De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

lunes, 6 de abril de 2015

La Voz Dormida. Dulce Chacón

    La voz dormida es un libro sobre perdedores. Perdedores por partida doble o incluso triple. Perdedores, primero -y más obvio- porque narra los hechos posteriores que sufrieron en las cárceles franquistas (y fuera de ellas) los perdedores de la Guerra Civil.

    Perdedores en segundo lugar porque cuenta la miseria, las necesidades, el hambre... que sufrieron en una España ya de por si miserable y empobrecida los más pobres: los personajes ya eran pobres y miserables antes de empezar la guerra, y tras perderse esta la miseria general cae sobre ellos con más fuerza que sobre nadie.

    Y perdedores en tercer lugar porque básicamente es una historia de mujeres. Si ya debía ser jodido ser pobre y republicano en la España de los años 40, ser además mujer (madre, hija, novia de los que perdieron la guerra) debía añadir un plus.


    A priori La Voz Dormida parece un libro sobre la Guerra Civil Española y un drama carcelario, y lo es, en parte al menos. Pero es más que eso. Realmente no es un libro sobre la Guerra Civil, es un libro sobre la represión franquista posterior, y como se ceba sobre todo en un grupo de mujeres encarceladas en la prisión de Ventas. Es la historia de Reme, Hortensia, Tomasa, Elivira,... y de tantas tantas mujeres que sufrieron la represión, las vejaciones, las humillaciones,... a manos de los vencedores y de su maquinaria represora. Poco importa lo que hicieran para estar en prisión: unas fueron milicianes, otras madres o mujeres de milicianos, otras... simplemente cometieron el error de creer que la república podría sacarlas de la miseria y la incultura omnipresente entre las de su clase, y se significaron demasiado.

    Quizás esta es la parte más reivindicativa y más dura de la novela: las pequelas historias y miserias que sufren las presas en la carcel franquista, donde unas hacen gala de dignidad, otras de coraje, otras de ambas cosas,... Pero, para bien de la novela, no es lo único. Además del drama carcelario, triste, gris, sombrío,... La novela también cuenta lo que ocurre fuera.

    Lo que ocurre a Pepita, una emigrante cordobesa -a la fuerza- que malvive en una pensión de Madrid, para estar cerca de Hortensia (Tensi), encarcelada y embarazada. Esperando a dar a luz para que se ejecute su sentencia de muerte.
    Y quizás la historia de Pepita (y de cómo acaba primero ayudando y luego enamorandose de Paulino, un guerrillero que todavía está echado al monte con la usisoria y vana esperanza de continuar una guerra ya perdida) al es la más esperanzadora de la novela, y la que la completa y la hace, si no más interesante, al menos no tan sombría.

    En 2011, Benito Zambrano adaptó (bastante correcta y bastante fielmente) la novela a la pantalla y dirigió su versión cinematográfica.

   Es curioso como esta historia de perdedoras, que no es sino la novelización de muchas historias reales que la autora, Dulce Chacón, fue recopilando, acabó siendo escrita precisamente por la hija de un alcalde de la dictadura franquista.

    Ironías del destino: Dulce, era hija de buena familia: acomodada, pudiente, de derechas, católica... De hecho, su padre, Antonio Chacón, fue alcalde de Zafra -donde ella nació- durante la dictadura franquista. Pero el velo de silencio tejido alrededor de la represión de la posguerra acabó convirtiéndola en justo lo contrario: una persona de izquierdas, atea (o más bien agnóstica) interesada en la represión franquista de posguerra y demás... Y además, en 2003, poco más de un año después de publicar el libro, y mucho antes de ser adaptado al cine, murio de cáncer.

   No se si es un libro "imprescindible" como reza el autobombo de las reseñas que incluye en su contracubierta, pero desde luego merece la pena leerlo.


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