De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 23 de abril de 2017

The Crown. God Save The Queen

http://www.filmaffinity.com/es/film920440.html
El que esta sea una serie sobre la monarquía británica no la convierte en una serie británica, y eso se nota. Quiero decir, esto no es una serie de la BBC, de época, de esas majestuosas, elegantes y con todos los detalles cuidados al máximo.

No. Esto es una serie americana, de Netflix, y aunque imita bastante bien el estilo (muy bien de hecho), no es lo mismo.


Así que si os acercáis a esta serie esperando ver el nuevo Downton Abbey (hablo de las primeras temporadas, no de las últimas), pues mejor que no os llevéis a engaño.

Sí, hay pompa y circunstancia, hay solemnidad y majestuosidad, está bien ambientada,... pero no es lo mismo, noto que le falta algo.

Y eso que yo particularmente acabé siendo crítico en su día con Downton Abbey porque derivó rápidamente hacia una simple telenovela azucarada, en la que todos los personajes, hasta los malos, eran buenos.

The Crown cuenta una historia que a lo mejor para los ingleses es muy conocida, pero para mi por lo menos no tanto: los primeros años de reinado de Isabel II, la actual reina de Gran Bretaña.

Realmente empieza un poco antes, cuando todavía es la heredera y su padre el rey Jorge aún vive, y –a través de flashbacks- nos cuenta incluso épocas más antiguas, cuando es todavía una niña –junto con su hermana- y nadie piensa que vaya a ser reina simplemente porque su padre no es ni siquiera el heredero al trono: lo es su tío Eduardo.

Pero claro, Eduardo VIII decidió que se quería casar con una americana, divorciada varias veces y plebeya, así que abdicó en su hermano cuando no llevaba ni un año como rey, colocando a Isabel como sucesora. (Si recordáis El discurso del Rey, esta historia os sonará familiar).

A partir de aquí lo que van contando la serie es los primeros años de la inexperta y novata reina acostumbrándose a todas las ceremonias, las tradiciones y la pompa que ello conlleva: la coronación, los viajes, los despachos con el primer ministro...
Precisamente creo que esa es la parte más interesante de la serie: sus enfrentamientos con un Winston Churchill ya anciano, perro viejo y garante de las tradiciones, acostumbrado a mandar y que no va a dejar que sus propios compañeros de partido lo echen (como pretenden), al tiempo que intenta “encaminar” a la reina novata, que al principio opone alguna que otra resistencia. Como ya dije, creo la interpretación de Churchill es lo mejor de la serie.

El resto... bueno, pues un poco la “vida privada” de la familia real: los enfrentamientos con su hermana la princesa Margarita que quiere casarse con otro plebeyo, los enfrentamientos con el exiliado ex rey Eduardo, que quiere que le mantengan la asignación económica que en su momento le dieron para que se quitara del medio... Incluso los “enfrentamientos” con su marido, Felipe, el Duque de Edimburgo, que en la serie –y probablemente en la vida real- es el perfecto retrato de “hombre florero”.

Es curioso como está dibujado el personaje: guaperas de sangre azul, medio alemán medio griego descendiente de la casa real de –desalojada del trono- de Grecia (de hecho es el primo de la Reina Sofia)...

En pocas palabras, alguien que en condiciones normales ha venido a este mundo a veranear, y que cuando su mujer pasa de ser simplemente de la alta nobleza a ser la reina de Inglaterra, se aburre enormemente y pasa a ser un simple jarrón, un florero que hace bonito como acompañamiento de la soberana.

En general la serie no está mal hecha, pero que queréis que os diga: para mi gusto demasiada pompa y solemnidad, y demasiado “distanciamiento” de los personajes. Se deja ver. Dejémosla en interesante...





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