De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

jueves, 26 de febrero de 2015

El francotirador. Dios, patria, familia

http://www.filmaffinity.com/es/film941942.html    Última película - al menos por ahora- del ya veterano Clint Eastwood. Decepcionante para la mayoría y muy cuestionable para otros,…

    Con la edad que tiene y la carrera que posee a sus espaldas, Clint Estwood no necesita demostrar nada a nadie, pues ya ha demostrado sobradamente que es un grande del cine. De hecho puede que esa carrera juegue en contra suya en muchas ocasiones, pues poner el listón muy alto suele hacer las expectativas del siguiente trabajo también estén muy altas para las siguientes películas. Claro que también juega a favor de algunos, que tienden a dejarse influir al valorar una película en quien la firma, más que en su calidad.

    Y por último están los que valoran la película en función de lo que comulgue con su ideología particular, o lo apartada que esté de la misma… Voy a tratar de no hacer ninguna de esas cosas con El Francotirador (American Sniper).


    Para empezar, y para quine no lo sepa, aclarar que esto es una historia real, basada principalmente en las memorias o la autobiografía de un personaje que existió realmente: Chris Kyle, un soldado de las fuerzas especiales (los SEAL) que participó en la invasión de Iraq durante 4 turnos de despliegue a lo largo de varios años. La historia sería como la de tantos otros si no fuera porque Kyle fue francotirador, y además el francotirador más letal (el que tuvo más fuertes confirmadas) de la historia militar de los Estados Unidos. De hecho se ganó entre sus compañeros el sobrenombre de “la Leyenda” y entre el enemigo el de “Dibalo de Ramada”.

   Y hablo en pasado porque Kyle murió hace ahora dos años, y paradójicamente cuando ya había regresado a su país, no estaba en el servicio activo, y asesinado –junto con un amigo- por un exmilitar como él, un exmarine. Pero esto no tiene nada que ver con la historia de la película, y de hecho se trata en la misma con unos rótulos informativos junto antes de los títulos de crédito.

   Realmente hay como dos películas dentro de El Francotirador. Pro un lado tenemos la parte bélica, es decir la parte militar, donde se narran las acciones de Kyle en combate, y sus –mas bien escasos- dilemas morales. Y por otro tenemos la parte familiar, la historia personal de Kyle, compuesta por un flashback sobre su pasado (para comprender de donde viene el personaje, la influencia de su padre y de su educación, etc) y sobre todo la relación con su mujer Taya y sus hijos cuando está en casa entre despliegue y despliegue.

   Kyle era un tejano (y eso ya dice bastante) criado en el seno de una familia conservadora y religiosa. Hay una escena de la infancia de Kyle que explica bastante cómo es el personaje. El padre, en la mesa durante la cena, les explica a sus dos hijos que en el mundo hay tres clases de personas: las ovejas, los lobos y los perros pastores. La gente que no quiere creer que el mal existe en el mundo y que por tanto no estará preparada para enfrentarse a él cuando se lo encuentren son las ovejas. Los malos, los que utilizan la violencia para abusar de los débiles, son los lobos. Y aquellos que utilizan la violencia pero para proteger de los lobos, a los suyos en particular y a las ovejas en general, son los perros pastores. El padre les deja muy clarito a sus hijos que en su familia no crían ovejas, y que él mismo los apaleará si se convierten en lobos.

    Y sí, en la familia acaban criando a un perro pastor, pero también a una oveja (el hermano de Chris Kyle) una oveja (o un ser normal y corriente), depende de cómo lo veas.

    La parte militar es la mejor de la película, la que mejor está rodada y la que mantiene el ritmo de la misma. Técnicamente poco hay que objetarle a Eastwood en esta parte. Toda la película se carga sobre los hombros del actor protagonista, Bradley Cooper, que la verdad es que lo hace muy bien, pero quizás eso también juega un poco en su contra: los demás personajes, incluyendo su mujer, son accesorios, bastante planos, no da tiempo a desarrollarlos.

   En esta parte bélica podemos ver lo que estamos acostumbrados a ver: desde el reclutamiento y el duro entrenamiento militar (tipo La Chaqueta Metálica o tantas otros), pero tiene varios problemas. En primer lugar es que esto ya lo hemos visto antes, ya se ha contado antes, y no siempre de peor forma que como lo cuenta Eastwood. Ya hay otras películas de francotiradores.

    Curiosamente la historia de una rivalidad entre francotiradores en bandos opuestos era el centro de Enemigo a las puertas. Aquí hay algo parecido, con la historia del misterioso francotirador sirio, antiguamente campeón olímpico de tiro, al que Kyle persigue obsesivamente.

