De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
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domingo, 18 de diciembre de 2016

The Shield. Los buenos polis malos


http://www.filmaffinity.com/es/film264634.htmlLa verdad es que no suelo comentar series de este tipo porque no suelo ver series de este tipo. The Shield es una serie que se queda a medias en casi todo.

Es una serie policíaca, o sea que eso no es demasiada novedad: las hay casi a patadas. En este caso ambientada en las calles de Los Angeles, en el ficticio –creo- barrio de Farmington, lleno drogas, prostitución, y bandas, muchas bandas: mejicanos, negros, armenios,...

Pero en lugar de ser la típica serie en la que los policías son los buenos y perfectos, los honorables y heroicos defensores de la ley, y los delincuentes los malos malísimos, aquí realmente todos –o casi todos- son malos.


Los policías malviven en una ruinosa comisaría –a la que llaman “La Cuadra”- que no es otra cosa que una antigua iglesia reconvertida, y con escasos recursos y menos ganas les toca enfrentarse a diario –muchas veces más a pesar del sistema que ayudados por él- a las bandas y a los pequeños –y no tan pequeños- delitos del barrio donde les ha tocado prestar servicio.

Por si los espectadores son un poco tontos, al título original “el escudo” (la protección de la sociedad contra los delincuentes que se supone que es la policía) en español le han añadido la coletilla de “al margen de la ley”.

Porque de eso va la serie: de un grupo de policías de paisano (detectives de calle) llamados el equipo de asalto, que trapichea a su gusto y que lo mismo detienen a un camello que se quedan con la droga o el dinero incautado.

El equipo está capitaneado por Vic Mackey (Michael Chiklis), un poli duro y corrupto que tiene su propio código de honor, y que lo mismo ayuda y protege a sus confidentes (pequeños camellos, prostitutas,...) que se queda con los alijos que les roba a los grandes, o que no duda en matar a otro policía cuando su chiringuito está a punto de descubrirse. La verdad es que esto es lo que salva a la serie, este personaje. Claro que por muy imponente que sea la estampa de Mackey calvo y con sus gafas de sol, en el doblaje español no ayuda mucho que le hayan puesto la voz de Homer Simpson,... que se le va a hacer.  Curiosamente creo que como actor se ha hecho más famoso su segundo, Shane (Walton Goggins) que el propio Chiklis (Goggins por ejemplo es el antagonista principal en Justified, La ley de Ryland).

Y básicamente esa es la trama de fondo de la serie completa: la huida hacia delante de Mackey y su equipo de asalto para no ser descubiertos, pese a que sus sucesivos jefes sospechan de ellos. El primero es Aceveda, un latino que empieza siendo el responsable de la comisaría y que trata de desenmascarar al equipo, pero que como tiene ambiciones políticas, en un par de temporadas resulta sustituido al frente de la comisaría. Sin embargo no desaparece de la serie: sigue como concejal y como candidato a la alcaldía. Y aquí que se ve que –en el fondo- no todos son luces, y que todo el mundo –incluido él- tienes sus grises.

El resto de la serie son tramas más o menos episódicas (aunque algunas se extienden durante varios episodios) que van contando pequeños casos del día a día, asuntos que van apareciendo y se van resolviendo en cada episodio. Para esto hay otra serie de personajes: la policía novata (que tiene que esforzarse tanto por ser nueva como por ser mujer) el policía negro (que tiene que esforzarse precisamente por ser negro, combatiendo a bandas de gente de su raza que además lo ve como un traidor, y que además tiene problemas de, llamémoslo “identidad sexual”),...

De este grupo de personajes los más interesantes son la pareja de detectives “Dutch” y Claudette. Digamos que son los “formales” los “íntegros”, los que siguen metódicamente el procedimiento. En especial Dutch, lo que le granjea las burlas de Mackey y su equipo. Curiosamente el de Claudette empieza siendo un personaje bastante secundario aunque en las últimas temporadas cobra mucho protagonismo.

No es una serie moderna (se empezó a emitir en 2002) y se le nota. Quiero decir, que todavía tiene un tufillo, un tono y un formato de serie “antigua” o “clásica”: muchas tramas episódicas que son autoconcluyentes, y que pesan mucho sobre la trama principal. A esto me refería con que no suelo ver series de este tipo. A diferencia de una serie como The Wire en la que las tramas episódicas no es que no tengan peso, sino que no existen y en la que realmente lo que tenemos son películas de 10 horas de duranción (una por temporada), aquí no es así.

Y precisamente a eso me refería con que es una serie que se queda a medias en muchas cosas. Como serie de formato “moderno” no llega (aunque es cierto que a medida que avanzan las temporadas, la historia principal es la que tiene cada vez más peso y las episódicas casi son anecdóticas, pero siguen estando ahí. Quiero decir, que en este sentido no resiste ni de lejos la comparación con series como The Wire.

Y como serie de formato “antiguo”, con historias de polis y ladrones, con muchos personajes de policías “imperfectos” que tiene sus más y sus menos y que son humanos como todo el mundo, pues, que queréis que os diga prefiero con mucho precedentes como Canción triste de Hill Street (Hill Street Blues) mucho más logrados.

Con esto no quiero decir que la serie sea una basura. No es eso. Se deja ver bastante bien. Sin embargo –y viendo las críticas y puntuaciones que la gente le dio en su momento- en mi humilde opinión creo que es una de las series más sobrevaloradas de la TV (honor que ocupa sin duda alguna Mad Men, pero este es otro tema que daría para largo).

Después de pensarlo creo que eso (las críticas tan buenas y las puntuaciones tan altas) tiene que ver con el hecho de que la gente se las dio tras ver sólo unos capítulos, o sólo la primera temporada. Y sí, la verdad es que si te quedas sólo con la primera temporada la valoración de la serie es mejor que si intentas valorarla en todo su conjunto.

Pero es que hay siete temporadas... y claro, el nivel se resiente. Es demasiado alargar, demasiados casos pequeñitos una y otra vez, demasiados retruécanos y vueltas que se le dan a la trama principal. Y eso que se ve que intentaron revitalizarla. Por ejemplo en un momento dado (creo que fue en la tercera temporada) incorporaron al personaje de Glenn Close como capitana de policía al frente de la comisaría, con ideas nuevas, métodos nuevos... y curiosamente enfrentándose a Aceveda, ahora como concejal. Pero duró poco.

El intento más interesante, y donde de hecho logran reflotar la serie un poco y que recobre el interés, es cuando incorporan el personaje de Kavanaugh (Forest Whitaker), un teniente de asuntos internos que se dedica a perseguir como un perro de presa a Mackey y a su equipo. Esto hace que la quinta temporada reflote bastante. Sobre todo porque  Kavannaugh también tiene sus luces y sus sombras y respeta los métodos sólo hasta donde le conviene.  Pero es que ¡aún alargaron la serie dos temporadas más! 

En fin, lo dicho no está mal, pero en general no es para tanto, y si la miras en conjunto probablemente no supere el “interesante”.





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