De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 9 de abril de 2017

Ghost in the Shell. Una shell sin su ghost.


http://www.filmaffinity.com/es/film739322.htmlA finales de los 80, Masamune Shirow un mundo en el futuro cercano en el que la tecnología ha logrado que todo el mundo esté permanentemente conectado a gigantescas redes de comunicación, donde las personas son “mejoradas” o “evolucionadas” mediante la incorporación a sus cuerpos de partes mecánicas, mucho más fiables, duraderas y efectivas. Un mundo donde, después de alguna gran guerra mundial, el tablero geopolítico se ha reorganizado y Japón es una gran potencia, mientras que millones de personas de otros países han sido desplazadas, y no son más que refugiados. Un mundo donde el espionaje, industrial o no, a través de las redes y el ciberterrorismo constituyen un verdadero asunto de seguridad nacional.

Todo esto lo plasmó en un manga: Ghost in the Shell, del que posteriormente acabarían apareciendo otras dos secuelas. Sin embargo lo que hizo despegar definitivamente esta historia, lo que la catapultó a la fama, fue la adaptación al cine de animación, el anime de 1995 dirigido por Mamoru Oshii, que le dio más profundidad, y trascendencia explorando aspectos morales y éticos.


A partir de aquí, la franquicia no paró de crecer: a la película siguieron varias continuaciones en formato cine de animación, no sin antes aparecer una serie animada para TV (Ghost in the Shell: Stand Alone Complex) que posteriormente también conocería 4 continuaciones en otras tantas series para TV.

Y finalmente, los americanos pusieron sus ojos en la historia y han decidido hacer un remake, un remake en acción real... Ghost in the Shell 2017.



Por clarificar un poco la cosa, a quien no conozca la historia. Todo (mangas, series, películas...) están ambientados en el mismo universo y comparten personajes, aunque tengan sus propias tramas argumentales. De hecho la primera película, la de Oshii realmente lo que desarrolla y adapta es una de las historias del manga, proveniente de un par de capítulos del comic. El remake americano es justamente eso, un remake de la película de Oshii de 1995, pero llevado a acción real y aprovechado (se supone) lo que la técnica de los efectos especiales ha avanzado en estas dos décadas. Así que las comparaciones entre ambas son inevitables... y la versión americana sale perdiendo.

Vayamos por orden. Para quien no lo sepa, esto es ciencia ficción del más puro estilo cyberpunk. El manga origina fue muy influyente en obras posteriores, pero  le debe mucho a novelas como Neuromante (de donde toma las ideas principales). La película original también le debe mucho (en el estilo visual) a películas como Blade Runner: ciudades sucias, atestadas de gente, rascacielos y puestos de comida y mercadillos callejeros conviviendo juntos,  anuncios y publicidad por todas partes, lluvia,... en fina ya sabéis de lo que hablo.

Sin embargo, además de sólo tomar, también se convirtió en un hito que influyó significativamente en otras películas posteriores: Matrix fue una de ellas, quizás la que más.

Escenas como la del salto y aterrizaje de Trinity, o el tiroteo en el vestíbulo del edificio, escondiéndose tras las columnas, estaban ya en Ghost in the Shell. Incluso la escena de la “lluvia digital” de los caracteres verdes en la pantalla del ordenador se parece mucho a la escena de los títulos de crédito de la película. Incluso hoy día sigue marcando tendencia e influyendo: la escena de los títulos de crédito de la serie Westworld, la de la construcción del androides, es muy similar a la escena de los títulos de crédito de la película, la llamada escena del “shelling” donde se construye el cuerpo biónico de la protagonista, su shell o carcasa exterior.

En el mundo de Ghost in the Shell las IA son una realidad, los robots también, y sobre todo los cyborgs.

Prácticamente todo el mundo tiene alguna parte de su cuerpo mejorada, sean los ojos, sea el hígado, sean miembros prostéticos... por accidente y necesidad o por elección propia, cada vez más esto último. Incluso hay implantes cerebrales, que mejoran la inteligencia, la memoria...

