De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

sábado, 15 de octubre de 2016

American Crime. Serio no tiene por que significar aburrido

http://www.filmaffinity.com/es/film296972.html
American Crime es de esas series que parece deslumbrar a toda la crítica profesional de forma unánime y a gran parte del público.

Todo parecen ser elogios para esta serie: “..sincero análisis sobre razas, géneros y clase...”,  Esta es la América que raramente vemos, presentada de una manera que nunca hemos visto...”, “...coraje, agallas y algunas de las mejores interpretaciones que verás este año en televisión...” , y cosas por el estilo. Ya os podéis imaginar como sigue.

Sinceramente, y si os digo la verdad, a mi me aburrió bastante. Simple y llanamente. ¿No se podría haber contado con un poco más de ritmo?


Vayamos por partes. El capítulo piloto: una noche cualquiera suena el teléfono en casa del señor Skokie. Es la policía avisándole de que su hijo Matt, que vive en otro estado, ha sido asesinado mientras asaltaban su casa y dejaban en coma a su mujer. Así que Skokie se muda a Modesto (la ciudad de California en la que vivía su hijo).

Matt Skokie es exmilitar, estuvo en Afganistán, su hermano también es militar, y su mujer Gwen, blanca como el, de familia media, ha sido brutalmente violada y la han dejado en coma.

Enseguida empiezan las detenciones: cuatro sospechosos que de alguna u otra manera están relacionados directa o indirectamente con el crimen: un mexicano ilegal, un chico también de familia mexicana, pero esta vez “legal”, un negro y su novia blanca, ambos drogadictos. Así que parece que las cosas están claras... Esto es una serie que va a ir sobre racismo y prejuicios en el sistema judicial americano.

Bueno,... no tanto. Ya en el primer capítulo vemos que Matt Skokie no era precisamente un héroe de guerra, ni su mujer una tierna damisela en apuros. Conocemos a las familias de ambos, a los padres, buena gente, de ella, y a la madre de él, de la que Skokie está divorciado.  La verdad es que pese a haber sido un ludópata, haber abandonado a su familia y haber sido detenido, Skokie es el personaje más decente de la serie.

Los sospechosos son el arquetipo perfecto de quien va la cárcel en estados unidos:

Carter Nix es negro, trapichea con drogas, y si hace falta roba para conseguirlas. Es el sospechoso perfecto de asesinato.

Además, su pareja es una chica blanca, también drogadicta y que si hace falta alguna vez se ha prostituido para conseguir dinero para su dosis. El ejemplo perfecto de “white trash”: una chicha blanca de una familia decente que se ha estropeado al formar una pareja interracial.

Hector, el mejicano, es ilegal en el país, tiene una novia y una hija en México, y allí se le busca por haber estado metido en cárteles de la droga. Vamos, otro retrato robot del delincuente según Donald Trump.

Y en cuando al chico adolescente, Tony Gutierrez, parece ser una cabeza de turco perfecta que estaba donde no debía en el momento en que no debía y frecuentando las compañías que no debía. Su familia esta establecida legalmente en el país, su padre  tiene un taller, y cada día lucha contra el estereotipo de mejicano igual pandillero, (o ilegal, o delincuente) y trata de dar ejemplo y de inculcárselo a sus dos hijos adolescentes cada día.

Pero parece que lo que cuenta la serie es que al sistema judicial no le importa tanto la verdad como el hecho de que haya un culpable oficial. Así que todos van a la carcel y la maquinaria se pone en marcha.

Vemos como Tony, menor de edad, acaba brevemente en un reformatorio, del que saldrá precisamente convertido en lo que su padre trata de evitar. Héctor es presionado por el sistema para que colabore (básicamente para que delate) con una deportación a México (estar en una cárcel de Estados Unidos siendo hispano no debe ser agradable, pero estar en una cárcel Mexicana debe ser jodido). Y Carter y su novia son separados, pero no solo por el sistema: también por sus familiares.

Curiosamente a nadie parece gustarle que estos dos formen una pareja interracial: ni a la familia blanca de ella, ni a la hermana de él: musulmana devota y practicante. Vamos otra fuente de prejuicios asegurada.

Mientras la policía hace su trabajo vamos viendo como se van haciendo los juicios paralelos: para los padres de las víctimas estos son culpables de antemano, sin cuestionárselo, sin juicio, sin necesidad de ver pruebas, sin importar realmente si los cuatro lo son o no. Es deprimente ver como actúa la madre de la víctima, como ella y el otro hermano no pueden ni ver al padre,... y comprobar por qué no te extraña que el padre (el señor Skokie) tampoco.

También es deprimente ver los tejemanejes del fiscal intentando montar un caso aún a costa de empujar a un chico adolescente precisamente a lo que se supone que tratan de evitar que sea. O ver como la hermana de Carter tiene que montar toda una protesta y una campaña pública denunciando los prejuicios raciales contra su hermano, apoyándose precisamente en su congregación: en sus hermanos musulmanes.

En fin, realmente American Crime es eso: una historia deprimente, contada de manera muy, muy, muy lenta. Tiene sólo 11 episodios, pero realmente se me hicieron interminables. ¡Que poco dosificado está el guión! Y eso que el primer episodio me pareció bueno (deprimente pero bueno) y con un final que prometía... Pero no. Aunque trata un tema muy serio, con posibilidades, y aunque los actores la verdad es que están francamente bien, todo está narrado con un ritmo tan lento, con un tono tan asténico, que –al menos para mi gusto- se carga todo lo que tenía de prometedor.

Es de agradecer que al menos la historia sea cerrada y no intente alargarla temporada tras temporada como hicieron con la inefable Rectify. Sin embargo la serie si que tiene segunda temporada, pues se ha sumado a la reciente moda del formato “antología”: cada temporada una historia completamente diferente, pero repitiendo actores (algunos, no todos) y con el mismo tono. Esta última parte es el problema... visto lo visto con la primera, no se todavía si me quedarán ganas de meterle mano a la segunda.



1 comentario :

  1. La típica gringada, el culpable o es negro o latino, ya aburren.

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