De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

sábado, 9 de septiembre de 2017

Por 13 razones. ¿Problemas de adolescentes del primer mundo?


https://www.filmaffinity.com/es/film999360.htmlDurante 2017 se ha estrenado un puñado de series que han hecho las delicias de los colectivos feministas, por estar protagonizadas por mujeres y por su temática (la opresión, el maltrato, las violaciones, el acoso,...).  Con independencia de su temática, a mi en particular me suele interesar más la calidad de su factura, y en última instancia si llegan a aburrirme o no, Pero la verdad es que ninguna de ellas es una mala serie.

Así tenemos desde la oscura distopía futurista “El cuento de la criada” (con diferencia la mejor de ellas), a las más realistas –y ambientadas en el presente- “Big Little Lies” y esta “Por 13 razones”. Mientras que la primera es más adulta (por los temas, por la historia, por la ambientación, por los personajes) y dirigida más a un público adulto, “Por 13 razones” es (por las mismas razones) más adolescente y dirigida a un público más joven.


A ver, realmente no es que esto sea una pamema dirigida exclusivamente a chaveles de instituto, pero si que es cierto que desde el principio hace 10 años, es decir cuando Jay Asher escribió allá por 2007 la novela en la que se basa esta serie desde el principio la etiquetaron dentro de eso que los editores norteamericanos llaman el “Young Adult”, signifique lo que signifique.

La diferencia es que esta no es una historia de amoríos vampíricos adolescentes ni una serie distópica situada en un oscuro futuro en el que grupos de jóvenes son obligados a luchar en facciones o a perticipar en juegos del hambre.  No. Por 13 razones cuenta una historia más contemporánea y más verosímil.

Es una historia de instituto de secundaria, eso sí, de jóvenes de 16 o 17 años que sobreviven en el instituto con sus pequeños grande problemas y sus neuras: los populares (la capitana de las animadoras, el quarterback del equipo), lo frikis e inaptados, los alternativos,... Hasta aquí todo normal, todo visto antes (y varias veces).

La historia empieza cuando una alumna del instituto (Hannah Baker) se ha suicidado, sin aparentemenete ningún motivo, sin ninguna explicación, sin dejar ni siquiera una nota de suicidio,... y –parece, al menos al principio- que el tema será como impacta eso en la vida del resto de los personajes (alumnos del instituto).

Sin embargo la originalidad está más en cómo está contada la historia: Hannah si que dejó una nota de suicidio, pero en lugar de ser una nota, fueron una serie de cintas de casete que grabó justo antes de suicidarse, una especie de audio-diario, en el que cada cada de cada una de las cintas está dedicada a contar cada una de las trece razones por las cuales tomó la decisión de suicidarse.

Y el paquete de cintas se lo dejó a un amigo, con la idea de que fuera circulando entre todos y cada uno de los implicados. Porque cada cara –cada una de las razones- está dedicada a una persona, a uno de los personajes de la serie. La idea es que todos y cada uno escuchen las cintas, y se la pasen al siguiente.

La historia sigue a Clay Jensen, uno de ellos, cuando recibe el paquete y empieza a escuchar las cintas y a hacerse una idea de que fue lo que llevó a Hannah a tomar una decisión tan drástica.
La verdad es que la forma de contarlo es original, quizás poco verosímil o difícil de llevar a la práctica, pero original. Porque resulta que cuando alguno de ellos (y esto lo sabemos por Clay a medida que se desarrolla la serie) escucha la cintas descubre que alguna de ellas está dedicado a él, es decir, que –de alguna manera- el también está implicado entre los motivos de la muerte de Hannah.

Cuando empieza a escucharlas no sabe su número de orden, es decir, no sabe cual es su cinta, así que oye la historia completa, y se entera de lo que hicieron o dejaron de hacer todos los demás (antes y después que él) para contribuir a la muerte de Hannah.

De esta manera, cada uno de los 13 episodios de la serie es una de las 13 caras de una de las cintas (de hecho los capítulos se titulan simplemente con cosas como “Cinta 5, Cara A).

O mejor dicho, es Clay escuchando una de las cintas a medida que la vida sigue en el instituto, que los padres de Hannah siguen desesperados sin saber el porqué de la muerte de su hija. Y lógicamente, Clay va cambiando la forma en la que ve al resto de sus compañeros, a medida de lo que va descubriendo en ellas y de que se va enterando de cómo cada uno de ellos actuó.

