De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
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martes, 11 de julio de 2017

Feud. ¿Qué fue de Bette y Joan?


https://www.filmaffinity.com/es/film267350.htmlRecuerdo que de pequeño vi una película que se titulaba ¿Qué fue de Baby Jane?, que yo pensaba que era muy antigua, entre otras cosas porque era en blanco y negro y porque tenía ese aire de cine clásico de Hollywood... y que la había dirigido un tal Robert Aldrich, que yo no sabía quien era (y tampoco me fijaba por entonces en esas cosas).

Me gustó, pero, tampoco sin parecerme nada extraordinario, supongo que porque me esperaba más una película de terror, cuando realmente es más bien un drama, como mucho un thriller.


Luego resulto que no era tan vieja (bueno, era de los 60, cuando el color ya estaba más que inventado), que el tal Aldrich era el mismo de Doce del patíbulo (que a mi me había parecido mucho más entretenida) y que, vista después, con más años, tampoco estaba tan mal, aunque puestos a ver películas de viejas estrellas venidas a menos prefería por ejemplo El Crepúsculo de los Dioses de Billy Wilder.

Cuando empecé a ver Feud, la serie, lo hice porque pensé que era una especie de historia sobre “cómo se rodó ¿Qué fue de Baby Jane?”. Y en cierto modo lo es... Pero es más que eso.

Como el propio título se encarga de indicarte es la historia de la rivalidad enfermiza y las envidias entre dos grandes estrellas del cine, ya bastante maduras y venidas a menos (Joan Crawford y Bette Davies), pero con un ego inmenso, y de cómo acaban trabajando juntas en una película en la que precisamente retratan eso: la historia de las envidias y miserias entre dos hermanas, ya ancianas, una de las cuales fue una gran estrella cuando era niña.

Lo que hace interesante a la serie no es la parte del “como se hizo...” sino la manera en que te cuenta como la rivalidad personal entre (las jugarretas mezquinas que se hacen la una a la otra, las pataletas de diva...) las dos actrices acaba reflejándose e influyendo en la película y afectándola (para bien y para mal).

La serie trata de imitar –y lo consigue bastante bien- el aire y el ambiente clásico del Hollywood dorado esos años ya desde el principio, desde los títulos de crédito iniciales.

Si te suena el “estilo” de esos títulos de crédito y te recuerdan por ejemplo a los de Atrápame si puedes en realidad es porque estos ya eran un homenaje al estilo de los títulos de crédito que a finales de los 50 y principios de los 60 hacía Saul Bass (para películas como por ejemplo Vértigo, Psicosis, o Anatomía de un asesinato).

Supongo que la parte más difícil de hacer una serie como esta (de hacerla bien) es encontrar a dos pedazo de actrices que sean capaces de interpretar a dos grandes estrellas de Hollywood.

Creo que ha sido todo un cierto elegir a Jessica Lange para ponerse en la piel de Joan Crawford y sobre todo a Susan Sarandon para hacer de Bette Davies.

Y no es que los secundarios estén mal, en absoluto (especialmente Alfred Molina haciendo de Rober Aldrich, pero también Kathy Bates, Catherine Zeta-Jones,...) pero la verdad es que estas dos casi los eclipsan por completo.
Sin ser complaciente, la serie también deja ver el lado humano, las inseguridades, las dudas de las dos divas.

Sí, es cierto que son dos viejas arpías con un ego de tamaño oceánico, pero también se retrata perfectamente como esa rivalidad fue alentada y explotada por la propia industria y sus mecanismos, desde los ejecutivos de los estudios, hasta la propia prensa rosa o de cotilleo de la época: la crearon, la alimentaban y se encargaban de reavivarla cuando parecía que decrecía o se apagaba un poco.  Lo cual tampoco quita que las dos actrices fueran envidiosas, mezquinas y egocéntricas.

Tampoco falta su toque reivindicativo feminista: era una época en la que no es que la industria cinematográfica estuviera dominada por los hombres... simplemente es que las mujeres no pintaban nada más allá de ser actrices, y las que no salían en pantalla porque lo que querían era hacer películas podían aspirar a ser scripts, o como mucho, ayudantes de dirección.

La serie no es demasiado larga, tiene una duración bastante cómoda: sólo 8 episodios, lo cual es de agradecer. Y aún así creo que los últimos episodios “bajan” bastante el ritmo y el nivel. Desde la escena de la ceremonia de entrega de los Oscars (que creo que es el  punto álgido de la serie), la verdad es que todo va cuesta abajo...

 No se, quizás no es que le sobren esos últimos episodios, quizás simplemente es intencionado y buscado, y lo único que pretenden reflejar es precisamente lo que pasó en realidad (y lo que se cuenta en los últimos episodios): que después de eso, la propia carrera de las dos actrices nunca remontó, que fue un lento deslizarse cuesta abajo.
Parece que tendrá segunda temporada, porque van a seguir un formato “tipo antología” en el que cada temporada tendrá un equipo distinto y contará una historia distinta.

No se si la historia de rivalidad que han encontrado para sustituir a esta (la de Carlos y Diana de Gales) estará a la altura. Veremos.

En fin. Interesante y muy recomendable de ver. Aunque también sería buena idea revisar antes Qué fue de Baby Jane?... De todas formas os darán ganas de ver la película después si no la tenéis fresca.

 


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