De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

miércoles, 14 de enero de 2015

Fargo. Sangre sobre la nieve


http://www.filmaffinity.com/es/film781297.html   Debo confesar que tengo sentimientos encontrados sobre esta serie.

    Para empezar, cuando hoy por primera vez hablar de ella, sobre el proyecto de una serie que no sólo se llamaría Fargo, sino que además iba a contar la historia que los hermanos Coen ya contaron hace casi 20 años en su película del mismo título, la desdeñé rápidamente. ¿Qué necesidad había de hacer una serie que fuera una especie de remake esta película? Tenía todas las papeletas para ser un pestiño, y de los grandes.

      Luego me enteré de que los propios hermanos Coen no sólo daban su beneplácito, sino que además estaban metidos en el proyecto como productores ejecutivos. Y me extrañó. Y después, cunado ya empezó a emitirse, no paraban de llegarme buenas críticas y recomendaciones: al parecer la serie no solo no era un truño, sino que además estaba bien. Así que me decidí a verla.


    Hay que aclarar que los hermanos Coen tienen –a grandes rasgos- dos tipos de películas: las comedias, con un humor muchas veces absurdo (por ejemplo, O Brother, o El gran Lebowski) y las películas de cine negro (Muerte entre las flores, Sangre Fácil, o la propia Fargo).

    Aunque no les salen siempre bien, y tienen malas películas –y muy buenas también- de los dos tipos, en general me suelen gustar más las de cine negro. Fargo la serie, hereda el aspecto formal de Fargo la película de cine negro, y también sus trazas de humor negro negrísimo.

   Para empezar, el mismo cartelito que mostraban al inicio de la película (aquello de “basado en hechos reales”, “se han cambiado los nombres de los protagonistas pero los hechos se han contado exactamente como ocurrieron…”, y demás): es mentira, una pura broma de los Coen.

   Y lo mismo ocurre con la serie. Los acontecimientos que cuenta son tan exagerados en algunas ocasiones que costaba creer aquello de “basado en hechos reales (cosa que se mantiene en la serie) y no pretende ser  más que una broma.

     Lo primero que observará el que haya visto ambas –serie y película- es lo mismo que observé yo: no son la misma historia. La serie no es un remake de la película.

    Es una historia distinta, con personajes distintos pero que toma prestado el mismo escenario: (esas inmensas llanuras nevadas de Minesota y Dakota del norte y esas ciudades y pueblos en los que debe hacer un frío que pela) y el mismo ambiente, con mafiosillos y asesinos sin escrúpulos y de garillo fácil, y con policías digamos que un poco torpes.

   Curiosamente esto me decepcionó un poco. Yo que esperaba un remake malo me acabé encontrando con una historia distinta que no lo era (mala) en absoluto.

    Pero la idea si que es la misma: ¿Qué pasa cuando un hombre apocado e infeliz, un perdedor, se encuentra con un verdadero psicópata, un asesino a sueldo pero que por cómo lo disfruta, parece que haría su trabaja también gratis?

    En el caso de la película el primero contrata los servicios de los segundos. En el caso de la serie el encuentro es fortuito. Pero el resultado es el mismo: las cosas se complican, y acaban yendo mal, muy mal.

    La serie es mucho más exagerada. El personaje de Lorne Malvo, el asesino, es la malda personificada, sin escrúpulos, brutal… El personaje de Lester Nygaard, el perdedor, comienza siendo igual de apocado que en la película, pero tiene muchos menos escrúpulos de los que tenía William H. Macy, y su evolución es muy curiosa,… y espectacular.

    Es curioso como lo que retrata la serie no sólo es lo que pasa cuando un hombre apocado, triste y tímido se mezcla con delincuentes de gatillo fácil (y no muy duchos en su oficio en la película, no así en la serie), sino cómo todo puede llegar a ser fruto del azar, una mera coincidencia provocada por un acontecimiento fortuito (en este caso un accidente con un reno).

    Realmente creo que lo que sostiene a la serie son los actores. Están increíblemente bien, tanto Billy Bob Thorton interpretando al asesino como Martin Freeman interpretando al apocado perdedor (¡que personaje tan distinto al Doctor Watson de la serie Sherlock!).

    Pero no sólo ellos, también los secundarios. La otra pareja de matones mafiosos, el barbudo y el mudo, también son de antología. Y no podían faltar los policías. Como en el caso de la película, en general son bastante torpes, con el sheriff a la cabeza. También Bob Odenkirk (el abogado sin escrúpulos Saul, de Breaking Bad) está muy bien en este papel.

    La que si falta es Frances McDormand. La inolvidable sheriff embarazada y con nauseas matutinas de la película. O mejor dicho, no falta, su personaje aquí está dividido en dos policías: la agente Molly solverson y otro interpretado por Colin Hanks (el hijo de Tom Hanks).

    No creo que lo han mal, pero si que salen perdiendo cuando se los compara con Frances McDormand y su carismático personaje. En cualquier caso juegan el mismo papel: los únicos policías listos, los que están empeñados en resolver el caso contra todo pronóstico y con la oposición de sus jefes.

    Lo que en 90 minutos de película funciona muy bien, en 10 horas de serie es complicado de mantener. De hecho la serie va ganando en ritmo a medida que pasan los episodios.

     Los primeros son más pausados, requieren de más paciencia… pero hay que darle una oportunidad, porque la serie gana con el tiempo. No creo que sea mejor que la película, como he oído algunas veces, pero desde luego aguanta más que bien cualquier comparación que se quiera hacer con ella.

    La mayoría de las series tiene el problema de que, por un lado quienes las hacen quieren seguir ganando dinero con ellas, pero por otro alargarlas temporada tras temporada artificialmente suele rebajar bastante la calidad.

    En el caso de Fargo, como al parecer van a hacer también con True Detective, la solución que han encontrado es que cada temporada sea un caso distinto, una historia distinta con personajes distintos. Así parece ser que la segunda temporada de Fargo mantendrá la localización y el ambiente, pero se desarrollará treinta años antes de la primera, cuando Lou Solverson, el padre de la agente Molly, que ahora regenta una cafetería, estaba en activo. Habrá que esperar hasta finales de 2015 para ver cómo está.




1 comentario :

  1. El primer episodio es genial y el último también. La relación tierna e inocente entre los dos policias, Molly y Gus es lo que más me gusta. Un duro contraste con los impíos Malvo y Lester.
    El ritmo demasiado lento y el ambiente demasiado frío le quitan fuerza a la historia.
    ¿Una segunda temporada? !Que pesadas las productoras!

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