De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 27 de noviembre de 2016

La llegada. Palíndromos

http://www.filmaffinity.com/es/film420650.html
En principio no parece que vaya a haber nada demasiado novedoso en esta película. Al fin y al cabo es una más de ciencia ficción que cuenta el primer contacto, es decir la llegada de una civilización extraterrestre a la tierra, los esfuerzos por comprender y hacerse entender, las reticencias belicosas de ciertas gentes, el temor, la desconfianza de otras naciones...

Todo eso se ha llevado ya al cine en muchas ocasiones. Vale, de acuerdo que esto no es la típica peli de aventuras en la que se cuenta que nos invaden los marcianos y la heroica lucha y resistencia de los habitantes de la tierra (bueno, más bien de los norteamericanos). Vamos que esto no es Independence Day, (gracias a dios) ni siquiera Oblivion.

No, aquí se cuenta un primer contacto pacífico con una civilización muy superior a la nuestra. Pero eso ya se ha contado también muchas veces, desde Spielberg en Encuentros en la Tercera Fase, hasta Contact, que posiblemente sea la descripción más realista o al menos más plausible de lo que podría ser eso de llegar a ocurrir.


Entonces ¿qué es lo nuevo de esta película? Pues realmente poca cosa en apariencia, pero la idea que plantea (por debajo del aparente tema del primer contacto) si que no se ha llevado antes al cine (que yo sepa al menos).

Por partes. Empezamos viendo la historia de una profesora universitaria (Amy Adams), experta en lingüística. Una vida que parece más bien tristona, rutinaria y desde luego no demasiado apasionante.


Pero un buen día resulta que llegan los extraterrestres. A lo largo del mundo, en localizaciones más bien remotas y alejadas de poblaciones grandes, una docena de naves con forma de lenteja se “posan” en diferentes países.

En esto es de agradecer que los guionistas hayan pensado que además de en los USA estaría bien que los aliens aterrizaran en otros lugares, desde los obvios como China o Rusia hasta otros no tanto como Venezuela, Nigeria o Paquistán.

Y nuestra anodina profesora es requerida por la patria para que ayude a descifrar el lenguaje en el que se comunican los extraterrestres, así que la embarcan, junto con un físico –Jeremy Renner-  para desplazarse a Montana (donde el OVNI americano ha decidido posarse).

Decía que probablemente Contact fuera la película que con más verosimilitud cuenta esto, y este es un ejemplo: probablemente antes de empezar a hablar con los extraterrestres fuera de más utilidad un físico o un matemático que un lingüista (porque al menos la física y las matemáticas las tendríamos en común ambas especias), pero bueno, aquí es necesario para la historia que se quiere contar que sea más importante un lingüista... se le puede perdonar.

La primera mitad de la película tiene un ritmo pausado pero brillante. Casi hipnótico. Se nos van revelando las cosas poco a poco: los extraterrestres –a los que casi no vemos o vemos siempre borrosos- son unas criaturas con forma de pulpo gigante. Se nota la brillantez de Denis Villeneuve, y que este tipo sabe hacer cine, y además de cualquier tema, no solo dramas como Incendies o Prisioneros. Esto me da un poco más de confianza, porque ha sido a él al que le han encargado la segunda parte de Blade Runner... a ver que tal.

Los extraterrestres, a diferencia de los pulpos, tienen siete tentáculos en lugar de ocho, por lo que en la película se les llama heptápodos. Y reciben a los humanos detrás de una especie de cristal, como si estuvieran en una especie de gran acuario, que es donde empiezan a comunicarse. Como los pulpos, expulsan una especie de tinta negra, pero manejan esta tinta a su antojo, y con ella forman unos anillos enrevesados y alambicados, llenos de pequeños de talles: su forma de escritura.

Y realmente toda la primera mitad de la película se centra en descifrar el lenguaje de los heptápodos. O más bien su escritura.

En general me gusta el aire de verosimilitud que tiene toda la película. La aproximación a cómo van desentrañando la escritura, o cómo incluso logran hacer una especie de traductor rudimentario. Bueno, probablemente en realidad sería un proceso muchísimo más largo, cuestión de meses o años más que de días, pero se perdona la pequeña licencia.

Porque la trama se precipita debido a las prisas de los militares. Si bien inicialmente quien está al mando es un militar que parece “razonable” (Forest Whitaker), pronto las cosas comienzan a cambiar a mediada que la desconfianza con los gobiernos extranjeros se acrecienta, imaginando lo que pueden estar descubriendo y obteniendo de sus heptápodos...

La historia tiene un giro de guión hacia la mitad... una sorpresa que la verdad es que no resulta tan sorprendente, por lo menos a mi, porque poco a poco te vas dando cuenta de cómo está contada la historia realmente...

Y esta segunda parte de la historia es la que no suele gustar a la gente. No veo muy bien por qué. A mi me ha parecido excelente, aunque tiene sus fallitos (señores guionistas, un “juego de suma cero” es justo lo contrario de lo que se dice en la película)... pero se les perdonan.


