De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 16 de abril de 2017

Doctor Sueño. Stephen King


Tengo que confesar que me he equivocado con este libro. En primer lugar no lo elegí yo, fue un regalo.
En segundo lugar, aunque en mis tiempos leí mucho a Stephen King, (una vez lo calculé, y si no me equivoco llegaban a 30 los libros suyos que he leído) la verdad es que en los últimos años me acerco a él bastante poco. Sin embargo como el Sr. King sigue siendo tan prolífico, esa cifra “impresionante” de 30 libros cada vez se aleja más y más de ser “casi todo” lo que ha escrito. (No creo ni que sea ya la mitad de lo publicado.)
En tercer lugar, El Resplandor no es de mis libros favoritos de Stephen King. Sí, vale, que está bien, que no es de esos truños con los que nos obsequia de vez en cuando, que indudablemente es del pelotón de cabeza,... pero que queréis que os diga... mis preferidos son It, o La danza de al muerte.... Incluso si hablamos de libros cercanos al Resplandor (es decir, de la primera época, de los años 70, no tan grandes,...) a mi particularmente me gustan más Salem’s Lot o Carrie.


Y en cuarto lugar. No me gustan las secuelas y segundas partes. Suelo huir de ellas como de la peste. Una cosa es escribir una saga (y hay muchas papeletas de que el resultado sea como poco, desigual) y otra retomar casi cuarenta años después una historia y publicar una segunda parte.

Y resulta que Doctor Sueño es eso: una secuela de El Resplandor.

Así que, a priori, no esperaba gran cosa de Doctor Sueño. Y de hecho el principio era un poco como me temía: La historia comienza cuando el Overlook Hotel ha volado por los aires y Jack Torrance ha muerto. Volvemos a ver a Dany Torrance su hijo, al que sigune persiguiendo los fantasmas, volvemos a ver a su amigo el cocinero Dick Hallorand, (os advierto, es una continuación de El Resplandor, libro, no de El Resplandor película) volvemos a ver a su madre Wendy... O sea más de lo mismo. Mala pinta.

Sin embargo Stephen King decide hacer avanzar la historia por otros derroteros. Danny acaba dándole a la botella, entre otras cosas para librarse del resplandor...
“La mente era una pizarra. El alcohol era el borrador.”
... y acaba siendo alcohólico como fue su padre. De hecho como fue el propio Stephen King, así que una vez más escribe de lo que sabe, y se dedica a retratar la caída a los infiernos del protagonista.

Hasta que toca fondo. Y llega a un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, de esos en los que le gusta a King ambientar sus historias. Y logra que lo contraten primero en una especie de parque de atracciones, abierto sólo durante la estación turística, con un trenecito en miniatura en la que los visitantes pueden montar,...  Y luego en una residencia de cuidados paliativos, como celador.

La diferencia es que esta vez conserva el trabajo, encuentra a las personas adecuadas, a los padrinos adecuados, y deja la botella. Así que se gana fama de consolar a los ancianos moribundos cuando les llega la hora de morir, (cosa que indica un gato llamado Azrael que vagabundea por la residencia), de acompañarlos hasta que se duermen... Se acaba ganado el sobrenombre de “El Doctor Sueño”.

Y bueno la verdad es que esta primera parte del libro, por lo menos es distinta al camino ya trillado de El Resplandor. No sigue la misma senda... Y aquí comienza el segundo acto y vuelve a pegar un cambio.

Y es que empieza a contarlos la historia de unos seres que se hacen llamar “El Nudo Verdadero”.

Unos seres que parecen inocentes jubilados que viajan en autocaravanas y están de camping, pero que realmente son antiguos, muy antiguos.

Unos seres que cazan a ciertas personas, a los que llaman vaporeros, y que se alimentan de su esencia, del vapor que exhalan cuando mueren, mientras sea con más dolor mejor. Y eso es lo que los “rejuvenece”, lo que los mantiene vivos en apariencia...

Esta peculiar tribu que viaja en autocaravanas  está liderada por Rose la Chistera (por su sombrero) y son “los malos” del libro.

¿Y como enganchan las dos historias? Bueno, pues gracias a Abra, una niñita a la que Dan no conoce pero que es como era él cuando era pequeño. Una niñita que es tan poderosa que detecta al Nudo Verdadero (y que de paso es detectada por ellos) y que es capaz de averiguar lo que hacen, o al menos de figurárselo. Y de asustarse, hasta el punto de pedir ayuda a Dan.

La verdad es que con esta parte del libro fue con la que más me entretuve. Hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien leyendo un libro de Stephen King. La verdad es que los últimos que había leído (Cell, la Cúpula,...) no me engancharon tanto... Así que contra todo pronóstico, me equivoqué con Doctor Sueño.

Por ponerle algunas pegas: hombre la principal es la de costumbre. Creo sinceramente que Stephen King tiene un problema con los finales de los libros. Normalmente no están a la altura del resto... es como si no supiera terminarlos.

Este no es una excepción... En mi opinión empieza a “decaer” cuando nos dejamos de contactos telepáticos y se empiezan a hablar de contactos físicos (cara a cara) de los personajes. No se por qué será, pero a mi por lo menos me lo parece. Bueno, tan poco es que lo estropee del todo, ¿eh?, digamos que sólo “baja” de interés (aunque llega un momento en que se acerca mucho al desastre, lo roza de hecho: hablo de ese giro del argumento tan sorpresivo y tan increíble que está hacia el final, y que no os voy a contar por ser un tremendo spoiler; pero que si lo habéis leído sabréis cual es). Pero le ha salido un libro bastante digno y muy entretenido al señor King.








No hay comentarios :

Publicar un comentario

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.