La protagonista de la película, la Mayor, es uno de estos casos: no tiene cuerpo humano: lo único que queda es su cerebro el tallo de la columna vertebral. El resto es todo artificial.

Así que, si por una parte tenemos Inteligencias Artificiales que pueden no tener cuerpo tangible y habitar en las redes, pero también residir en robots, en androides, y por otra parte tenemos humanos con cuerpos cibernéticos... ¿cuál es la diferencia entre ambos? ¿dónde está la línea que separa al humano de la máquina?


En el mundo de Ghost in the Shell la diferencia está precisamente en lo que indica el título: aunque literalmente traducido sería algo así como el fantasma en el caparazón o en la carcasa, la traducción más apropia es la que le han venido dando desde que se creó el manga: el alma de la máquina. Se supone que por muy avanzada que sea una máquina, por muy evolucionada que sea su IA, carecen de Ghost, de espíritu, de lo que hace a los humanos, humanos. Así que un humano, aunque tenga un cuerpo completamente cibernético (una Shell), dentro tiene, siempre un Ghost, a diferencia de las máquinas.

Claro y simple ¿no?... Pues no. Y ese es el tema de la película original ¿está esa línea tan clara? Se puede trazar y decir esto es humano, esto no lo es... Esa es la idea que aportó la película de animación sobre el manga. No es que no estuviera en los mangas, pero estos eran más thrillers de espionaje y ciencia ficción, centrados en las andanzas de un cuerpo de elite (la sección 9) y en sus casos contra el terrorismo cibernético. La película de Oshii conservó también eso, pero aportó lo otro.



¿Y la película de acción real? Bueno, es realmente ese es su gran problema. Que no aporta nada nuevo. Todo lo que está bien en esta película proviene directamente del original japonés de hace dos décadas, y todo lo que está mal proviene de haberse dejado cosas atrás de ese original y no haber sido capaz de sustituirlo por nada novedoso. Es como una shell a la que le faltara su ghost. Por fuera parece igual, pero por dentro está vacía.

 En el original, la protagonista es un personaje fuerte y seguro de si mismo que empieza a plantearse donde está la línea divisoria entre lo humano y lo artificial. En el remake la mayor es un personaje más inseguro que está obsesionada por su pasado y por descubrir su verdadera historia antes de haberse convertido en lo que es ahora (tema que en el original, tanto películas, como comics como series de TV ni siquiera aparece, simplemente se soslaya). En el original el tema es ¿realmente las máquinas tienen algo distinto que no las hace humanas? Aquí el tema principal es más bien si es ético dotarse de prótesis e implantes biónicos, sobre todo pasando ciertos límites, sobre todo si no ha sido una elección propia.

Por lo demás la adaptación es bastante fiel (salvo el final realmente) y conserva muchos elementos de la trama original, incluso la historia. La Mayor forma parte de la Sección 9, un cuerpo policial creado para combatir el ciberterrorismo. De hecho uno de los hallazgos de la película original era este: si los humanos tenemos elementos cibernéticos en nuestros cuerpos, estos pueden ser hackeados. ¿Qué impide por ejemplo a un hacker apoderarse de nuestros ojos cibernéticos y hacernos ver (hacernos creer que vemos) lo que el quiere que veamos? 

 En la historia original se va un paso más allá. Un conocido ciberterrorista, un poderoso hacker conocido como el titiritero, está hackeando no solo los implantes y las prótesis, está hackeando el cerebro, el ghost de los humanos. Este tema que da para tanto (y que de hecho es el núcleo de las series de TV y de las películas posteriores) prácticamente se pierde en este remake.



Sí, es cierto que la historia original se mantiene a grandes rasgos, incluso hay escenas prácticamente calcadas: la escena de los títulos de crédito iniciales, la del “shelling” o construcción del androide, la “escena del salto”, cuando la Mayor irrumpe en el edificio (aunque aquí ataca el banquete con las geishas-robot), la escena de la persecución del –supuesto- terrorista,... incluso la escena del tanque araña al final de la película. Estar están todas. ¿Y que aportan? Bueno, fundamentalmente efectos especiales nuevos, y no estar hechas con animación.



