a punto estuvo de no llegar a nada.

    Pero alguien la sugirió que expandiera la idea y la convirtiera en una novela. Del Toro era guionista y director, pero no novelista, así que se buscó a uno (Chuck Hogan) para que se la escribiera (o para que la escribieran juntos, porque la novela acabaron firmándola los dos). El resultado se publicó en 2009 con el nombre de The Strain (en español Nocturna).

    Y al final acabó siendo una trilogía, porque tras Noctura se publicaron Oscura en 2010 y Eterna en 2011. Irónicamente tras el éxito de las novelas los estudios de cine y las cadenas de televisión empezaron a hacerles ofertas para adaptarlas. Carlton Cuse, uno de los creadores de Perdidos hizo de productor ejecutivo y el propio Del Toro dirigió el episodio piloto.


   The Strain es una historia de vampiros ambientada en Nueva York, pero está lejos de la visión moderna de vampiros guapos y guays de series como Vampire Diaries o True Blood. En este sentido está más cerca de los vampiros clásicos, al estilo de Bran Stocker.

    La historia comienza cuando una noche un avión procedente de Europa aterriza en el aeropuerto de Nueva York y se apaga, sin dar señales de vida. Un equipo del Centro de Control de Enfermedades sube a bordo con trajes de protección para descubrir a toda la tripulación y el pasaje muertos, aparentemente de forma fulminante, repentina y sin signos de violencia,... y también encuentran en la bodega de carga una especie de arcón de madera o ataud muy grande, completamente labrado y lleno de tierra.

     La verdad es que el comienzo es efectivo e impactante, y recuerda mucho al Drácula de Bran Stocker, a la escena en la que este llega a las costas de Inglaterra a bordo de un barco desierto, en el que toda la tripulación ha muerto. Y de hecho un comienzo parecido fue copiado en el episodio piloto de la serie Fringe, (aunque Fringe es anterior a The Strain, la serie, es posterior a The Strain, la novela) con los del CDC subiendo a un avión que ha aterrizado en un aeropuerto, pero en el que todos han muerto repentinamente.

   Aparentemente no todos en el avión han muerto: ha habido cuatro supervivientes incluyendo al comandante a una abogada famosa, poderosa y dispuesta a meterles un puro a los de la compañía aérea y a los del CDC, y Bolivar, un cantante gótico a lo Marilyn Manson.

    La historia empieza tratando a los supervivientes y a los no supervivientes como víctimas de una misteriosa enfermedad, y de hecho sigue los pasos del doctor Eph Woodwaether (un desastre en su vida familiar, separado de su mujer y luchando por la custodia de su hijo) y sus colaboradores del CDD (Nora y Jim, interpretado por Sean Astin, el Sam de El Señor de los Anillos).

    Pero claro, se trata de una historia de vampiros, así que, como ocurría en Drácula, el vampiro necesita ayuda al principio de ciertos humanos –a los que obligan o convencen- para llevar a cabo sus planes, que no son otros que conquistar Nueva York y el mundo a base de convertir a más y más humanos en vampiros.

    Los vampiros de Del Toro se parecen a los vampiros clásicos, pero no son iguales. Olvidaos del ajo y de los crucifijos, de las estacas de madera y del agua bendita. O de necesitar invitación para entrar en una casa.

    Si que les quema el sol, o más exactamente, como descubrirá el doctor Eph, la luz ultravioleta. Les afecta la plata, de hecho, aunque si que se reflejan en los espejos, si estos tienes el fondo hecho con una aleación de este metal, su reflejo vibra. Se los mata al estilo zombie, y en lugar de sangre tiene una especie de sustancia lechosa. Y sí, beben sangre, están sedientos de sangre, pero a diferencia de los vampiros clásicos, nada de colmillos y mordiscos en el cuello: los vampiros recién convertidos acaban desarrollando una especie de larguísima lengua con un aguijo al final que usan para chupar la sangre de sus víctimas.

    Como ya decía antes, una de las cosas curiosas de la serie es que intenta modernizar el tema vampírico tratándolo como una enfermedad. La idea no es nueva: ya lo hizo por ejemplo Richard Matheson muchas décadas antes en Soy Leyenda, pero es curiosa. De hecho por eso la serie empieza centrándose en los médicos del CDC y en sus investigaciones: los vampiros de Del Toro no son sino huésped de un parásito, con forma de gusano, que es lo que se introduce en el cuerpo del humano cuando un vampiro se está alimentando.

    Así, mientras el contagio y el caos se va extendiendo, acaba formándose un grupito de supervivientes, -los protagonistas de la serie- que son los que se dan cuenta de contra que están luchando y son conscientes de lo que pasa: los médicos, algunos de sus familiares, una rubia que es un hacker, un exterminador de ratas de origen ucraniano,...

     Y por supuesto también está Setrakian, en torno al cual se agrupan. Las referencias al clásico son continuas, y proablemente Abraham Setrakian sea la más clara: un anciano de origen armenio superviviente de los campos nazis que regenta una tienda de empeños en Harlem, pero que tiene un sótano lleno de armas de plata, un bastón que es una espada, y un corazón de vampiro conservado en un tarro con formol. Setrakian lleva décadas luchando contra el mal, y sabe a lo que se enfrenta. ¿No es recuerda a Van Helsing?

    La serie es entretenida de ver, pero poco más. No aburre, pero sientes que le falta algo que hace que esté muy lejos de las grandes series de calidad.

    Quizás sea que el tema está muy trillado, aunque le hayan intentado dar un cierto barniz moderno: la historia ya la conocemos: el Amo, el Maestro (el vampiro más poderoso) controlando a los demás y luchando contra los buenos, capitaneados por Van Helsing/Setrakian. Aunque el argumento concreto sea diferente y desconocido. No lo se.

    Por cierto una de las cosas que menos me gusta es que enseña al “monstruo” muy pronto. Hay una regla clásica del terror (que se aprendió bien por ejemplo Ridley Scott cuando hizo Alien): mientras más tarde vea el público al monstruo, y mientras menos claramente lo vea, mejor.

     En fin, pues eso, que está entretenida y no es una completa pérdida de tiempo. Pero eso sí, igual que hay una trilogía de novelas, probablemente habrá tres temporadas,  porque los 13 episodios de esta primera adaptan a la pantalla sólo la historia de la primera novela, así que tenemos asegurados vampiros de Del Toro para al menos dos años más.




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