De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

viernes, 28 de noviembre de 2014

Spin. Robert Charles Wilson


   Aunque era un lector impenitente de CF, la verdad es que cada vez leo menos, y lo último de ciencia ficción contemporánea que había leído ya tenía casi dos décadas a sus espaldas, así que cada vez era menos contemporánea.
    Para ponerle remedio a esto me hice con Spin, una novela del –para mi desconocido- Robert Charles Wilson, que fue publicada en 2005 y que ganó el premio Hugo a la mejor novela (algo así como el Oscar de la CF) en 2006.

    Spin es una de esas novelas que sabe conservar el equilibrio entre la ciencia ficción hard (es decir la ciencia ficción “dura”, interesada sobre todo en mantener la verosimilitud científica, o al menos en justificarla y explicarla ampliamente) y la ciencia ficción blanda, que se interesa más por temas sociales, antropológicos, etc... es decir más por los personajes, su desarrollo y descripción que por la descripción de la sociedad futura y de los avances científico técnicos que sirven de soporte a la historia. Particularmente yo no tengo preferencia de una sobre otra, encuentras excelentes ejemplos de buena CF en ambos bandos (y de mala también).


    La excusa argumental, lo que da pie a toda la historia es, cuanto menos, original. Una noche cualquiera, de repente, sin previo aviso y sin que nadie sepa la causa, las estrellas dejan de brillar en el cielo, que se convierte en una simple cúpula negra. Con las estrellas desaparece también la luna, pero no así el sol. El sol continúa saliendo y poniéndose, marcando el ritmo diario y de las estaciones.

    Sin embargo, la luna sigue estando ahí aunque no se la vea, las mareas siguen su curso natural, y los satélites empiezan a caer a tierra casi inmediatamente.

    En poco tiempo los científicos descubren que el planeta entero ha sido encerrado en una especie de membrana que lo oculta del resto del universo y oculta a los humanos también el resto del universo. Una membrana que es permeable, y que permite pasar los rayos del sol convenientemente filtrados, lo que posibilita que la vida siga existiendo. Todo parece indicar que no es un fenómeno natural. Alguien o algo ha puesto esa membrana, pero se ha preocupado de que no acabe con la vida en la Tierra.

¡OJO! A partir de aquí puede haber spilers
(Nada que no venga en la solapa o la contraportada del libro, pero adveridos quedais)

    Sin embargo lo realmente original de la propuesta es que esa membrana (que se acabará conociendo como el Spin) no sólo es un filtro. Es algo más. Cuando desde la Tierra se intentan lanzar nuevos satélites de observación estos caen casi inmediatamente al suelo en cuanto alcanzan el Spin. Sin embargo, estudiando sus datos, sus grabaciones (y las de otros objetos que ya orbitaban la tierra antes del Spin y que cayeron con él) se descubre un hecho extraordinario: no caen inmediatamente. Estan allí fuera durante días, semanas o meses, recogiendo datos, y cuando su vida útil llega a su fin, caen, como debía ocurrir, sin embargo desde abajo, desde la Tierra, eso ocurre en segundos o minutos. La conclusión deja perplejos a todos: El Spin modifica el tiempo, que transcurre mucho más lento en la Tierra (dentro) que en el resto del Universo (fuera). Pero mucho es muchísimo: por cada segundo que transcurre dentro pasan algo más de tres años fuera.

    Las implicaciones de esto cambian completamente la sociedad (que es en el fondo lo que caracteriza al género de la CF: cómo un descubrimiento o avance científico cambia completamente el mundo). Por un lado toda la tecnología de los satélites, sobre todo las comunicaciones se ve avocada al fracaso, y surgen nuevas fortunas que se basan en globos aerostáticos que los sustituyen, y que quedan dentro del Spin.

   Pero por otro lado la contracción temporal tiene dos consecuencias, una negativa y otra positiva. La negativa es que al ritmo que transcurre el tiempo fuera el sol envejecerá y morirá en el lapso de una generación humana o poco más: unas cuantas décadas representan miles de millones de años. Por primera vez la humanidad se enfrenta a una extinción casi segura no en un hipotético futuro muy lejano, sino dentro del lapso de tiempo de las vidas humanas.

    Esto ocasiona el surgimiento de todo tipo de movimientos espirituales, religiosos o pseudoreligiosos que creen que el Spin es el tan anunciado signo del fin de los tiempos. Movimientos que mezclan desde el hedonismo desenfrenado (¿Para que preocuparse, por qué seguir obedeciendo los mismos preceptos morales, si no vamos a salir vivos?) hasta los movimientos apocalípticos, o –en la mayoría de los casos- la desmoralización de la sociedad en su conjunto, por falta de un futuro.

    La consecuencia positiva es a la que se aferran los de mente mas científica y los más optimistas. El hecho de que el Spin se pueda atravesar, de que se puedan enviar naves espaciales más allá, junto con la dilatación del tiempo fuera pone al alcance de la humanidad la realización de proyectos antes impensables, proyectos de terraformación, incluso de evolución de la vida que antes sería imposible por requerir milenios o millones de años ahora son perfectamente abordables en años o décadas.
    Además, si quien quiera que haya colocado el Spin (una teoría le adjudica la autoría a una supuesta raza alienígena mucho más avanzada a la que empiezan a llamar Los Hipotéticos) se ha tomado la molestia de tomar precauciones para mantener la vida en la Tierra es que deben tener planeado algo más para la humanidad.

    Esta es la parte de ciencia ficción hard. La otra, que está muy lograda, es la historia de los personajes, de los protagonistas de la historia: dos hermanos mellizos (Jason y Carol Lawton) hijos de un hombre que ya era rico pero se hace millonario e influyente gracias al Spin, y de su amigo Tyler, el hijo –pobre- del ama de llaves de la familia Lawton.

   Ambos son adolescentes de 12 o 14 años cuando se produce el Spin, y en la novela se nos cuenta su historia a lo largo de varias décadas.

   Jason es el científico, el que cree que tiene que haber un propósito detrás de todo eso y vive para descubrirlo y para hacer algo, para impulsar y encabezar proyectos que permitan sobrevivir, si no a ellos o a la humanidad como la conocemos, si a sus descendientes.

   Tyler, el protagonista es amigo de ambos hermanos y está secretamente enamorado de Carol. Se hará médico, apoyará a Jason e incluso acaba colaborando con él, pero sufrirá secretamente su amor por Carol que cada vez se distanciará más.

    Y Carol, la más espiritual, nunca ha tenido la actitud de su hermano y acaba enredada en movimientos religiosos y milenaristas, y con ello apartada de Tyler.

    La técnica que usa es curiosa, pues fragmenta la narración en dos líneas temporales: una en el presente de la novela, cuando los personajes ya son adultos, y sigue a Carol y Tyler en una trama más propia de un thriller que de la CF, en la que huyen y tratan de mantenerse como fugitivos de incógnito a los ojos de sus perseguidores.

    La otra son flashbacks que van contando la historia de los personajes (y del mundo) desde el inicio del Spin, cuando ellos eran apenas unos niños, hasta la “actualidad” de la novela.

Fin de los spoilers

    Es una buena novela para que se inicien en la CF los que no son aficionados al género, y no decepciona a los que ya somos amantes de él. Al parecer hay secuelas, y se ha acabado convirtiendo en una serie por derecho propio: Axis (de 2007) y Vortex (de 2011) pero de estas no os puedo dar referencias: no las he leido. Aunque eso sí, ya no han conseguido ganar los premios que ganó la primera.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.