De que va todo esto

¿De qué va todo esto? Este blog no pretende ser más que un conjunto inconstante (espero que no incoherente) de opiniones surtidas. Pero recuerda:
"Las opiniones son como el agujero del culo, todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta."

domingo, 22 de octubre de 2017

Blade Runner 2049: Una muy digna sucesora

https://www.filmaffinity.com/es/film236626.html
En un excelente documental sobre el proceso de creación de Blade Runner (incluido en una de sus muchas ediciones especiales)  Hampton Fancher, el primer guionista de la historia, cuenta que la escena inicial de la película no era la del ojo, el Hades (como se la llmó luego) y el vuelo del spinner hacia la torre Tyrrell, sino que la película original iba a empezar de un modo muy diferente: un personaje (Deckard) llegando en coche a una apartada cabaña en medio de la nada, donde había un hombre guisando algo al fuego en una olla, y como, casi sin mediar palabra y sin motivo aparente, Deckard disparaba y mataba a ese hombre. Era la presentación del personaje del Blade Runner.

Después, el director Ridley Scott despidió al guionista, se contrató a otro (David Webb Peoples) la escena inicial cambió y la historia acabó siendo una mezcla de escenas escritas por Fancher y por Peoples.

Para mi sorpresa, Blade Runner 2049 comienza justamente recuperando esa escena inicial, lo que ya no sorprende tanto cuando averiguas que el guionista de la secuela es justamente Fancher.


Soy un fan incondicional de Blade Runner, creo que es probablemente la mejor película de ciencia ficción que se ha hecho nunca y una de las mejores películas (a secas, sin género) de la historia.

Así que cuando anunciaron hace unos años que iba a haber una secuela me temí lo peor. Más incluso cuando vi lo que había hecho Scott con las precuelas de la saga Alien (Prometheus y su continuación). ¿Por qué? ¿Era necesario repetir otra vez los mismos clichés? ¿Qué iba a aportar?

Cuando dijeron que el director elegido no iba a ser Scott sino Denis Villeneuve la cosa no pintaba mejor: Villeneuve no era un mal director, pero viendo que había hecho películas de un tono tan diferentes como Priosioneros, Incendies o Sicario, pues no me parecía el director más adecuado para una cinta de ciencia ficción.

La cosa empezó a cambiar cuando vi La llegada: Villeneuve no solo era capaz de dirigir una película de ciencia ficción, sino que era capaz de hacerlo bien y además de no hacer la típica película de ciencia ficción llena de acción, batallas, y naves espaciales... había esperanza.

Con todo, procuré no saber absolutamente nada de Blade Runner 2049: no averiguar nada del argumento, no ver ni un solo trailer ni promo... aislarme lo más posible e ir a verla sabiendo lo menos posible.

¿Y el resultado? Soprendente y agradablemente bueno... No solo es una buena película, es una gran película. Es una mas que digna sucesora del clásico original... con lo difícil que resulta eso. Intentar continuar la historia de un clásico de este calibre, de una película que ha marcado la estética de la ciencia ficción durante décadas, es muy arriesgado y muy difícil.

Si repites demasiados elementos, situaciones o personajes te acaba saliendo una especie de continuación innecesaria y que no aporta nada nuevo.

Si te apartas demasiado de su predecesora, si introduces demasiadas cosas nuevas,... corres el riesgo de traicionar el espíritu del original y de acabar haciendo una cosa completamente distinta, que quizás no sea una mala película, pero que desde luego no va a ser vista como parte del universo Blade Runner en realidad.

Villeneuve logra lo que me parecía (a mi por lo menos) imposible: el equilibrio entre lo nuevo y lo viejo. Contar una historia que no es nueva sino una continuación coherente de la antigua, introducir los suficientes elementos del clásico como para que la costura entre ambas no se note, a la vez que mete los suficientes elementos nuevos para que la historia siga avanzando, resulte interesante, y encima no traicione el espíritu original.

El hecho de que la historia ocurra 30 años después que la primera le da ciertas ventajas para ello, el hecho de que los protagonistas sean otros, actores y personajes distintos, también... Pero el hecho de recuperar a algunos de los originales hace que el enganche entre ambas fluya de manera natural, desde cameos menores como el de Edward James Olmos, hasta cameos de mucho peso como el del propio Harrison Ford (y sin olvidarse de cameos digitales, muy bien hechos por cierto, y encajados en la historia)

BladeRunner era una película más opresiva, más urbana, más cerrada... entre otras cosas porque tampoco tenía tanto presupuesto: la necesidad obligaba. BladeRunner 2049 tiene más presupuesto y eso se traduce en mejores efectos especiales, más localizaciones, decorados distintos... no todo es el ambiente urbano nocturno y lluvioso de la decrépita Los Angeles.

Pero son los pequeños detalles, las referencias más mínimas, las que hacen que ambas películas engarcen bien. Por ejemplo, mientras que Blade Runner tenía su toque retro con la música de los años 30 de The Ink Spots, Blade Runner 2049 también tiene su toque retro incluyendo música de Elvis Presley y de Frank Sinatra... y además incluyéndola en escenas situadas en Las Vegas nada menos.

La música merece un comentario aparte: sí, falta Vangelis... y sí, se le hecha de menos. De todas formas –y aparte de recuperar algunas melodías de la original para que la transición no resulte demasiado abrupta- la música de esta nueva película es oscura, bronca, amenazante... y adecuada para el tono de la historia. Cuando la estaba viendo, pensé que el compositor era Jóhann Jóhannsson, que ya había trabajado con Villeneuve en Sicario y en La llegada, y que tiene un estilo muy marcado e identificable, aunque quizás no demasiado “variado” (si recordáis la música de estas dos películas sabréis a lo que me estoy refiriendo).  Pero no, resulta que la música –para mi sorpresa- es obra del polifacético Hans Zimmer, aunque sospecho que el que esté tan alejada de lo que suele hacer se debe a que en gran parte se debe más a Benjamin Wallfisch, el otro compositor.

En cuanto a la historia en sí... bueno, sin revelar nada, para no hacer ningún spoiler, os diré que aquí ya no se juega con la ambivalencia de quién es un replicante y quién no lo es: en Blade Runner 2049 todo el mundo sabe (el público incluido) quienes son los replicantes.


Pero es que la historia no va de eso (como tampoco lo iba realmente la primera). La película es realmente una historia sobre qué significa ser humano. Sobre los posibles dilemas éticos que se plantean al trazar esa raya entre los humanos “naturales” y los humanos “fabricados”. Y las contradicciones que tiene que afrontar los propios replicantes y las preguntas que tienen que contestarse: ¿qué me diferencia de un humano?, ¿qué derecho tienen los humanos que no tengan los replicantes?. Si los replicantes no sólo tienen inteligencia y conciencia de si mismos, sino también el anhelo de vivir y perdurar, y la necesidad de trascendencia a su  propia existencia (o incluso de la capacidad de sacrificarse conscientemente por ello) ¿hay algo que los diferencia realmente a ambos?

A ver, es evidente que Blade Runner 2049 no supera a su predecesora, que ni siquiera la iguala, cosa que quizás fuera posible, pero que –con una película de culto como la original se me antoja imposible, entre otras cosas porque se hiciera lo que se hiciera con la secuela no contaría con el enorme plus y la enorme ventaja de ser original, de no haberse planteado ya antes. Pero con todo es una muy digna continuación y una gran película de ciencia ficción.




No hay comentarios :

Publicar un comentario

Ya que has llegado hasta aquí, no te cortes y deja tu opinión: será bienvenida.