De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 5 de enero de 2015

The Endless River (I). El delicado susurro de Pink Floyd



     Richard Wright, el teclista y miembro fundador de Pink Floyd, fue la primera víctima del ego de Roger Waters, hasta el punto de que lo echó del grupo durante la grabación de The Wall, y por supuesto no participó en el siguiente disco, que estaba destinado a ser el último: The Final Cut.

     Sin embargo, tras la batalla legal de mediados de los 80 y cuando David Gilmour cogió las riendas del grupo tras la salida definitiva de Roger Waters, Mason y Gilmour lo invitaron a participar en A Momentary Lapse of Reason, pero lo hizo sólo como músico contratado. Aunque no tardó en reincorporarse a la banda como miembro de pleno derecho, e incluso participó en la composición del siguiente disco de estudio: The Division Bell, cosa que no hacía desde 20 años antes (en el Wish You Were Here), y como cantante en algún tema (cosa que no ocurría desde Dark Side of the Moon).

    Durante las sesiones de grabación de The Division Bell, en 1993 y 1994, se grabó mucho material: horas y horas de temas a medio terminar, descartes, ideas en forma de música instrumental que podrían servir de base a un tema o no... Finalmente se seleccionaron 11 temas y se ensambló y sacó al mercado The Division Bell, pero todas esas horas de música grabada no se perdió. Quedó en el archivo. Este es el origen de The Endless River, el primer disco de Pink Floyd en 20 años, el primero del siglo XXI y parece ser que también el último, al menos según las declaraciones de Gilmour.


     Curiosamente parte de este material podría haber visto la luz mucho antes. En 2006 los miembros de la banda consideraron sacar un disco conteniendo algunas de estas grabaciones, al que iban a titular algo así como "El gran canuto" (The Big Spliff). El ingeniero de sonido de la banda por aquella época, Andy Jackson, incluso llegó a editar y mezclar los temas: la idea era sacar un disco de música ambient, completamente instrumental. Sin embargo los tres miembros de la banda al final decidieron que era mejor no publiucar ese material sobrante, y menos de esa forma.

Richard Wright, David Gilmour y Nick Mason grabando en el estudio de Astoria en 1993

     Sin embargo, a finales de 2008, Richard Wright murió de cancer y en 2012 Mason y Gilmour le dieron otra vuelta al asunto, escucharon más de 20 horas del material ya grabado y decidieron fabricar con el un nuevo disco de Pink Floyd, con la excusa formal de un tributo al miembro fallecido. No se trataba de que The Endless River fuera una nueva versión de The Big Spliff, porque se compusieron y grabaron partes nuevas, se regrabaron otras, y se utilizaron otras de las sesiones de 1993-94. Sin embargo el resultado si que es mayoritariamente instrumental (sólo hay un tema cantado), y respira ese toque de música ambiente que se suponía que iba a tener el disco fallido.

Phil Manzanera y David Gilmour
     Para montar el disco Gilmour contó con Phil Manzanera, el exguitarrista de Roxy Music que ya había producido alguno de sus discos en solitario, y a la hora de grabar nuevo material, para añadir al ya grabado por Gilmour, Mason, Wright y Bob Ezrin (que llevaba trabajando ocasionalmente con la banda, componiendo y grabando cosas como músico de sesión desde The Wall), incorporaron a un saxofonista (Gilad Atzom), un bajista (Guy Pratt), un teclista para los sintetizadores (John Carin) y a una de las coristas habituales en los últimos años del grupo, sobre todo en las giras: Durga McBroom. Incluso Stephen Hawking, el físico, aparece acreditado en el disco, como contaré más adelante.

    Finalmente, lo que se lanzó al mercado el 10 de noviembre pasado se compone de 4 grandes temas de música continua, a los que se refieren como “caras” (o más bien “lados”, como lo llaman los ingleses) cual si de un disco doble de vinilo se tratara (incluso en la edición en CD), dividida –innecesariamente- cada una de ellas en segmentos o temas más pequeños.

    Creo que esta división en “movimientos” o partes de cada una de las piezas es completamente innecesaria, pero bueno, tampoco molesta. Aunque hay grandes partes instrumentales en muchos de los discos de Pink Floyd, desde siempre, incluso desde sus inicios, lo cierto es que aquí siempre tienes la sensación de que la música es una especie de intro, de que David Gilmour va a empezar a cantar de un momento a otro. Pero no, no es así: se trata de un disco casi completamente instrumental.

      El “Lado 1” es el que probablemente tenga un sonido más parecido a los Pink Floyd de mediados de los 70, con la inconfundible guitarra de Gilmour y un presencia de los teclados de Wright que recuerda en algunos momentos al Shine On You Crazy Diamond, como por ejemplo en It’s What We Do, grabada en 1993 y uno de tantos descartes de The Division Bell.




     El “Lado 2” incluye el tema Sum, que es donde más se nota que este disco es un descarte de The Division Bell, con un riff de sintetizador que está claramente sacado del Take It Back de dicho disco. Pero también la percusión de Nick Mason en Skins recuerda a las primeras etapas del grupo, allá por el A Saucerful of Secrets o el Set the Controls for the Heart of The Sun (sobre todo en interpretaciones como el Live at Pompeii).
 



