De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 22 de marzo de 2015

Magical Girl. Mundo, Carne, Demonio

http://www.filmaffinity.com/es/film764231.html

   La verdad es que hay que tener un poco de mala suerte para estrenar una película como Magical Girl el mismo año que en el cine español se estrenan taquillazos como El Niño o La Isla Mínima.

   Porque en cualquier otro momento esta película (la segunda de un tal Carlos Vermut al que yo particularmente no conocía de nada) hubiese pasado bastante menos desapercibida de lo que ha pasado este año.

   Una extraña mezcla entre drama, película de crímenes y cine negro actual, ambientado en la España contemporánea, en la que se cruzan historias de afición por el anime japonés, prostitución, obsesión por el sexo malsano, niñas enfermas, mujeres   también a su modo bastante y hombres desesperados y, por que no decirlo, débiles de carácter, que se ven arrastrados a un mundo de chantajes y crímenes precisamente por los personajes femeninos.

   La película está dividida en tres actos: Mundo, Carne y Demonio. Y a su vez cuenta tres historias, a priori y al principio diferentes, pero que poco a poco se van cruzando y enredando hasta confluir en una única trama.


   Mundo, el primer acto, es la historia de Alicia, una niña de 12 años aficionada al anime japonés, hasta el punto de que ella y sus amigas utilizan como apodo nombres japoneses. Su anime favorito es Magical Girl Yukiko. Su mundo debería ser de color de rosa y no tener demasiadas preocupaciones, pero Alicia tiene leucemia. Se está muriendo y lo sabe.

   Realmente este primer acto es más la historia de su padre (Luis) que de ella. Luis es un poco el arquetipo de perdedor que lucha por salir adelante: profesor de literatura en paro,  cría en solitario a su hija, mientras lidia con su enfermedad, y sobrevive malvendiendo sus libros al peso para conseguir algo de dinero.

   Luis haría cualquier cosa por su hija, y cuando ve lo obsesionada que está la niña con el cosplay de su heroína de televisión (el disfraz de Magical Girl Yukiko) decide comprárselo cueste lo  que cueste. El problema es que cuesta mucho, demasiado para cualquiera y más pare él en su situación: 7000 euros.

    El entrañable Luis, desesperado, piensa incluso en atracar una joyería para conseguir el dinero para el vestido. Pero una casualidad, providencial y fatal al mismo tiempo, evita que lo haga, y de paso le da otra idea, otro medio para conseguir su objetivo....

    Carne, el segundo acto, es la historia de Bárbara, una mujer que a priori parecería que lo tiene todo: una buena casa, un marido que la quiere y que la mantiene,... Pero no todo es de color de rosa como parece, porque poco a poco vemos que Bárbara tiene serios trastornos mentales.
    Como entrevemos más adelante en la película, se autolesionaba, o no le importaba que la lesionasen. Disfrutaba con el dolor, o era adicta él, o ambas cosas.
    Pero eso era antes, ahora está más o menos “controlada” y medicada: por su marido, un psiquiatra que es quien se encarga de cuidarla, controlarla y medicarla.

    Hasta que se ve envuelta en una historia de chantajes (en la que ella es la víctima) que la hace volver a su pasado: a un mundo de prostitución de lujo, de alto standing, en la que se gana mucho, porque los clientes (los pocos que pueden permitírselo) pagan muchísimo... pero claro, es prostitución extrema, que trata de satisfacer deseos y gustos  extremos y malsanos de los clientes.

   Diablo, el tercer acto, es la historia de Damián (grande José Sacristán, probablemente lo mejor de la película), un profesor de matemáticas ya jubilado. Curiosamente, pese a ser la tercera historia, la película empieza con un prólogo que pertenece a este personaje: un flashback de la época en la que Damián todavía daba clases a niños y niñas de la EGB.

   Ahora Damián es un jubilado que pasa el tiempo que le queda haciendo puzzles en un piso pequeño y cutre de un barrio cutre. Pero Damián tiene un pasado oscuro: pese su apacible apariencia de maestro jubilado, pasó 10 años en la cárcel, donde, como él mismo dice, se codeó con ladrones, asesinos, violadores...

   La apacible existencia de Damián se ve alterada cuando su pasado vuelve a él. Su obsesión, y lo que probablemente (intuimos) arruinó su vida, vuelve a él. Y él vuelve a caer, y acaba involucrado en una historia de crímenes.

   Y estas tres historias, aparentemente inconexas, están entrelazadas entre sí por medio de los personajes, comunes a todas ellas. Magical Girl es una película que se mueve en unos ambientes sórdidos, pero que insinúa más que muestra: no se nos cuenta exactamente que hizo Damián (José Sacristán) para acabar en la cárcel... pero lo intuimos. No se nos muestran que le ocurre a Bárbara en la mansión de su “cliente”, tras la misteriosa puerta sobre la que hay un dibujo de un lagarto negro... pero lo adivinamos viendo las consecuencias,... Y así sucesivamente.

   Es curioso que los dos personajes masculinos de la película sean ambos profesores (o mejor dicho hayan sido profesores) y que ambos se vean arrastrados por los personajes femeninos (los a priori personajes “débiles”) hasta el punto de acabar atrapados en una red de crímenes. Aquí los personajes realmente son los masculinos.

   Curiosamente lo que menos me gusta de la película es quizás la transformación que sufre el personaje de José Sacristán. Supongo que su obsesión enfermiza es lo que le motiva a hacer lo que hace, pero pasa de un extremo al otro: de protector a despiadado, y me choca un poco la escalada que alcanzan sus acciones.

   Pero aún así, Magical Girl es una película extraña, bastante original en su planteamiento, que no es perfecta, pero que merece ser vista. Más que interesante.



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