De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

martes, 29 de agosto de 2017

Shameless. Humor británico... sin verguenza

https://www.filmaffinity.com/es/film735239.html
Lo de hacer cine social (o televisión social en este caso) mostrando la vida de la clase obrera (británica en este caso) está muy bien.

Eso de contar historias cotidianas ambientadas en los suburbios pobres de las grandes ciudades, mola. Lo de hacer realismo, a lo Ken Loach, da mucho prestigio,...

Pero Shameless no es exactamente eso. Shameless también es eso, sí, pero en tono de comedia. Descarada, faltona, gamberra, irreverente, sin censuras, sin cortarse un pelo,... sin vergüenza.


Antes de seguir, una puntualización: estoy hablando de la serie original, es decir, la serie británica, no del remake americano, hecho con muchos más medios, lo cual se nota.

Pese a todo la serie británica gozó de un éxito y una longevidad envidiables: casi 140 episodios que se empezaron a emitir en 2004 y duraron 11 largos años. No voy a entrar aquí a comparar ambas.

Shameless cuenta la vida disfuncional de una familia disfuncional: los Gallagher, en un imaginario barrio obrero (Chatsworth) a las afueras de Manchester.

Ya sabéis: casitas adosadas de titularidad municipal de alquiler bajo para los pobres, cheques de la asistencia social, los parroquianos habituales que se emborrachan en el pub local...




El padre de familia, Frank Gallagher, está perfectamente estereotipado: no ha trabajado en su vida, ni tiene ganas de empezar ahora, es alcohólico y en teoría está al frente de una familia de seis hijos desde que su mujer los abandonó... para irse con otra mujer.

En teoría, claro, porque en la práctica quien cuida de la familia y la saca adelante es la hermana mayor, Fiona, una especie de “choni” británica de buen corazón, que es la que hace de madre para sus hermanos, desde los mayores (Lip e Ian) hasta los más pequeños (Carl, Debbie y Liam).

La verdad es que lo podría ser una serie deprimente, está contada con cierta ternura y con mucho humor, pero no humor británico elegante y socarrón....




No, lo que ha hecho Paul Abbott, el creador de la serie,  es más bien humor al estilo Benny Hill: de brocha gorda, faltón, escatológico, sexual, vulgar y muy gamberro .O sea que si el humor refinado y elegante es lo tuyo, mejor no veas esta serie.

Para muestra un botón: en la primera escena del primer episodio uno de los hermanos Gallagher trata de sacarse unas libras extras ayudando con los deberes a Karen, una compañera de clase... pero este le deja muy claro que como no tiene dinero le pagará con una mamada, debajo de la mesa, mientras, la madre está a lo suyo en la cocina.

Los personajes son lamentables y hasta deplorables (pequeños delincuentes, borrachuzos,...) pero en general todos son “buena gente”, están retratados como la típica “white trash” pero en esta serie no hay realmente malos de verdad, así que es fácil empatizar con los personajes, aunque estos sean unos delincuentes.







Pese a estar hecha con no demasiados medios, la serie tiene un buen diseño de producción, y sobre todo unas buenas interpretaciones, y si a demás la veis sin doblar, podeis haceros una idea del inglés callejero de Manchester. 

 Por ejemplo, el novio de Fiona es un jovencísimo James McAvoy (el psicópata de Mutltiple de Shyamalan) en el que seguramente debió ser uno de sus primeros trabajos (si no el primero).


De hecho los mejores suelen ser los personajes secundarios, como el de McAvoy, en particular los desquiciados vecinos (Kev y Verónica) y su no menos desquiciada familia (impagable el personaje de Marty, el hermano de verónica, pirómano y con síndrome de Tourette que no para de soltar palabrotas mientras habla).

En fin, para pasar un buen rato, sin muchas más exigencias ni complicaciones.















No hay comentarios :

Publicar un comentario

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.