Pero incluso esta “puesta al día” ya la hicieron los propios japoneses: en 2008 el propio Mamoru Oshii volvestió a rehacer (literalmente) la película para producir Ghost in the Shell 2.0, lo que es una especie de “versión re-masterizada” de la película de 1995 con adición de efectos digitales de última generación (de aquella época) y sonido 6.1. de hecho para apreciar plenamente  lo que aporta esta versión, tiene que ser vista en alta definición y con un buen sistema de sonido.



Como detalle curioso, en esta versión vemos el porqué de los ojos biónicos de Batou, el segundo y amigo de la Mayor. No es que aporte nada especial, pero me gustó el detallito.

¿Y que le falta a esta versión en acción real? Bueno, pues básicamente lo que decía antes. Es fiel a la forma, al continente, pero no al espíritu. Incluso mantiene pequeños guiños que ya estaban en la película original. Por ejemplo, en todas las películas de Oshii aparece un perro, un basset hound creo que es su raza. Es como una especie de “firma” o “marca de la casa.

Aquí también se mantiene, pero sin saber muy bien la rezón: en la película original cada vez que aparece el perro es una especie de indicación para el espectador, algo que le advierte de que hay una discrepancia entre lo realidad y lo que se cuenta o se ve en pantalla.

Una marca para indicar que las cosas no son siempre reales. Por ejemplo el personaje del basurero, que es un pobre diablo, un tipo solitario que ha sido hackeado y cuyos recursos son completamente falsos y prefabricados enseña a los miembros de la sección 9 las fotos de la hija que él cree que tiene... y de su perro. Aunque en la versión de 2017 siguen apareciendo a veces el perrito, estas sutilezas se pierden completamente.

Y un detalle que para mi ha sido una gran perdida: la música. La música de Kenji Kawai mezclando cantos folclóricos de estilo búlgaro con tambores japoneses, y que fue todo un hallazgo, aquí queda relegada a sonar en los títulos de crédito finales, esos que nadie se queda a ver.

Por último, no deja de sorprenderme la polémica tan absurda que se ha montado sobre el supuesto racismo de la película: si es una historia japonesa, ambientada en Japón, ¿por qué los personajes principales son occidentales? ¿por qué la protagonista es Scarlett Johansson y no una actriz japonesa o al menos oriental? 

Vamos a ver, para empezar la mayoría de los personajes de los animes, de todos ellos, tiene rasgos occidentales, aunque los hagan japoneses y representen a japoneses... en todo caso los racistas serían los propios japoneses ¿no?

Además en este caso concreto, hay una razón para que muchos personajes tengan rasgos occidentales: no se entra en muchos detalles en la película, pero en los comics y en las series de TV se da a entender que en ese futuro próximo Japón es una sociedad multiétnica, donde hay muchos “refugiados” de otras partes del mundo a causa de los conflictos que ha habido. De hecho, los ambientes y los decorados que se muestran tanto en mangas como en películas son más propios de china que de Japón, más parecidos a una superpoblada ciudad china como Shangai o Hong Kong que a Tokio.

Pero sobre todo, resulta que en este aspecto precisamente el remake americano es completamente fiel al orginal japonés: la Mayor Motoko es occidental porque el personaje original lo es. Como también lo son algunos de sus acompañantes de la sección 9.

De hecho, los que en el original tienen rasgos orientales, aquí también los tienen, empezando por jefe de la Sección, Aramaki, que aquí está interpretado precisamente por Takeshi Kitano.

Vamos, una polémica totalmente artificial y estéril, que de hecho ni siquiera se ha producido en el propio Japón: han sido los propios americanos (supongo que de origen asiático) los que han montado el pollo y acusan al malvado Hollywood de racismo, de whitewashing y de no se cuantas cosas más... que seguro que son verdad, pero que precisamente en esta película están más que justificadas y explicas. En fin, que si le hace daño a la taquilla no creo que sea precisamente por esto. Más bien será porque el guión es flojito y porque no va a convencer ni a los que ya eran amantes y conocedores de la historia ni al público que se acerque a ella sin conocer la versión original.


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