De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 2 de marzo de 2015

Penny Dreadful. Horrores a un penique


http://www.filmaffinity.com/es/film704720.html   Al igual que durante la primera mitad del siglo XX, sobre todo en Estados Unidos, se pusieron de moda los pulp fictions (relatos fantásticos, sobre crímenes, o sobre detectives que se editaban en revistas impresas en papel de mala calidad –el pulp del título-), antes, sobre todo en la Inglaterra victoriana de finales del XIX gozaron de su éxito los penny dreadful.
    La idea era la misma: historias macabras, de terror, de asesinos, etc. que se editaban periódicamente en revistillas impresas en papel de mala calidad que se vendían a penique la unidad.

   La cadena Showtime decidió a mediados del pasado año 2014 rescatar el ambiente de esas novelitas, con historias macabras, fantásticas, o incluso escabrosas y escandalosas (para la época, claro), y llevarlas al formato de serie de TV con ese título: Penny Dreadful, horrores a penique.


    La idea es buena, muy buena, si me apuran. Se trata de ambientar la historia en el Londres de finales del siglo XIX. Callejuelas sucias, niebla, farolas de gas, caballeros y damas ingleses que se mezclan con aventureros, con exploradores africanos, o con prostitutas del puerto mientras asisten al teatro o a sesiones de espiritismo en los más exquisitos salones victorianos. Y de hecho nada que reprocharle a la serie por esa parte: la ambientación es muy buena, oscura, sórdida y sucia cuando tiene que serlo (estamos en el mismo Londres donde Jack el Destripador hacía de las suyas por las calles del East End), y exquisita cuando también tiene que serlo.

    Además hay un director de cine (como ya viene siendo habitual en este mundo de la series) metido a productor ejecutivo: Sam Mendes, y otro dirigiendo los dos primeros episodios: Juan Antonio Bayona, (el de El Orfanto y Lo Imposible). Y por si fuera poco, también actores conocidos interpretando los papeles protagonistas: Timothy Dalton, Eva Green,…

    Fiel a la idea del los penny dreadful originales (historias fantásticas, de horror y misterio, incluso subiditas de tono) la cadena de TV la modernizó y adaptó a los tiempos, y la llenó de sangre (en algunas escenas es bastante gore) y desnudos (tampoco se cortan metiendo escenas de sexo). Creo que esto es más que un recurso para epatar al personal, porque es en los primeros episodios donde más gore y más sexo hay. Luego ya se va normalizando la cosa.

    ¿Y cual es la historia? Porque al fin y al cabo toda buena serie tiene que tener un buen guión. La trama comienza cuando una enigmática  mujer, la señorita Vanessa Ives asiste a un espectáculo/circo tipo “el salvaje oeste de Buffalo Hill” en el que hay pistoleros, caballos, indios, exhibiciones de puntería,… para contratar a Ethan Chandler, uno de los pistoleros del show, para un misterioso trabajo que tendrá lugar esa noche, y en el que se requerirán sus “habilidades” con las armas de fuego.

    Chandler es un Americano con algo turbio en su pasado (intuimos), y con más secretillos de los que cuenta. Parece ha acabado en Inglaterra representando el espectáculo del salvaje oeste más huyendo de algo en América que por otra cosa, y mientras pasa su tiempo entre las tabernas del puerto y encariñándose de las prostitutas tuberculosas que las frecuentan.

    Vanessa (Eva Green) trabaja para Ser Malcolm Murray (Timothy Dalton), un caballero inglés que además es un explorador de Egipto y del África negra: estuvo de expedición buscando las fuentes del Nilo, y ahora parece que está preparando otra expedición para volver a África, mientras reside en Londres con Vanessa y Sembene, un sirviente negro.

    Pero pronto nos damos cuenta de que hay más. Vanessa, que podría ser su hija, es de hecho amiga de la infancia de su verdadera hija, Mina, que está desaparecida, y ha sido secuestrada por algún tipo de ser diabólico y sobrenatural.

   Y la obsesión de Ser Malcolm es rescatarla, ayudado por Vanessa (que es una especie de médium o que por lo menos tiene cierta conexión con el más allá) y -en este caso- por Ethan, al que han contratado para el trabajito nocturno.