   El Francotirador no es tan cínica cómo por ejemplo Jarhead, en la que el protagonista se pasaba prácticamente toda la guerra esperando la oportunidad (que nunca llegaba) de hacer el disparo perfecto. Ni tampoco es tan épica o heroica como Enemigo a laspuertas.  Cloro que es más fácil distanciarse cuando hablamos de nazis y rusos enfrentados en una guerra que tuvo lugar hace 70 años, que de americanos e iraquíes en una guerra que tuvo lugar hace 10. El Francotirador es heroica a su manera. Quizás mas sucia y realista, pero hace apología del heroísmo militar. No es ningún secreto que Eastwood es un republicano conservador (incluso como tal fue alcalde de Carmel, localidad de California donde residió), y que además tiene un gran respeto por los militares de su país. Pero más allá de esto, lo cierto es que lo que la película cuenta es lo que la persona real fue, o al  menos lo que reflejó en sus memorias.

    Kyle lo tiene –lo tuvo- siempre claro: el estaba allí para proteger a sus compañeros, él no era un asesino que mataba impunemente, a escondidas. Por cada uno de sus disparos, salvaba vidas de sus compañeros, y por cada uno de sus fallos, algunos de sus compañeros morían. No es extraño que su lema fuera Dios, patria, familia. Así que me parece injusta la crítica que le hacen a la película de que el protagonista sea un personaje plano. No, no lo es. Simplemente tenía las cosas muy claras. Como también me parece injusto que se le achaque que no tenía remordimientos ni dilemas morales: nuevamente si que los tiene. Cuando un civil, una mujer, o un niño, va a cometer un atentado suicida contra las tropas, él desea que no lo hagan, no quiere tener que matarlo, lo que si es cierto es que tiene muy claro que llegado el caso no va a dudar en apretar el gatillo.

    Se acusa a a la película de tendenciosa, de fascistoide, de militarista… Bueno, en el ámbito de las ideologías cada cual sabe lo que tiene que opinar, no creo que haya que valorar a la película por eso: es buena o mala, aburrida o entretenida no por su ideología.

    No me extraña que la película haya tenido mucho más éxito dentro de Estados Unidos que fuera de allí. Los americanos –salvo algunas excepciones- tienen cierta tendencia a mirar donde les conviene, donde ellos son los buenos y los héroes, y apartar la mirada (o aplicar una doble moral) de donde no lo son. Todos los iraquíes que mueren en la película lo hacen limpiamente, al primer (y certero) disparo del francotirador, y normalmente lo vemos a través de su mira. Mientras que todos los americanos que mueren en la película lo hacen en primer plano y agonizan entre borbotones de sangre. Esto forma parte de “deshumanizar” al enemigo, pero nuevamente también es la visón que tenía el propio Kyle, el real, del enemigo: para él, por lo que vio en la guerra, eran poco más que salvajes. De hecho los únicos iraquíes cuya muerte en la película se muestra de forma más explícita, más atroz, con más humanidad hacia ellos, son precisamente los que son victimas de su propio pueblo, víctimas de otros iraquíes.

    Y luego está la parte familiar de la historia. La parte en la que vemos como se enamora y seduce a su mujer, cómo se casa con ella, tienen hijos,… y la poca vida familiar que tienen entre misión y misión. Y esta parte la verdad es que es bastante más floja.

   Está contada con trazos mucho más gruesos, más esquemáticamente. La mujer, Taya, es casi un accesorio en la película, un personaje bastante secundario. De su hermano apenas volvemos a saber casi nada, del resto de su familia o de otros amigos (dejando de lado sus compañeros militares), nada.

    El problema que tiene es que la historia que cuenta ya se ha contado antes, y mejor. Porque la historia que cuenta esta parte es justamente la imposibilidad de desconectar de la guerra que tienen los soldados, su inadaptación a la vida normal y corriente de una familia de clase media que va de compras a un centro comercial mientras la guerra (que él ha dejado atrás pero a la que volverá en el siguiente ciclo de despliegue) sigue sin él.

    Y por su puesto de cómo afecta esto negativamente a su vida familiar. Y no solo es que se haya contado antes esta historia, sino que se ha contado mejor. Ya lo hizo por ejemplo hace unos años Kathryn Bigelow con En tierra hostil, donde de forma mucho más concisa y con menos explicaciones, explicaba como alguien –en este caso no era un francotirador sino un artificiero encargado de desactivar bombas trampas- se puede volver adicto a la guerra.

   Decía antes que no creo que la película deba ser juzgada por su ideología, sino por su calida. Si me atengo a eso, esta no es di de lejos de las mejores de Eastwood, que –para mi- alcanzó su cima con Gran Torino, de la que está a años luz. De hecho, sin llegar a serlo, está a un paso de ser una mala película. Dejémoslo en que es más bien mediocre.



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