En realidad Clay no sabe que pudo hacer o dejar de hacer para que Hannah se suicidara: no sólo iban al mismo instituto, también era compañero de trabajo de ella en el cine del pueblo, donde ambos tenían un trabajo temporal... Y de hecho le gustaba Hannah.

Pero claro, también supone que el resto de los nombres que aparecen en las cintas no pueden imaginarse porqué son responsables en parte de la muerte de Hannah.

Así van apareciendo personajes como el primer noviete  de Hannah (hasta que cortaron), la amiga de Hannah (hasta que dejaron de serlo), la capitana de las animadoras, el chico inadaptado que va siempre haciendo fotos para el anuario del instituto...  Y se van desvelando las pequeñas (y no tan pequeñas) afrentas que sufrió Hannah: cómo algunos traicionaron su confianza, como su reputación se ve tocada,... y no cuento más para no hacer spoilers.

Es curioso, porque mientras que al principio piensas que las cosas que cuenta Hannah en las cintas son pequeñeces, nimiedades de adolescente (aunque claro, para ella que las sufrió no son tan nimias) que no justifican un suicidio, a medida que avanzas vas viendo que no san tan nimias.

De hecho al principio el tono de la serie es precisamente eso, más adolescente (no es que sea una comedia juvenil, no es eso) y los últimos capítulos son bastante más dramáticos y serios.

Creo que de las dos únicas pegas que le pondría, a la serie una viene precisamente por su manera de narrar. El hecho de que haya que desfilar por trece episodios completos de una hora, a mi particularmente me provocó que en algunos momentos fuera un pelín demasiado lenta.

A ver, es cierto que tiene que hacerse así, porque no se trata sólo de un gran flashback escuchando las cintas: Clay interrumpe continuamente la escucha, no las oye del tirón, sino a lo largo de varios días, y entiendo que esto tiene que hacerse a así para que veamos cómo va evolucionando “el mundo sin Hannah”: por un lado los padres empiezan a pensar que quizás su hija sufría acoso en el instituto y que por eso se suicidó, y deciden demandar al instituto; por otro sus profesores y el director empiezan a pensar en protegerse de esa posible demanda; y por otro lado Clay va viendo con ojos diferentes a sus compañeros, y estos a él: comienza a haber entre los que ya han escuchado las cintas –que se conocen entre ellos y conocen toda la historia- una cierta actitud de resentimiento hacia el que ahora está en posesión del paquete, sobre todo porque no da muestras de ser y actuar como ellos.

Y la otra en realidad también está relacionada: las famosas 13 razones no son comparables en absoluto: la mayoría son simplemente chorradas y pequeñas frustraciones, problemas de adolescentes inmaduros del primer mundo... pero las últimas no.

Esas si que son razones serias. Pero claro, queda mucho más comercial dedicar una hora completa de televisión a cada una, y eso lo que hace es que parece que Hannah, la protagonista, las ponga al mismo nivel, como si todas de verdad fueran igual de importantes... Hombre aparte de que grabar trece cintas antes de suicidarte y urdir todo un enrevesado plan para asegurarte que todo aquel que te hizo daño de algún modo las escuche, a modo de venganza o más bien de castigo ya denota que Hannah tenía serios problemas psicológicos, el hecho de poner al mismo nivel el que publicaran una foto tuya tomada con le móvil o que te incluyeran en una lista de las tías buenas del instituto con otras cosas que se cuentan en la serie... pues bueno, no se...

Pero en fin, a parte de esto, en general, bien, y los tres últimos capítulos salvan la papeleta y la serie. De hecho han decidido renovar la serie por una segunda temporada –como suele pasar- aunque creo que ya sin seguir el libro en el que se basa, sino continuando la historia con material “original”. En resumen, como poco interesante, con momentos lentos, pero otros realmente buenos.





2 comentarios :

  1. Odié la series, los personajes son una porquería, mal escritos, solo se salva Tony y los padres.

    ResponderEliminar
  2. Voy a leer el libro, a ver si los personajes están mal escritos, o son malos actores.

    ResponderEliminar

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.