    Hasta aquí todo bien. Al fin y al cabo no deja de ser una historia de vampiros en el Londres victoriano, donde aguerridos caballeros (uno de ellos americano) vana  rescatar a una damisela en peligro de seres no-muertos que se ocultan en la oscuridad, controlados por uno de ellos, “el maestro”, que la tiene bajo su influencia. ¿No os suena de nada? Obviamente el hecho de que haya un americano y que la dama en apuros se llame Mina no son coincidencias fortuitas con la obra de Bram Stoker.

    Pero es que ya desde el primer episodio la trama se abre –o más bien explota- como una palomita de maíz. En el East End londinense, las zona más mísera, empiezan a aparecer cadáveres de mujeres brutal y sangrientamente mutilados.

   Cadáveres que recuerdan las hazañas del Destripador, y hacen preguntarse a la gente si habrá vuelto.

    Y también comienza a  aparecer en escena otros personajes conocidos.

    Personajes como un joven medicina que no duda en incumplir la ley para conseguir cadáveres con las que hacer sus autopsias y continuar sus investigaciones. Un joven médico de nombre Victor y apellidado Frankenstein.

    O un dandy vividor, elegante e indolente, aficionado a las fotografías y a los retratos. Y también a las prostitutas y a las orgías,… y sin hacerle ascos a ninguno de los dos sexos. Un joven apellidado Gray y cuyo nombre es Dorian.

   Y sí, amigos y vecinos, todos acaban involucrados en la historia, formando incluso equipo.

    Una historia en la que también aparecen en algún que otro momento el doctor Van Helsing (en este caso mentor y maestro de Frankenstein), la criatura que crea el doctor Frankenstein, médiums y espiritistas, egiptólogos,…

    La verdad es que llega un momento en que te preguntas si esto va a ser algo así como La liga de los hombres extraordinarios: ¡pero si aquí sólo falta Sherlock Holmes! (aunque bueno, démosle tiempo).

   Creo que lo peor que se le puede achacar a la serie no es que se le vaya un poco la olla, sino que desperdicia ese universo creado tan cuidadosamente, y todos esos personajes conocidos, o –por lo menos- que no parece que sea capaz de sacarles todo el partido que podrían haberles sacado.

    Por momento no sabes si estás viendo una historia de Jack el destripador, de vampiros, o incluso de posesiones demoníacas y exorcismos,…. e incluso de hombres lobo. Porque de hecho es una mezcla de todo eso, y en mayor o menos medida todo aparece.

    La primera temporada es cortita, sólo 8 episodios, y eso sí: por lo menos cierra la historia lo suficiente como para que puedas dejar de verla, pero también la deja abierta lo suficiente como para que la continúen en una segunda, que ya está anunciada para este 2015.

   De momento dejémosla en que es interesante: se deja ver, no aburre y además está bien interpretada y magníficamente ambientada. Podían haberle sacado mucho más partido, pero la verdad es que también podían haberla fastidiado estrepitosamente mezclando tantas cosas. De hecho no descarto que ocurra en la segunda temporada.


3 comentarios :

  1. No puedo estar más de acuerdo contigo, apunta muchísimo pero se acaba definiendo más por la brillantez de la forma, dejando un poco abandonado el contenido que, supongo, pensarían que se vendería solo. Pero ya les gustaría a otras ofrecer lo que ofrece la serie

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  2. Lo menos interesante es la parte de la acción. Precisamente porque no me parece una serie de acción. Más bien es una obra de personajes y ahí la serie me parece totalmente brillante. Utiliza los arquetipos monstruosos, incluído el "monstruo" explorador-depredador y el obseso científico para hacer un brillante análisis sobre las pasiones y sus sombras. Con una gran colección de escenas a la vez poéticas e impactantes. El que falta más bien es el Doctor Freud, ya que más que análisis es psicoanálisis en toda regla.
    Coincido en que la apuesta es tan arriesgada que es muy fácil que se les venga abajo. Pero una serie que se permite dedicar todo un capítulo para explicar la historia de Mina y Vanessa me transmite una gran confianza.

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    1. Efectivamente yo también creo que el capítulo de Mirna y Vanessa es genial

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