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El resto puede revelar detalles de la trama. No, de perdidos al río, los revela. Avisados quedáis.

Voy a intentar explicarme. Primero y fundamental. Esta no es una película de viajes en el tiempo, como la gente parece creer. Pero aunque lo fuera, la esencia de todas las historias de viajes en el tiempo está en las paradojas.  No puedes pretender que te guste una película con paradojas temporales en su argumento y criticarla precisamente por ello.

Asúmelo y acéptalo. Este tipo de historias acarrean consigo el tema de las paradojas, y a las paradojas por definición, no se les puede buscar lógica, porque precisamente por ser paradojas contravienen la lógica. Otra cosa es que soslayes la paradoja, la rodees de algo que te guste más, no pienses demasiado en ella, o creas haberla comprendido... pero todas las películas desde El final de la cuenta atrás hasta Interestelar pasando por Regreso al Futuro o Terminator tienen paradojas. Y ninguna tiene lógica. O mejor dicho sólo tienen una lógica interna que funciona, pero que no es a la que estamos acostumbrados en el “mundo real”.

Decía que no es una película de viajes en el tiempo. Voy a tratar de explicarme.  La película juega con dos ideas (con dos teorías reales), que no son del todo novedosas en la ciencia ficción.

Una es la hipótesis de Salir-Whorf que viene a decir que el mundo que nos rodea determina nuestro lenguaje (¿habéis oído aquello de que los esquimales, como viven rodeados de hielo tiene decenas de palabras distintas para “hielo”, mientras que nosotros sólo tenemos una?), pero también al revés que el lenguaje que hablamos cambia en nuestra mente la manera que tenemos de ver el mundo: si lográsemos dominar el lenguaje de los esquimales acabaríamos nuestra mente cambiaría y acabaríamos distinguiendo docenas de variedades de hielo. Esto desde luego se ha tratado antes en la ciencia ficción: desde en la neolengua de 1984 (para cambiar la forma de pensar de la gente), hasta en “Los desposeídos” de Ursula K. LeGuin.

La segunda idea es más rara en la ciencia ficción, pero también se ha tratado. Es la diferencia entre la escuela de pensamiento “presentista” (en cierto momento algunas cosas existen y otras no) y la escuela del “eternalismo” (el tiempo es una dimensión de la realidad enlazada con las tres dimensiones espaciales, y por lo tanto que todas las cosas, pasadas, presentes y futuras, han de considerarse tan verdaderas como las cosas presentes.) Eso si hablamos de filosofía, pero si hablamos de ciencia, hay una teoría llamada “perdurantista” que viene a decir que para que el tiempo es sólo una ilusión que nos creamos los humanos, que para que exista la realidad en el tiempo ha de hacerlo como una realidad en continuo cambio, y que si consideramos la realidad como un todo lo que vemos en realidad es un conglomerado de todas sus “fotos fijas” o partes temporales o lapsos de existencia.

Combina estas dos ideas, y tienes el tema de la película. Y eso es precisamente lo original de la mismas:

Los heptápodos tienen una percepción del tiempo distinta de la nuestra. Todo lo que para nosotros ha sido, es o será, para ellos simplemente “es”. Ven todas las partes del tiempo a la vez. Ojo ¡no es que viajen por el tiempo! Simplemente ven el pasado o el futuro como nosotros podemos ver a derecha o izquierda, a delante o atrás sin necesidad de movernos hasta allí.  Esta visión del mundo ha condiciona su lenguaje. Su idioma no expresa un sucesión de ideas como una sucesión de sonidos. En su lugar de una vez expresa toda una frase compleja. Su escritura no trata de traducir una sucesión de sonidos: un solo símbolo expresa ideas conceptos y frases complejas.

Y cuando el personaje de Amy Adams logra aprender la lengua de los heptápodos, su mente se altera y empieza a percibir el mundo como lo hacen los heptápodos, es decir empieza a percibir el tiempo no como algo lineal, sino como un todo, tal como lo hacen ellos. Ella no viaja en el tiempo a que el general chino le revele las últimas palabras de su mujer. No; simplemente es capaz de ver todos los acontecimientos a la vez incluido ese.

Curiosamente quizás la parte más floja del guión es la excusa argumental: los extraterrestres viene a la tierra a “dar” el regalo de su lenguaje a los humanos porque saben que dentro de 3000 años van a necesitar su ayuda... Bueno, no explican más, no se molestan en entrar en más detalles. Pero se le puede perdonar.





1 comentario :

  1. Interesante Texto. Otra mirada, otra opinión, esperaba al final revelasen lo que yo pensé al ver la pelicula... Que entraran más en detalles con lo que vinieron a entregar los extraterrestres heptápodos , quedó en el aire y,creo que es lo más flojito de la pelicula. Y la cuestión está en el "palíndromo" .

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