     Además esta Ansinia, el último tema de esta cara, que es uno de los pocos temas completamente nuevos, en los que no sólo no interviene Wright ni como músico ni como compositor, y que no procede de las sesiones de grabación de hace 20 años, sino que ha sido grabado en 2014. Este tema comienza de forma parecida a como lo hacía Us and Them, incorpora el saxo, un instrumento relativamente raro en Pink Floyd (quizás el tema más notable que lo incluye sea precisamente Us and Them del Dark Side of The Moon) y el sonido de la guitarra que podría estar sacado del High Hopes de The Division Bell.
 



    El “Lado 3” es el segmento instrumental más largo del disco, y el que se divide en más partes (7 en total) incluyendo el tema en el que participa Stephen Hawking, con  una pequeña muestra del su voz de sintetizador que aparece en Talkin’ Hawkin’. Ni siquiera esto es original. Esa misma voz de Hawking ya se incluyó dentro del Keep Talking del The division Bell. También es el lado más ecléctico, con temas suaves y un tanto extraños como On Noodle Street (que podría estar en un disco de Bryan Ferry perfectamente), o con el rockero Allons-y, dividido en dos partes y que nuevamente recuerda al The Division Bell (escuchad el ritmo de Take It Back, por ejemplo) o al ritmo del Run Like Hell de The Wall. También incluye un segmento curioso: Autumn ’68, con Richard Wright tocando el órgano del Royal Albert Hall de Londres en una grabación que curiosamente no es del otoño del 68 sino del verano del 69. De hecho corresponde a los ensayos para un concierto que el grupo iba a dar allí el 26 de junio de ese año, y en aquella época que un grupo de rock actuara en esa sala no era raro, pero que quisiera tocar su gigantesco  órgano de tubos era poco menos que un sacrilegio. De hecho en aquella años los Pink Floyd solían montar verdaderas performances “artísticas” y “de vanguardia” en sus conciertos, y este –que se tituló La Demencia Final- no fue menos, pues incluyó cosas como un roadie vestido de gorila en el escenario o a los miembros de la banda serrando tablones de madera.


      Os dejo también para que compareis un video curioso, de la grabación de esos ensayos, con Richard Wright interpretando A Saurdevul of Secrets en el famoso órgano.

     Finalemnte, el “Lado 4” comienza con Calling, el otro tema completamente nuevo del disco: grabado en 2014 y en el que no interviene Richard Wright ni como músico ni como compositor.

    Y además es el único que contiene un tema cantado, Louder Than Words el que cierra un disco casi completamente instrumental. Al parecer originalmente el disco iba a ser completamente instrumental, pero los productores, el ingeniero de sonido, incluso la propia mujer de David Gilmour, insistieron en incluir un tema cantado. De hecho, aunque la música del tema fue compuesta por Gilmour, la letra es de ella, de Polly Samson. La canción también tiene sus raíces en las sesiones de grabación de 1993, incluso Wright toca el piano y los sintetizadores, pero ha sido casi totalmente re-hecha para la ocasión, y sirvió de single, divulgándose en radio y por Internet casi un mes antes del lanzamiento del disco.

Refunfuñamos y nos peleamos
Hablamos mal del otro en su cara la cara
Pero esas cosas que hacemos
Esos momentos juntos
Llueva, brille el sol o hay tormenta
Esas cosas que hacemos
Con hastiada elegancia
Hemos ocupado nuestros lugares
Podríamos maldecidlo, cuidarlo y darle un
O quedarnos en casa al lado del fuego, plenos de deseo
Avivando la llama
Pero estamos aquí por el viaje


Son más fuertes que las palabras
Esas cosas que hacemos
Más fuerte que las palabras
La forma en que se despliegan
Es más fuerte que las palabras
La suma de nuestras partes
El latido de nuestros corazones
Es más fuerte que las palabras
Más fuerte que las palabras 
 

Las cuerdas se curvan y deslizan
como las horas que fluyen
Un viejo par de zapatos, tus vaqueros favoritos
Vamos a marcar el ritmo
Vayamos con la corriente, a dondequiera que vaya
Estamos más que vivos 

[Estribillo]  

Más fuerte que las palabras
Esa cosa que llaman alma
Está allí con un latido
Más fuerte que las palabras
Más fuerte que las palabras





    Aquí os dejo el video oficial  que se lanzó de la canción. Para no hacelo demasiado largo, seguiré otro día contando la historia del último disco de los Pink Floyd. Podeis leerla aquí.


1 comentario :

  1. Excelente reseña del disco amigo, la primera vez que lo escuché, lo primero que se me vino a la mente fue un repaso de los trabajos anteriores de la banda. A pesar que el disco en sí es un tanto plano en sonido (ya que sólo una canción es cantada) y es además un tanto perezoso, creo que el tiempo le dará valor por ser la despedida definitiva de esta banda legendaria.

    PD: Por cierto, el tema -Anisina- está fabuloso!!

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